Final Fantasy XIII
Final Fantasy XIII

Final Fantasy XIII, guía completa

Te ayudamos a descubrir la aventura de los Elegidos.

Aquí encontramos una cantidad absurda de enemigos además de cuatro tesoros. Uno en la izquierda (funda antidolor), otro a la derecha (capa blanca) y dos de ellos en el centro (rodocrosita y conductor perfecto respectivamente). Es el regalo que nos otorga el juego por soportar la cantidad de enfrentamientos a los que hemos de hacer frente en este sector. Antes de darnos cuenta el líder ha vuelto a cambiar y ahora nos vemos de nuevo en el rol de Sazh y Vanille, que han de abandonar el sector en el que se encuentran para acudir a la sala de máquinas principal.

Dos tesoros aguardan nuestra llegada: un caparazón roto (x8) y una cola de fénix. Salvo por el carey rojo, el resto de enemigos son bastante asequibles. En cualquier caso no nos interesa especialmente malgastar el tiempo luchando en desventaja en este sector, así que es mejor (siempre dependiendo de la elección del jugador) pasar directamente al siguiente sector siempre y cuando evitar el combate sea posible. Esto nos lleva a controlar a los tres héroes con los que empezamos a disfrutar del capítulo. De nuevo debemos prestar atención a nuestra espalda para obtener el primer tesoro, un paño tempranero, mientras que hacemos frente a más unidades PSICOM a los que no deberíamos tener problemas para derrotar. Poco antes de llevar al panel de servicio nos hacemos con otro conductor perfecto, semioculto en el escenario. Por el camino no debemos perder de vista la cola espinosa (bifurcación hacia la derecha) como tampoco las 300 monedas que sólo podemos adquirir activando previamente la plataforma de marras.

Cuando por fin nos hacemos con el anillo del rayo, último tesoro de la zona, pasamos directamente a enfrentarnos con el siguiente enemigo. Kalavinka es un adversario al que debemos respetar pero no temer mientras dominemos los estados alterados, algo que ya deberíamos saber manejar sobradamente (o más nos vale). Después atacamos con todo lo que tenemos (doble fulminador, castigador) para que cambie su estilo de combate. En cualquier caso seguimos con la misma dinámica, manteniendo un sanador siempre vigente en el grupo, mientras intercambiamos roles entre Fang y Lightning.

Más cosas cambian después del combate, importante más por su significado que por la dureza del mismo. Ahora tenemos ocasión de cambiar la formación del grupo (los personajes que lo conforman, no sólo el rol de cada uno). Podemos hacer lo que mejor nos plazca aunque, una vez aquí, es aconsejable mantener al grupo que venimos utilizando ya que se avecina un buen reto por delante. Tenemos ocasión de poner a prueba nuestras habilidades en una auténtica locura de mapeado en el que tenemos ante nosotros una única pasarela central a través de la cual se abren dos pasillos, uno a la izquierda y otro a la derecha. En cada plataforma nos espera un grupo de enemigos distinto. Es conveniente despejar la zona, ganar los tesoros y prepararnos para el combate 'definitivo' del momento.

En la senda principal sólo encontramos un tesoro próximo a la Terminal de Servicios (un vapor de éter). Para acceder a los demás debemos activar los interruptores de pasarelas. En el pasillo izquierdo encontramos los siguientes: funda antidolor, lenta libra, 3600 monedas, y un aro de oro (muy interesante para aumentar la VIT). En el de la derecha: banda rúnica (x2), Umbra (arma), y un interesantísimo Conductor Perfecto. Tanto por el nivel de PC que obtenemos al finalizar los combates como por los objetos, insistimos en que es muy aconsejable librar estos combates para fortalecer a nuestros personajes. Sea cual sea nuestra elección, guardamos partida en la Terminal de Servicio y, después de revisar el Cristarium, los accesorios y atributos,nos adentramos hacia nuestro objetivo.

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