The Legend of Zelda: Majora's Mask
The Legend of Zelda: Majora's Mask

The Legend of Zelda: Majora's Mask

La fatiga recorre tu cuerpo, apenas puedes expirar sin interrupciones y tienes moratones por todo el cuerpo. No sabes donde has ido, ni porque. Hyrule ha cambiado.

Al salir victorioso de este pequeña misión, los monos te pedirán efusivamente ayuda con el fin de que les rescates a uno de sus compañeros. No les sigas, vé al embarcadero y charla con la bruja que has salvado anteriormente situada en la ventanilla oscura; como te había prometido, te invita a ojear los pantános con una barca particular, y si quieres, hacer un poco de pictografía.
Tan solo debes observar el paisaje, hasta que te avisen que llegas a un tramo emponzoñado del agua, ahí mismo, ancla tu nave y avanza hasta entrar al Deku Palace.

Siempre adoptando la forma de madera, habla con los guardias que protegen la entrada del Palacio, e ignora todo lo que te digan. A tu aire, vé por la primera puerta a la izquierda, y evitando que los guardias se percaten de tu presencia (similar a lo que ya hicimos en Ocarina of Time y en el Castillo de Hyrule). Seguramente verás un agujero delimitado por dos antorchas de piedra que avisan de su localización. No lo dudes, pega un salto y entra sin tapujos.

Esta parte es importante, aunque no díficil, es clave hacerlo todo para no volver a hacer el rollo anterior de esquivar a los Deku Kids: Llena tu botella de agua fresca (justo enfrente del lugar donde bajas) y luego gira a la izquierda, sube la pequeña rampa y comprale las judías mágicas al craso vendedor calvo que no para de zampar.