007: The World is not enough
007: The World is not enough

The World is not enough - Misión 4 - Underground Uprising

Antes de que la moda por los agentes secretos y los simuladores de espionaje se elevara como la espuma y dejara huella entre los millones de usuarios consoleros, había un hombre solitario enfrentado a toda una corporación de conspiradores, el único que prefería antes una trozo de trapo bañado en éter para adormecer a traición a todos los guardias merodeadores de una zona, que disparar como un descosido ayudado por una AR-90 semiautomática con ráfagas de 15 balas entre descarga.

Misión 4> Underground Uprising

A: Rescue the hostages
B: Defuse terrorist bomb
C: Pursue but do not eliminate female assassin
D: Avoid civilian casualties

Después de una concisa habladuría con el agente funcionario de las afueras, me prestó su desactivador para bombas y me introduje hacía la boca del metro. Ahí dentro me encontré a dos civiles corriendo despavoridos y huyendo a la par de un hombre que disparaba desde la ventana de una de las taquillas. Proximamente, se me acercó otro de su misma especia que acabó con la misma suerte; por los suelos. Cogí sus armas y avanzé por la parte izquierda, hasta que traspasando máquinas de refrescos me dí cuenta que descendían uans escaleras mecánicas. Ahí abajo me encontré con hasta cuatro rehenes que neecsitaban de mmi ayuda, y una plétora de rivales que estaban apuntándolos en la nuca. Mis movimientos fueron rápidos y sucintos, para evitar malheridos. Volviendo a las escalerás, encontré un chaleco de esos que tan bien me sientan en las situaciones de peligro.

Volviendo nuevamente al punto de partida, me enfoqué al lado opuesto, donde había más enemigos de esos que tantas veces había eliminado en la estación subterránea. Al ponerme por el lado izquierdo, ví sagazmente como se me avalanzaba estrepitosamente otro ser humaon de estos, al que eliminé con mi potente arma del 44. Entonces tuve que ir con bastante cautela, ya que al lado derecho me aguardaban 3 entes más, dos de ellos, escondidos tras un par de máquinas lucrativas lanzadas al suelo.