Gastronomía

Esta es la mejor croqueta de jamón ibérico de España: dónde se puede degustar

Alejandro Cano, del restaurante Salino en Madrid, triunfa en Madrid Fusión al alzarse con la victoria en la XII edición del campeonato.

Redactora de Tikitakas
Su trayectoria en Prisa comenzó en AS, en 2006, en la sección de Cierre. Posteriormente asumió la coordinación de la revista AS Color y la redacción de los blogs Match Point y Erratas de Campo. En 2017 pasó a formar parte de PrisaNoticias, en el control de producción de El País y AS, y volvió a AS a finales de 2022, como redactora de Tikitakas.
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Madrid Fusión Alimentos de España 2026 ha sido el escenario de la XII edición del Campeonato a la Mejor Croqueta de Jamón Ibérico Sánchez Romero Carvajal, uno de los certámenes más esperados de Madrid Fusión, que año tras año pone en valor la creatividad culinaria, la técnica y la excelencia de uno de los productos más emblemáticos de nuestra gastronomía: el jamón ibérico.

En esta edición, el chef del restaurante Salino, Alejandro Cano, se ha alzado como ganador, conquistando al jurado con una croqueta que destaca por su equilibrio, su cremosidad y un profundo respeto al producto estrella. Una elaboración en la que el jamón ibérico Sánchez Romero Carvajal es el auténtico protagonista.

El chef ha apostado por una croqueta tradicional, muy cuidada desde el punto de vista técnico. Una de las claves, señala Alejandro Cano, es la siguiente: “La leche que utilizamos es fresca y se infusiona el día anterior durante una hora a baja temperatura con el hueso del jamón”. Con ella se elabora una bechamel clásica a base de mantequilla y harina, a la que se añade jamón Sánchez Romero Carvajal picado con mucho cuidado para asegurar la presencia y textura del jamón en cada bocado.

El jamón aporta una salinidad intensa y un sabor profundo, mientras que la textura final resulta melosa, sin grumos y muy agradable en boca. Para la fritura, señala Alejandro Cano, “simplemente tiene una única fritura a 180 °C durante un minuto y medio, y lo más importante: después se hornea un minuto y medio más, hasta que el calor llegue al centro de la croqueta y esta adquiera la melosidad característica”. Además, Alejandro ha comentado que ha estado perfeccionando la receta durante más de un año hasta que ha estado lista para este momento.

La opinión del jurado

El jurado ha destacado el alto nivel de la competición y el gran trabajo realizado por todos los participantes, lo que los llevó a fijarse en los matices. En este bocado, apuntaron que lo fundamental es el equilibrio de sabores. Además, incidieron en la dificultad de alcanzar un resultado tan preciso en un formato aparentemente sencillo, pero que exige máxima atención al detalle y un gran dominio técnico. Asimismo, destacaron que cada participante elige una parte del jamón, una decisión que influye directamente en el resultado final, ya que puede dar lugar a sabores más dulces, más intensos o más amargos. Aunque todos coinciden que la mejor croqueta es la que gusta al público.

Alejandro Cano reconoce que esta final ha tenido, además, un fuerte componente emocional ligado a sus recuerdos de infancia: “Es un orgullo haber ganado esta edición después de toda una vida queriendo participar en este concurso” . El chef se muestra feliz tras recibir este reconocimiento, que supone una distinción a su trayectoria profesional, y asegura estar preparado para recibir en su restaurante a todos aquellos que quieran probar la recién proclamada Mejor Croqueta de Jamón Ibérico Sánchez Romero Carvajal, una receta que ya se ha convertido en símbolo de su cocina.

El concurso ha contado con un jurado de altura, formado por profesionales del sector gastronómico a nivel nacional e internacional, entre los que se encontraban chefs, críticos gastronómicos, encargados de valorar aspectos como el sabor, la textura, la técnica, la presentación y el protagonismo del jamón ibérico en cada propuesta: Albert Adrià (Enigma, Barcelona), Sacha Hormaechea (Sacha, Madrid), Mario Sandoval (Coque, Madrid), Nandu Jubany (Can Jubany, Barcelona), José Manuel Rodríguez, periodista de ELLE Gourmet, y María Castro (directora de Comunicación de Sánchez Romero Carvajal).

Los finalistas

La edición de 2026 ha contado con un alto nivel de participación, reuniendo a chefs de reconocido prestigio procedentes de distintos puntos del país, que han demostrado el excelente momento creativo que vive la cocina española. El elevado nivel de las propuestas presentadas ha puesto de manifiesto la dificultad del jurado a la hora de deliberar, reflejo de la calidad, la técnica y el respeto al producto que han caracterizado esta duodécima edición del campeonato.

Juanjo Mesa León, del Restaurante Radis (Jaén): la propuesta de Juanjo Mesa León era una croqueta de jamón clásica, inspirada en la receta de su abuela y en los sabores de siempre. Una croqueta de casa, reconocible y honesta, en la que el jamón es el elemento clave gracias a su grasa y a una salinidad muy marcada.

Toni González, de El Nuevo Molino (Cantabria): desde Cantabria, Toni González presentó una croqueta cremosa y crujiente, con una bechamel enriquecida pensada para potenciar el sabor del jamón. El jamón de Sánchez Romero Carvajal aporta intensidad y personalidad, mientras que el uso de nata y caldo de jamón refuerza la untuosidad del conjunto.

Julín A. Menéndez, de La Raíz 15 Casa de Comidas (Asturias): Julín defiende una croqueta tradicional y muy láctica, elaborada con leche fresca de gran calidad, donde el jamón suma carácter y equilibrio. La personalidad del jamón Sánchez Romero Carvajal define el perfil final de la croqueta, trabajada con sencillez y respeto por el producto. El concurso ha supuesto un importante escaparate para dar visibilidad tanto a su casa como a la cocina asturiana a nivel nacional.

Samuel Moreno, de Molino de Alcuneza (Guadalajara): la propuesta de Samuel Moreno estaba estrechamente ligada al entorno del Molino de Alcuneza, un antiguo molino harinero donde el trabajo con cereales forma parte de su identidad culinaria. En lugar de harina convencional, utiliza centeno gigantón, que aporta matices diferentes de textura y sabor a la bechamel. El resultado es una croqueta equilibrada, con una bechamel ni líquida ni espesa y un rebozado fino y crujiente, en la que el jamón es el verdadero protagonista.

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Miguel Fernández, del Restaurante Bancal (Madrid): Miguel Vidal ha presentado una croqueta de textura muy cremosa, sin llegar a ser líquida, con un exterior crujiente y limpio de grasa, donde el equilibrio entre el sabor del jamón y la bechamel resulta fundamental. El jamón de Sánchez Romero Carvajal aporta intensidad, potencia aromática y un ligero toque dulce que define el carácter de la croqueta. La técnica es clave en su elaboración, especialmente en el trabajo del roux, utilizando mantequilla y harina muy frías y añadiendo los líquidos bien calientes para favorecer la cremosidad final.

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