Animal Crossing: New Horizons
Animal Crossing: New Horizons

Cómo dominar la compraventa de nabos en Animal Crossing: New Horizons

Os detallamos el proceso para dominar la compraventa de nabos en Animal Crossing: New Horizons en esta guía completa del juego, ya disponible en Switch.

Además de llevar una apacible vida tropical recogiendo fruta y pescando lubinas, en Animal Crossing también queremos pagar las múltiples hipotecas en las que nos vemos envueltos sin saber muy bien cómo. Para ello son necesarias grandes sumas de bayas, las cuales podemos conseguir a través de diversos métodos. Uno de ellos es la compraventa de nabos, una excelente adaptación de la especulación económica a nuestro pequeño paraíso isleño. A continuación, y como parte de esta guía completa, os contamos cómo sacar el máximo provecho de esta peculiar mecánica de la saga.

Cómo dominar la compraventa de nabos

Para comprar nabos en esta entrega de la saga tendremos que esperar a que sea domingo. El último día de la semana podremos encontrar paseando por nuestra isla a Juliana, la cual está aprendiendo a tomar el relevo del negocio familiar de su abuela Juana. Esta visitante nos venderá los nabos en racimos de diez, y podremos comprar tantos cómo queramos hasta que se marche al mediodía (12h). Estos nabos pueden alcanzar un precio máximo de 200 bayas la unidad, pero para sacar provecho de su posterior venta es aconsejable comprar por debajo de 90 bayas.

Tendremos una semana para venderlos a Tendo y Nendo antes de que se pudran y queden inservibles (no se pueden plantar, pero sí comer). Lo ideal es venderlos por encima de 120 bayas la unidad, para amortizar la inversión y sacar provecho de la misma. También hay que tener en cuenta que su precio variará dos veces al día. Es decir, por la mañana los comprarán a un precio y, pasadas las cuatro de la tarde, a otro.

La forma más segura de sacarle partido a esta mecánica es contar con amigos que tengan otras copias del juego ya que, si es así, podremos comprobar en qué isla los están vendiendo más baratos y en cuál los podemos vender con mayor beneficio. De esta forma multiplicaremos la variedad de precios de los nabos y podremos elegir la que más nos convenga.