Enclave
Enclave - 4.-Templo Abandonado
Son tiempos difíciles. El hambre y las enfermedades son el azote de la gente que menos tiene. Los robos, los asesinatos y la fatalidad a la que la providencia parece haberse adscrito son una constante en el día a día de lo más débiles. Y si con eso no tuvieran bastante, hay que añadir la poca misericordia de la reina, la cuál, con sus elevados impuestos, hace casi imposible el sobrevivir dignamente.

Solo empezar hallaremos el primer puzzle, unas baldosas móviles de colores que hay que pisar siguiendo un orden determinado. Dicho orden lo indican las dos filas de losas de los mismos colores que hay enfrente de las baldosas. Hay que pisar las baldosas de una en una respetando el orden de colores de las filas de losas de derecha a izquierda, primero una fila y luego la otra. Cada vez que pisemos la baldosa adecuada, una losa de color se hundirá.

Al terminar las dos series, la baldosa luminosa central se apagará, y al posarnos sobre ella abrirá la puerta. Una vez dentro, evitaremos las baldosas que sobresalen y que activan lanzamiento de flechas. Tras eliminar toda resistencia de la planta superior y la inferior, liberaremos con la tecla E a la prisionera druída que está en la cruz, y nos dirigiremos al piso superior con el objeto del inventario que habremos recogido en el piso inferior para introducirlo en la cerradura de la puerta, abriendo paso a una nueva zona.
Llegaremos a una cruz luminosa sobre un agua que tiene efectos regeneradores inagotables de salud para el personaje.Tras una escalera, abriremos un pequeño armario de persiana que contiene un mapa, y buscaremos el Punto de Guardado Activo. Una vez conseguido el tesoro tras acabar con los esqueletos, saldremos con vida para reunirnos de nuevo con Marcus.