Planificar con tres meses de ventaja
El único objetivo, ahora, tiene que ser pensar en la vuelta a Primera División. Y si no vende Ronaldo, con el brasileño al frente.
Lo único bueno, si es que hay algo, de que el Real Valladolid vaya a bajar tan pronto es que va a poder contar con unos importantes meses de ventaja con respecto a sus rivales por el ascenso de la próxima temporada. Aunque el descenso no es matemático, sí lo es virtual. La certificación, al ritmo que va esto, puede llegar en el partido de Zorrilla ante Osasuna en Semana Santa o tras el de Sevilla ante el Betis cuando quedarán solo ya cuatro jornadas. Si los de Álvaro Rubio no están por debajo de los 12 puntos de desventaja, estarán descendidos y disputarán sus últimos cuatro partidos con la vitola de equipo de Segunda. Hoy, 11 de marzo, ya sabemos que el Real Valladolid jugará en Segunda y esa ventaja no la tiene nadie en estos instantes. Mirandés, Racing, Levante, Oviedo, Almería, Granada, Zaragoza, Espanyol, Las Palmas, Valencia… ninguno sabe a ciencia cierta si estarán en Primera o en Segunda. Así que ese dato puede y debería ser determinante a la hora de concretar algunas operaciones y, sobre todo, a la hora de saber que tipo de equipo vas a tener que construir para volver en un año a la Primera División.
Por lo tanto, en ese aspecto, tranquilidad. El único objetivo, ahora, tiene que ser pensar en la vuelta a Primera División. Y si no vende Ronaldo, con el brasileño al frente y con la gente que él decida para ponerse manos a la obra. Lo ideal, desde mi punto de vista, es que Ronaldo venda el club y que aparezcan inversores con energía y que renueven completamente la gestión del Pucela. Eso sería lo ideal. Pero tiene pinta de que, tras lo que dijo Ronaldo el viernes, no va a ser así. Lo futuros compradores no aparecen y es necesario que alguien serio de el paso para que el brasileño decida vender el club. Y digo alguien serio. Revolotean y suenan especuladores de los que cuanto más lejos esté el Real Valladolid mucho mejor. Ojo no pasemos de Málaga a Malagón.
El último servicio de Ronaldo, tras la desastrosa gestión dejando al Real Valladolid en Segunda, debería ser consumar la venta y dejar la entidad en buenas manos. Y si no va a vender, que sea responsable y trate de enderezar el rumbo perdido que tiene en estos momentos. Porque hay una cosa evidente, si Ronaldo no vende o nadie compra el club seguirá siendo suyo y el fútbol de Valladolid seguirá en sus manos. Es el castigo que trajeron la Sociedades Anónimas. Antes esto no pasaba. Si un presidente era un desastre le echaban los socios del club. Ahora, la historia es diferente. El Real Valladolid es una Sociedad Anónima que pertenece a un señor. Y eso, por muchos intentos de demostrarle que la afición lo le quiere, no hay quien lo cambie si el propietario decide seguir con su negocio y tratar de reflotarlo.
Por tanto, y me dirijo a Ronaldo, vende a un buen comprador o reflota de una puñetera vez. Tómate en serio esto y consigue que los mejores profesionales lo gestionen. Seguir por el mismo camino puede conducir al precipicio. Y, Ronaldo, asume que el desánimo de la afición está ahí, está justificado y puede pasar factura de cara a la próxima temporada. Estamos viviendo momentos complicados y de incertidumbre que no deben prolongarse por mucho tiempo. Y sigue siendo urgente una comparecencia como presidente y una profunda explicación de hacia dónde quieres dirigir al Real Valladolid.
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