Psicología

Ventura Charco, psicólogo: “Muchas personas usan la crispación social y política como una manera de tapar su realidad individual”

Se trata de un mecanismo de evasión de su propia vida, de su insatisfacción personal, vacío existencial, frustración o conflictos internos.

Redactora de Tikitakas
Su trayectoria en Prisa comenzó en AS, en 2006, en la sección de Cierre. Posteriormente asumió la coordinación de la revista AS Color y la redacción de los blogs Match Point y Erratas de Campo. En 2017 pasó a formar parte de PrisaNoticias, en el control de producción de El País y AS, y volvió a AS a finales de 2022, como redactora de Tikitakas.
Actualizado a

En los últimos años se ha vuelto cada vez más frecuente observar cómo muchas personas se aferran con intensidad a la crispación social y política. Discusiones constantes, posicionamientos extremos y una necesidad casi compulsiva de confrontar al “otro” parecen ocupar un lugar central en sus vidas. Desde una perspectiva psicológica, este fenómeno puede entenderse no solo como una respuesta a contextos sociales complejos, sino también como un mecanismo de evasión de la realidad individual.

Cuando una persona experimenta insatisfacción personal, vacío existencial, frustración o conflictos internos no resueltos, puede resultar emocionalmente menos doloroso proyectar esa tensión hacia el exterior. La crispación política ofrece un escenario ideal para ello: proporciona enemigos claros, narrativas simplificadas y la sensación de pertenecer a un bando “correcto”. De este modo, el malestar interno se transforma en indignación moral, una emoción socialmente legitimada que otorga sentido y dirección al malestar psicológico.

Así lo explica el psicólogo Ventura Charco: “No tiene sentido ignorar la geopolítica, porque es el contexto donde vivimos, pero tampoco tiene mucho sentido estar enganchado a ella y todo el rato estar mirando lo que ocurre en el mundo. Lo importante es regular la reacción emocional con lo que ocurre a nivel mundial. Lo primero que tenemos que hacer es diferenciar el informarnos de esta especie de autoagresión emocional”, empieza diciendo.

“Muchas personas utilizan todo este tema de la actualidad y lo geopolítico como una manera de tapar o evadirse de sus problemas de su realidad individual. Es decir, tengo problemas con mi novia, o no tengo trabajo, o algo me va mal, y estoy todo el rato viendo lo que pasa en Ucrania o lo que ocurre con China o entrando en discusiones por internet porque atendiendo a eso tengo una cortina de humo que me distrae y me evita mirar lo que pasa en mi vida”, agrega el experto en su pódcast Psicología Cruda.

Externalización de la vida

También interviene la externalización del conflicto: en lugar de enfrentarse a preguntas incómodas sobre la propia vida (decisiones no tomadas, miedos, carencias afectivas o falta de propósito), la persona dirige su energía emocional hacia debates colectivos que no exigen un cambio personal profundo.

Así lo explica Ventura Charco: “Se da a veces la paradoja de que cuando no me hago cargo de lo que pasa en mi mundo interno o en mi vida tenga más necesidad de atender lo que ocurre en el mundo externo para tener una falsa sensación de que hago algo o de control”.

Noticias relacionadas

Además, la crispación social refuerza la identidad. En contextos de incertidumbre personal, definirse políticamente de forma radical puede ofrecer una sensación de coherencia y valor personal. “Yo soy esto porque estoy contra aquello”. Esta identidad reactiva reduce la angustia existencial, pero a costa de empobrecer la reflexión interna y la capacidad de autocrítica. El individuo se siente fuerte en el conflicto externo, mientras evita la fragilidad que implica mirarse a sí mismo.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Salud

Lo más visto

Más noticias