Gianni Rivera: “¿Guardiola para dirigir Italia? No, tiene que ser italiano”
Sin Gattuso, Buffon y Gabriele Gravina, hasta hace nada presidente de la Federación Italiana, la situación que se proyecta en Italia ahora navega en un mar incierto. Gianni Rivera atiende a AS.
Fue un arrebato romántico, sí. Justo antes de la pasada Eurocopa, el entonces seleccionador -Luciano Spalletti- decidió insertar en la concentración Azzurra los cuatro mejores dieces de la historia italiana: Francesco Totti, Roberto Baggio, Alessandro Del Piero y Gianni Rivera (Alessandria, 1943), quien atiende al diario AS por teléfono para desgranar el enésimo gatillazo de un grupo desnortado que malvive en un ecosistema sin brújula caminando hacia ninguna parte.
Sin Gattuso, Buffon y Gabriele Gravina, hasta hace nada presidente de la Federación Italiana, la situación que se proyecta ahora navega en un mar incierto. Debe soportar el peso de un pasado glorioso y las feroces críticas de un país que ha pasado de pintar Girasoles a cortarse orejas una y otra vez.
La entrevista podría ser un happening para celebrar su vida deportiva, con capítulos especiales como el Balón de Oro, Copas de Europa con el Milán, scudetti y éxitos con la Nazionale: Euro’68 y subcampeón del mundo en 1970 contra el Brasil de Pelé, Gerson, Jairzinho, Carlos Alberto y Garrincha. Sí, cierto, pero el presente es dramático como para obviar el paisaje. Él, Rivera, se ofrece para ayudar, pero su grito es desoído. Los genios siempre tuvieron dificultades para decir adiós. Para aceptar roles secundarios, llenos de eco.
- ¿Por dónde comenzamos?
Tras estos periodos negativos toda la cúpula directiva ha dimitido. Era lógico y normal. Ahora toca reconstruirla, pero se antoja necesaria la presencia de personas que sepan cómo moverse en este mundo del fútbol. Tengo un programa ya elaborado, y estoy aquí por si es necesario. Habrá que ver qué dice el ministro del deporte (Andrea Abodi). También, por supuesto, el presidente del Comité Olímpico Italiano (Luciano Buonfiglio).
- Usted, quien hace apenas unos años se sacó el título de entrenador, ha sido -además- diputado político y directivo en la FIGC. ¿Nadie le ha vuelto a llamar para pedirle algún tipo de consejo o sugerencia? Es un emblema del calcio italiano y mundial. Una voz con autoridad y peso.
No. Últimamente no me han llamado, la verdad. Me he propuesto, pero no han querido escucharme.
- Silvio Baldini (técnico de la Sub-21) dirigirá la absoluta como interino en los dos próximos amistosos. Ha comenzado el baile de nombres: Giovanni Malagò (ex presidente del CONI), presuntamente en sustitución de Gravina (Galliani ha dicho no). Para el banquillo: Conte, Simone Inzaghi, Allegri, Ranieri, Roberto Mancini… De este último usted, en la entrevista a Repubblica, pidió que no volviera porque “escapó a Arabia”.
Se necesita alguien nuevo que entienda de qué va todo. Insisto. Es necesaria una búsqueda importante. Estos nombres que citas ya, de alguna manera, pasaron muchos por aquí. Habría que evitar sus retornos, porque no se sabe cómo pueden razonar.
- Pep Guardiola, por ejemplo, nunca ha estado. ¿Qué le parecería?
¿Guardiola? ¿En Italia? No, por favor. No es italiano.
- ¿Y a la fuerza tiene que ser italiano? No sé, Brasil -con Carlo Ancelotti- ha demostrado flexibilidad en este sentido.
Mira, no tengo dudas. Debe ser italiano. Punto. Es lógico, porque conoce más la realidad que otros de fuera. Repito, hay que elegir muy bien. Tener un criterio y estar afinado. Más errores no, por favor.
- En las últimas semanas se ha hablado mucho del dossier monolítico (900 páginas) que presentó Roberto Baggio hace años para salvar el fútbol italiano. Nadie le prestó atención. El suyo, ¿en qué consiste? ¿Hay nombres, nuevas ideas?
Lo único que puedo decirte es que, si alguien me llama para contratarme, mi praxis es ésta: voy allí, veo cómo está todo, y después tranquilamente -bien rodeado de expertos- hago las búsquedas necesarias para salvar el fútbol italiano.
- Muchas son las teorías que explican esta crisis: falta de calidad, ausencia de programas o metodologías, demasiados extranjeros en Serie A… ¿Usted qué piensa?
Los programas los realiza quien tiene calidad y destreza para desarrollarlos. Hay que fichar tops en este sentido. Hay que traer calidad, sí, que es lo que ha faltado. Ir despacio con los que saben. No confiar en gente que el fútbol suponga algo marginal en sus vidas, aunque pretendan luego mostrar lo contrario. Debemos estar atento en este sentido.
- ¿Qué errores se han cometido en los últimos veinte años? Sí, se ganó la Eurocopa de 2020 y, con Prandelli, hubo otra final en 2012. Dicho esto, Italia cojea desde el Mundial de Lippi, en 2006.
No sé. Es difícil decir una sola razón para explicar algo complejo… Quizás, premiar a futbolistas que, entre otras cosas, apostaban contra ellos mismos (en 2023, nombres como Zaniolo, Tonali o Fagioli estuvieron envueltos en un escándalo de apuestas ilegales; algunos abandonaron la concentración de Coverciano y fueron sancionados). Solo por decir algo, porque también he de admitir que no es sencillo encontrar jugadores de alto nivel. Bastaba un buen seleccionador y… En fin.
- ¿Cómo juzga los fracasos de Gattuso y Spalletti?
Lógicamente, sin resultados, es obvio que han cometido errores. El tema es profundo. Creo que hay que comenzar desde cero, desde que son niños, sí. ¿Qué sucede? ¿Dónde se perdió la técnica formativa? Conozco casos de niños que podrían haber hecho una gran carrera, pero como sus padres no tenían dinero para pagar a representantes… Ya sabes.
- No, explíquemelo.
Sucede. En estos casos no pueden ni siquiera intentarlo. Se pierden por el camino. Es una vergüenza esto. El futuro de este deporte no puede estar en las manos de los representantes.
- De Laurentiis, presidente del Nápoles, soltó una bomba hace días cuando denunció el pago bajo cuerda de algunos agentes para que sus futbolistas representados fueran convocados con Italia. ¿Escuchó esto? Es chantaje.
Es verdad, desgraciadamente. Me han dicho que es verdad. Lógicamente no tengo pruebas ni certezas, pero también te digo que -de ser cierto- se podría evitar poniendo gente competente. Hay que afinar en el futuro guía.
- He hablado con Sergio Pellegrino, licenciado en Economía y Marketing. También entrenador. Ha dirigido categorías inferiores de clubes españoles (L’Hospitalet o Santboià) e italianos. Colaboró en su día con Claudio Lo Sardo (ex scouting Nike y hombre de confianza de Rijkaard en Barcelona). Hoy tiene una Accademy. Ofrece formación a entrenadores. Dice que, principalmente, falta un programa. Mientras en Noruega (Bodo Glimt, por ejemplo) se indaga en neurociencia, Italia extraña el oratorio. Dos mundos.
Repito que son los representantes quienes se han adueñado del mundo del calcio.
- De hecho, Italia en las categorías inferiores tiene un cierto éxito. El freno comienza con la absoluta. Hay una Serie A llena de medianías que vienen de fuera, y el joven italiano debuta a los 22-23 años. Usted lo hizo con quince.
Ya no hay técnica, porque los chicos no tienen dinero para pagar a estos managers. Entonces, no juegan ni mejoran. Es una vergüenza. También, como dices, quizás haya un problema técnico de los entrenadores, quienes ya no trabajan para implementarla como se hacía en su día. Es genética la calidad, claro, pero si se entrena siempre es mucho mejor. La metodología es relevante, por supuesto.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí