RUGBY | DIVISIÓN DE HONOR

La cancelación ya planea sobre la División de Honor de rugby

FELIPE FERNÁNDEZ

Los clubes tendrían dificultades para hacer frente a los gastos derivados de ir prorrogando la suspensión. De momento se mantienen todas las opciones. Este jueves, reunión importante en la FER.

La anulación de la temporada de la División de Honor de rugby empieza a ser un posibilidad. Según pudo saber AS, los clubes integrantes de la categoría, agrupados junto a Gernika y Getxo, de la División de Honor B, en la Asociación Liga Nacional de Rugby, se reunieron este lunes por vía telemática para tratar de formar una posición común que trasladarle a la Federación Española ante la pandemia de coronavirus, que ha obligado ya a suspender todas las competiciones nacionales, como mínimo, hasta principios de abril.

El sentir general es que hay que mantener todas las opciones abiertas, incluida la anulación de la temporada, dejar el título desierto y que no haya ascensos ni descensos. Sea como sea, quieren que la decisión se tome en el momento adecuado, y no prorrogar la suspensión una y otra vez para acabar cancelando el torneo.

Eso es lo que se trasladará a la FER, cuya comisión de trabajo para hacer frente a la crisis se reunió por primera vez este martes, también de forma telemática, y tiene prevista otra sesión para el jueves. Esta analizó la situación y las medidas a tomar en las diferentes competiciones, pero no tomará ninguna decisión oficial. Ese cometido recaerá, en todo caso, sobre la Comisión Delegada, que realizará su encuentro por videoconferencia una vez tenga las conclusiones a estudiar.

El escenario es complicado toda vez que la mayoría de clubes cuentan con jugadores extranjeros y tendrían problemas a la hora de hacer frente a los costes de prorrogar la estancia de estos en sus plantillas si se sigue dilatando la vuelta a la normalidad competitiva.

Contextualizando, faltan por disputarse cinco jornadas de División de Honor más los playoffs, no menos de mes y medio en términos temporales. Así las cosas, y con el estado de alarma apuntando a prolongarse más allá de los 15 días iniciales que establece el Real Decreto, sería complicado acomodar lo que resta de liga con el preceptivo descanso antes de comenzar la siguiente temporada. También teniendo en cuenta que, desde que finalice la prohibición de disputar competiciones deportivas, se necesitaría un periodo de puesta a punto antes de volver a jugar si se quiere minimizar el impacto físico sobre los jugadores.