Enclave

Enclave - 10.- La Gran Muralla

Son tiempos difíciles. El hambre y las enfermedades son el azote de la gente que menos tiene. Los robos, los asesinatos y la fatalidad a la que la providencia parece haberse adscrito son una constante en el día a día de lo más débiles. Y si con eso no tuvieran bastante, hay que añadir la poca misericordia de la reina, la cuál, con sus elevados impuestos, hace casi imposible el sobrevivir dignamente.

Otra misión con excesiva dificultad y además muy larga, así que es vital no dejar de recoger ningún cuenco de oro. Hay que buscar una entrada al castillo, derrotar al comandante Ehrik y regresar por el portal. Nada más acercarnos al puente de piedra que lleva al interior, nos lanzarán flechas explosivas desde las ballestas de los balcones.

Ampliar

Podríamos acabar con ellos a flechazos desde el inicio del puente, pero no es necesario, solo acabaremos con el primer caballero para recoger una poción de salud y luego nos dirigiremos rápidamente bajo el puente a coger el oro y a buscar una puerta medio sumergida que está cerrada, pero que podemos destruir rompiéndola con una flecha o un golpe de daga.

Si queremos podemos antes despejar la entrada principal, pero como los enemigos que la defienden son difícilesde matar y si entraremos por la puerta principal caerá el techo y bajarán unas rejas para impedirnos el paso hasta el Punto de Guardado Activo ( la rueda en la pared solo abre la puerta desde dentro hacia fuera ), no vale la pena enfrentarse a ellos; entraremos por la brecha de la puerta, subiremos por una escalerilla y ya en el interior buscaremos rápidamente el Punto de Guardado Activo que está cerca.

Ahora iremos explorando la zona ( incluso podremos acceder a las ballestas estáticas que nos disparaban flechas explosivas ), pero con cuidado, porque algunas estancias esconden trampas, y eliminando a los enemigos, que son extremadamente duros, hasta conseguir otra llave que nos abrirá una puerta cerrada.

Subiremos por las escaleras en las que hay una caja colgando y eliminaremos a los enemigos que vayan saliendo. Una vez arriba accionaremos el mecanismo de rueda que hace subir las rejas que bloqueaban el paso en una estancia-trampa que ya habremos visitado ( una en la que caen pinchos del techo ), y nos dirigiremos hacia allí para salir por el portón a un patio exterior del castillo.

Exploraremos el patio para recoger todo el oro que sea posible, matando a todos los enemigos que nos salgan al paso, hasta conseguir una llave de madera en el interior de una casa que tiene dos chimeneas con fuego ardiendo; también accionaremos las ruedas de la pared que hay entre ambas. Con la llave obtenida iremos a abrir la puerta de la casa que estaba cerrada, donde nos espera Ehrik.

Al entrar se activará automáticamente un nuevo Punto de Guardado Activo. Ehrik está acompañado de dos elfos que nos harán la vida imposible mientras luchamos con él, así que antes de entrar será mejor asegurarse de que hemos recogido suficiente oro para renacer varias veces. Al ser un espacio cerrado, lucharemos con la daga, y tras vencerlos a todos, se activará el portal de salida. Subiremos por una escalerilla en la habitación para accionar una palanca que abre la puerta por la que hemos entrado, y saldremos fuera; veremos que a pocos pasos nos espera ya el portal.