Vestir de blanco al final sirve de algo
El Barcelona ha tenido suerte en un sorteo europeo por primera vez en mucho tiempo.
Algo empieza a cambiar en la suerte del Barcelona. Puede que sea el primer efecto de haber adoptado la camiseta blanca como segunda equipación o la reiteración de mala suerte en tantos sorteos consecutivos, Pero lo cierto es que Xavi esta vez no puede quejarse. Visto lo que podía tocar, el Barça puede dar las gracias por haber evitado a equipos como el Manchester United, Arsenal, Inter, Dortmund o Newcastle. Ya no valen paños calientes. Esta vez el Barcelona está obligado a dar un paso adelante en Europa y no sólo pasar la fase de grupos, sino que hacerlo como primer clasificado.
El grupo del Barcelona le llevará a encontrarse con viejos conocidos. En el Oporto se encontrará con Nico, que no ha encontrado acomodo ni minutos en el conjunto de Xavi y que a buen seguro tratará de reivindicarse para demostrar que podía jugar en el conjunto blaugrana. En Amberes, el Barcelona se reencontrará con Van Bommel como entrenador y con Overmars como secretario técnico. Y queda el partido del exilio ante el Shaktar que se jugará en Hamburgo por un motivo tan triste como es la guerra. El Barça, que no tiene motivos para quejarse de su cómodo exilio en Montjuïc, tiene una ocasión de oro para quitarse el complejo europeo. Y de blanco