Opinión

A Sellés se le ha caído el equipo

El Real Zaragoza ofreció una actuación lastimosa en el Carlos Belmonte inmerso en un permanente desperdicio de oportunidades.

Josema Moreno
Delegado en Aragón de Diario AS desde 2004. Licenciado en Ciencias de la Información-Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.
Actualizado a

A Rubén Sellés se le ha caído el equipo. Así de claro y de contundente. Después de dos míseros empates en el Ibercaja Estadio que ya anticiparon el extravío futbolístico, el Real Zaragoza ofreció una actuación lastimosa en Albacete que le mantiene anclado a la penúltima posición, inmerso en un permanente desperdicio de oportunidades para remontar posiciones en este inicio de la segunda vuelta del campeonato. Sellés quiso cambiarlo todo y el equipo se le vino abajo con estrépito, cosechando una nueva derrota y estableciendo una terrorífica serie de siete puntos en las últimas ocho jornadas que conduce directamente al descenso a Primera RFEF.

En un ataque de entrenador, Sellés preparó toda una revolución en el Carlos Belmonte, con nada menos que seis novedades en la alineación. Una revolución que resultó fallida de cabo a rabo. A saber: Aguirregabiria, Tachi y Juan Sebastián reemplazaron en la defensa a Gomes, Saidu y Tasende; Akouokou actuó -o eso se pretendía- como ancla por delante de la zaga en un 4-1-4-1, en perjuicio de Keidi Bare; y el debutante Rober González y Sebas Moyano, titular un mes y medio después, reemplazaron a Toni Moya y al irrelevante Valery.

El Zaragoza salió a verlas venir, como si no se jugara la vida en cada jornada, y a los cinco minutos ya se le puso el partido cuesta arriba con un gol del Albacete, un gol que castigó su alarmante y, por lo visto, incorregible blandura defensiva, a la que ni el entrenador ni el director deportivo, cada uno desde su responsabilidad, saben darle una solución satisfactoria. El equipo de Sellés, plano, reservón y decaído, no hizo otra cosa durante muchos minutos que achicar agua en su área y pasarse la pelota al ralentí y sin ninguna intención, en un ejercicio de vulgaridad desesperante. Ni un disparo a puerta ni un saque de esquina en toda la primera parte. Una nueva exhibición de miseria que ya no hay quién la camufle. Únicamente Francho aportó algo de amenaza.

Sellés, en otra tarde muy cuestionable, y ya van tres consecutivas, agitó otra vez a su equipo con un triple cambio al poco de comenzar la segunda mitad, dando entrada a Saidu, Keidi Bare y Bakis por Insua, Akouokou y Kenan Kodro, éste con un aparatoso vendaje y molestias en el muslo, pero el Albacete no tardó en cerrar definitivamente el encuentro con un segundo gol que retrató de nuevo a la defensa, en especial a Aguirregabiria. Un segundo gol que llegó inmediatamente después de que Bakis, al que Sellés sigue dando minutos que no merece, desperdiciara una ocasión clarísima ante el portero.

Noticias relacionadas

El Zaragoza se ha vuelto a caer.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Opinión

Lo más visto

Más noticias