The Legend of Zelda: Majora's Mask
The Legend of Zelda: Majora's Mask

The Legend of Zelda: Majora's Mask

La fatiga recorre tu cuerpo, apenas puedes expirar sin interrupciones y tienes moratones por todo el cuerpo. No sabes donde has ido, ni porque. Hyrule ha cambiado.

Habla con el hombe situado delante del telescopio para que te deje hechar una ojeada, y estando a primera vista, enfoca a StalKid que se mueve sobre la torre del reloj. A partir de ahí la cámara se moverá sola, y verás caer una lágrima de la Luna que posteriormente deberás ir a recoger.

Con ella en tu haber, dirigete de nuevo a la parte delantera de la torre, en el sur de la ciudad, y habla con el Deku que te impide usar su lanzadora. Muestrale el cristal precioso recientemente adquirido y te dará las riendas de su casa. Ahora, lo que debes hacer es avanzar el día cuando puedas mediante la Ocarina o esperar y pulular a tus anchas por el pueblo (cosa recomendable para aprender un poco la actitud de los transehuentes).
Cuando lleguen las 12 horas de medianoche del último día, la torre se abrirá y podrás entrar haciendo un saltos desde la planta que has tomado hace poco tiempo.

Después de presenciar una pequeña lianza entre las dos hadas y el déspota de Stalkid, tienes cinco minutos para dispararle con una burbuja y recoger inmediatamente la Ocarina que se le cae de las manos.
Por alguna razón, Link, al tocar el instrumento, le vendrán a la cabeza el recuerdo de cuando Zelda le enseñó a tocar la canción del tiempo, que te irá de perlas en ese instante, ya que no tienes otra solución que retroceder hasta el primer día, y pensarte un poco como encararás este tinglado.