Acechan los árbitros y el descenso
El Real Valladolid sabe que se está jugando a cara de perro la posibilidad de salir del fútbol profesional.
Dicen que todo paranoico piensa que alguien le persigue. Entiendo que el Real Valladolid no ha llegado al punto de tener que ser diagnosticado de esta forma pero es verdad que hay parámetros que no le permiten vivir demasiado tranquilo, más bien le hacen estar inquieto, preocupado y hasta casi nervioso.
Al Real Valladolid le acecha, fundamentalmente, el peligro de perder la categoría. Sí, sin paños calientes, el Real Valladolid sabe que se está jugando a cara de perro la posibilidad de salir del fútbol profesional. Cuando las cosas te van como te van después de 24 jornadas ya no se puede hablar de accidente, situación pasajera o casualidad. La clasificación te ha puesto en tu sitio. Se trata de no caer más puestos y de dejar al final de la Liga a cuatro por detrás. Ese triste y único objetivo es lo que le espera al equipo de Tevenet de aquí en adelante.
Pero al Real Valladolid le acechan, también, los errores de los árbitros. Son ya muchas las meteduras de pata de los trencillas. Fundamentalmente el penalti de Tomeo ante el Racing y, sobre todo, la escandalosa expulsión de Juric en el campo del Córdoba. Un error clamoroso que lejos de corregir el CTA, ratifica y da por bien arbitrado. Una locura. El mundo del arbitraje es muy digno en categorías inferiores pero se va contaminando a medida que aumenta el nival de la competición. El en fútbol profesional los árbitros son un mal necesario, un enemigo de la lógica.
Sin árbitros no se puede jugar, pero con unos árbitros mejores, todo sería mucho mejor. Y digo los árbitros, en general. Los de campo y los del VAR. Y los de los despachos. Son un gremio corporativista que pretende hacernos comulgar con ruedas de molino. Que se lo digan a Brais Méndez, el jugador de la Real Sociedad. Expulsión todavía más incomprensible que la de Juric. Son un gremio esquivo, huidizo, poco sociable y que cada día que pasa se aleja más de la sociedad deportiva.
Así que con tanto peligro y enemigo acechando al Real Valladolid no le queda otra que enderezar el rumbo y sobreponerse a todo lo que le está pasando antes de que la crisis se agrave. Y no le vendría mal a Tevenet empezar a mejorar sus cifran porque está empeorando bastante el rendimiento de Almada. El uruguayo firmaba 1,3 puntos por partido y Tevenet se queda en 0,8. Como no gane al Castellón va a empezar a bailar en la cuerda floja.
Noticias relacionadas
Es momento de saber lo mucho que hay en juego y de que todos hagan todo lo que esté en su mano para ayudar. Los jugadores, los técnicos, los directivos y la afición. Todos quieren lo mismo, la salvación. Momento de unir fuerzas, pero también de acertar. El público ayuda pero no juega. Los profesionales deben dar la cara y solventar esta situación. Si pueden…
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí