En estos primeros cuatro meses de temporada el Real Madrid ha sido muy irregular, con un inicio muy bueno en cuanto a resultados, no tanto en juego, y en noviembre y diciembre empeoraron tanto los resultados como el juego. La primera causa de este bajón ha sido el gran número de lesiones que se han producido, algunas de larga duración. El mayor número de lesionados han sido defensas, llegando a afrontar algún partido, sumando los sancionados, con la ausencia de seis zagueros. Militao y los dos laterales derechos han sido, en mi opinión, las bajas más importantes que ha tenido el equipo. Ahora, sin Kylian Mbappé, más difícil la Supercopa.
Se duda del entrenador, Xabi Alonso, algo normal en el Madrid cuando no acompañan los resultados y que se agrava si el juego es malo. Todo el mundo sabe, y Xabi mejor que nadie, lo difícil que es entrenar al Real Madrid, donde se pueden tener, como cualquiera, errores puntuales, pero el entrenador no puede perder nunca el principio de autoridad, la toma de decisiones pensando siempre en el equipo, por encima de individualidades, gusten o no gusten a unos u a otros.
Para algunos las dudas en el centro del campo siguen existiendo, después de dos temporadas, por no contar con ningún futbolista con las condiciones de Kroos. Es posible que sea así, aunque para mí el centro del campo que alineó el Madrid en Bilbao es de mucho nivel. En San Mamés y contra el Barça han sido los mejores partidos jugados, hasta ahora, en esta temporada.
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Tomar medidas
La mayor duda, en este momento, se llama Vinicius. Nunca me ha gustado que el Bernabéu silbe a un futbolista del Madrid, pero los madridistas exigen a sus jugadores compromiso y pundonor, peleando cada balón hasta el pitido final. Sin entrar en comportamientos personales, que debe evitar, su rendimiento en esta temporada es bajo. Se habla del tiempo que lleva sin marcar, que es mucho para los minutos que ha jugado, pero me parece más importante las pocas veces que consigue, en lo que era el mejor del mundo, desbordar en carrera para crear ocasiones de peligro. Hay que recuperarle, y si él quiere es posible, pero tampoco debe haber dudas en que pueda jugar otro compañero, si es mejor para el equipo. Aunque “la duda es el principio de la sabiduría”, como dijo Aristóteles, o según otros, Descartes, deseo un feliz 2026, en el que se resuelvan algunas dudas.
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