Tenis

¿Qué le pasa a Sinner?

La preparación física, cambios tenísticos y tácticos que no acaban de funcionar y la presión de un Alcaraz imparable, son algunas de las claves de su bajón.

NOUSHAD THEKKAYIL
Redactor de tenis en la sección de Más Deporte
Nació en Madrid en 1972. Se licenció en Periodismo por la Universidad Complutense. Entró en AS en 1996 para documentar partidos de fútbol y estuvo en Cierre antes de encargarse, durante cinco años, de la delegación de Asturias. Después formó parte del equipo de Ediciones y fue redactor de Baloncesto. Desde 2017 se ocupa del tenis día y noche.
Actualizado a

El pasado jueves, Jannik Sinner perdió en los cuartos de final del ATP 500 de Doha, pocos días después de ser eliminado en las semifinales del Open de Australia. Desde la segunda mitad de 2024, cuando fue apeado también en cuartos en Wimbledon y, acto seguido, en el Masters 1.000 de Canadá, el italiano no caía antes de la final en dos torneos seguidos. Esto no sería malo para casi cualquier tenista, pero al tratarse del número dos del mundo y ganador de tres Grand Slams, ya se habla de crisis. Incluso él mismo lo reconoce. “Todos los jugadores tienen altibajos. He tenido dos años increíbles y ahora estoy en un pequeño bajón, pero no es algo que me preocupe. Sé que puedo jugar mejor”, asegura.

El hecho es que las dos anteriores temporadas fueron fantásticas para Sinner, a pesar del positivo por clostebol que dio en Indian Wells 2024, aunque no fue sancionado por ello hasta después de proclamarse campeón del Open de Australia 2025. Antes de aquel incidente, acababa de triunfar por primera vez en Melbourne y en Róterdam. Después, se hizo con los trofeos de Miami, Halle, Cincinnati, el US Open y Shanghái, y desde junio, tomó por primera vez el mando del ranking mundial. Luego ganó las ATP Finals y llevó a Italia hasta el título en la Copa Davis. En 2025, tras el hiato de tres meses de suspensión, siguió sumando triunfos (Wimbledon, Pekín, Viena, París y, de nuevo, Finals), si bien es verdad que perdió las finales de Roma, Roland Garros, Cincinnati y el US Open, todas contra Carlos Alcaraz, su gran rival, y esas derrotas le hicieron daño, a pesar de haber ganado al español en Wimbledon. Porque, además, Carlos le arrebató el número uno.

Pero, ¿qué le pasa a Sinner? Realmente, solo lo sabe él, aunque hay algunos factores que podrían ser clave en ese “pequeño bajón” que admite.

Jannik Sinner, acalambrado en su partido contra Eliot Spizzirri en el Open de Australia.LUKAS COCH

La preparación física

Desde que realmente inició su rivalidad con Carlos Alcaraz, en aquellos cuartos de final del US Open que perdió contra él en cinco sets, Sinner se dio cuenta de que necesitaría ponerse a la altura física del español para aspirar a batirle en duelos tan largos. Pronto, su mejoría fue evidente tanto a nivel muscular como de resistencia, pero el citado positivo por clostebol provocó cambios en su equipo. Despidió a su preparador físico, Umberto Ferrara, y a su fisio, Giacomo Naldi, que según sus alegaciones, fue quien le contaminó accidentalmente de esa sustancia prohibida. Entraron Marco Panichi y Ulises Badio, pero también perdieron sus puestos antes de Wimbledon 2025, supuestamente por un comentario del primero sobre la final de Roland Garros que no le gustó a Jannik. Poco después, para el US Open, el transalpino recuperó a Ferrara, cuya labor en la preparación para el pasado Open de Australia ha sido discutida en Italia. El desplome de Sinner en la tercera ronda contra Eliot Spizzirri, por culpa del calor, hizo saltar las alarmas, y no se le vio suficientemente fresco tampoco para evitar la derrota ante Novak Djokovic (38 años) en semifinales, que fue especialmente dolorosa para él, porque venía dominando claramente al serbio en sus anteriores enfrentamientos. Eso se quedó en su cabeza. Sin embargo, tras perder de Doha, Jannik aseguró que se encontraba “bien”. “Estamos trabajando bien; tuve algunos problemas después de Australia, pero ahora me siento bastante bien otra vez. Hemos visto que todos los jugadores han tenido dificultades durante sus carreras, entonces no llamaría a esto ‘fatiga’ todavía”.

Carlos Alcaraz, con el trofeo de campeón del pasado US Open, con Jannik Sinner, subcampeón, detrás.CLIVE BRUNSKILL

Ver a Alcaraz tan fuerte

Mientras Sinner ha ido perdiendo intensidad y partidos, Alcaraz continúa igual de fuerte. Y eso aumenta la presión sobre el propio Jannik, obsesionado siempre, al igual que el murciano en sentido contrario, por mejorar para batir a su máximo oponente. La progresión del murciano ha sido siempre ascendente desde Montecarlo 2025, prácticamente sin altibajos, más allá de la derrota en la final de Wimbledon y su eliminación en el Masters 1.000 de París. El éxito de Carlos en Australia, donde había dominado claramente Sinner los dos años anteriores, también hizo mella en la moral del italiano.

Jannik Sinner golpea la bola cerca de la red durante su partido contra Jakub Mensik en Doha.Saleh Salem

Los cambios en el estilo de juego y táctico no funcionan

Para tratar de contrarrestar el juego de Alcaraz, Sinner buscó soluciones tanto tenísticas como tácticas en busca de una mayor variedad con la que hacer frente al arsenal de golpes y estilos del español. Su idea era ser “más imprevisible”. Incidió, por ejemplo, en el juego de ataque. “Trabajamos mucho en la transición hacia la red. También hicimos pequeños ajustes en el saque, pero son detalles mínimos. A este nivel, las pequeñas cosas marcan la diferencia”, dijo antes del inicio del Open de Australia. “Estoy intentando añadir un par de cosas nuevas; esta vez no funcionaron tan bien como me hubiera gustado, pero no todos los días son iguales”, señaló el pasado jueves tras caer ante Mensik. “Puede ser que esté en un momento de transición, fuera de su zona de confort, trabajando el juego en la red y la táctica… pero no está seguro aún de lo que debe hacer dentro de la pista. El caso es que se le ve triste, no es el Jannik que conocíamos, no por perder dos partidos; más por su actitud y el momento particular en el que está”, opina Federica Cocchi, periodista especializada de La Gazzetta dello Sport, que sigue al tenista de San Cándido desde hace años.

Simone Vagnozzi, Jannik Sinner y Darren Cahill.IG Jannik Sinner

Las novedades en el equipo técnico, improbables

Aunque se habló en su día de la posibilidad de que Carlos Moyá, entrenador de Rafa Nadal hasta la retirada del balear, se incorporara al equipo de Sinner, debido a la salida de Darren Cahill, que finalmente no se produjo, no parece inminente la posibilidad de que el pelirrojo haga cambios en el personal técnico. Tras la separación de Alcaraz y Juan Carlos Ferrero, también se dispararon las especulaciones sobre la llegada del valenciano al entorno de Jannik, porque él mismo afirmó que le gustaría entrenar a un tenista consolidado. Pero, de momento, Ferrero ha decidido asesorar como coach mental al jugador de golf español Ángel Ayora. Además, el agente de Sinner, el extenista Alex Vittur, que toma todas las decisiones, es amigo íntimo del actual preparador del de San Candido, Simone Vagnozzi. Y Cahill, que aplazó su jubilación, pretende continuar activo toda la temporada. En Italia, no obstante, los especialistas creen que al número dos del mundo le vendría bien un cambio en su grupo de trabajo.

Noticias relacionadas

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.

¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Más Tenis

Lo más visto

Más noticias