Varias alegrías y un disgusto
Vaya partido del Atleti, ni nos acordábamos ya de que pueden, saben y deben jugar así. Ayer salió todo bien...o casi todo.
Vaya partido del Atleti, ni nos acordábamos ya de que pueden, saben y deben jugar así. Ayer salió todo bien...o casi todo. Entre tantas alegrías llegó la lesión del enorme Barrios, ese jugador que es quien tiene que estar siempre en este nuevo Atleti. Para contrarrestar la mala noticia, ese único disgusto, la buenísima noticia fue que Griezmann y Koke jugaron todos los minutos de un partido de alto ritmo. Increíble pero cierto. La resurrección de Koke Resurrección, y del francés, que está de dulce. ¡Vamos, con decir que hasta Ruggeri brilló por arriba y por abajo!
El Betis aguantó unos cuantos minutos de la primera parte, aquellos en que afición y equipo se conjuraron para frenar al vendaval atlético. Pero la letra L de esta tormenta debería ser la L de Lookman más que la L de Leonardo. La tormenta Lookman llegó a Sevilla y barrió al equipo andaluz. Todo funcionó. Las cámaras enfocaban de vez en cuando a Alemany, que no daba saltos de alegría y aplaudía frenéticamente por miedo al qué dirán, pero debía estar exultante con ese primer examen, no solo al jugador, sino también a la primera y urgente gestión del nuevo hombre X del Atlético de Madrid.
Cayeron 5 goles como cinco soles. Siguiendo con las buenas noticias, podemos resaltar que marcó el Cholito nada más salir de sus problemas de salud. Marcó Griezmann, rejuvenecido. Marcó y asistió y ayudó Lookman, y fue un jugador resolutivo y solidario. Marcó Almada, lo que también es una gran noticia por las dudas que generan su fichaje. Y marcó el Mariscal Hancko, un fijo ya en la defensa del Atleti.
Y es destacable también que Simeone diera entrada a los otros dos fichajes invernales. Bien hecho. Resumiendo, el mejor Atleti de la temporada arrasó ayer en Sevilla a un Betis que apenas asomó la cabeza. Y el lunar, la lesión del encargado de llevar al equipo a campos de flores, el ya imprescindible Pablo Barrios.
En fin, nunca jamás la felicidad es completa del todo. Pero de momento esbocemos una sonrisa.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí