A qué se enfrenta Lamine: de las semanas a los meses
Mientras se espera a conocer el alcance de la lesión del azulgrana, analizamos los diferentes escenarios que se puede encontrar.

En el Camp Nou se encendieron todas las alarmas. Lamine se llevó la mano a la parte posterior de su muslo izquierdo y los aficionados que se encontraban en el Camp Nou contuvieron el aliento. En realidad, es el fútbol español el que lo hace, porque a nadie se le escapa que en 50 días arranca el acontecimiento futbolístico del año, en el que España aspira a todo liderada por el extremo culé.
Pero hay que mantener la calma. Vaya por delante que lo primero es esperar a las pruebas médicas a las que el jugador se someterá hoy en la Ciudad Condal. El doctor José González, en conversación con AS, ha recordado que lo ideal es esperar 48 horas para la realización de las pruebas dado que es recomendable “ver cómo evoluciona la lesión ya que puede haber sangrado”. Ahí se conocerá el alcance exacto de la lesión, que podría ir desde una contractura, en el mejor de los casos, a una rotura. Si se tratara de esta última, se abre un amplio abanico de posibilidades, y es que no hay una fórmula única.
Para empezar, habría que observar el grado de la misma. Una rotura de primer grado o moderada implicaría, a priori, un tiempo de baja de 1 a 3 semanas. Una de segundo grado amplía la horquilla que va de las 3 semanas a los dos meses. Una rotura de tercer grado o grave sería devastadora, con la posibilidad incluso de pasar por el quirófano y un tiempo de baja estimado entre 2 y 6 meses.
Esta última fue la que sufrió Kevin de Bruyne, exactamente en las mismas condiciones que Lamine Yamal, tirando un penalti con el Nápoles. El belga estuvo alejado de los terrenos de juego algo más de cuatro meses, del 28 de octubre al 6 de marzo.
Pero el grado de rotura (insistimos, en caso de que la haya) no sería lo único a tener en cuenta. Es determinante el lugar en el que se produce la rotura. Como ha explicado el doctor Ripoll, “si la lesión está situada en el vientre muscular, hablamos de un pronóstico más benigno; en cambio, si está situada en la unión del músculo con el tendón o en el propio tendón, la lesión podría ser más grave”, ya que suelen tener una curación más lenta. El doctor González llama al optimismo ya que el hecho de que Lamine diera unos pasos antes de irse al suelo “invita a pensar que no se trata de este tipo de lesión, dado que el dolor que producen normalmente hace imposible seguir de pie”.
También influye el tipo de rotura, habiendo tres. La rotura fibrilar (separación de fibras musculares por estiramiento excesivo o impacto) es la menos lesiva, seguida por la fractura miotendinosa (desprendimiento de las fibras musculares de su tendón asociado) y la fractura tendinosa o avulsión (discontinuidad de las fibras de un tendón, provocada por traumas agudos o degeneración crónica).
Noticias relacionadas
Por último, pero no menos importante, una vez que se conoce el alcance de la lesión y se establece un plan de recuperación, es vital no acelerar plazos y respetar los tiempos biológicos, ya que un regreso prematuro suele ser sinónimo de recaída.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí




Rellene su nombre y apellidos para comentar