Carmen Machi: “Cuando veía ‘Aída y vuelta’ me estaba reconociendo a mí misma y es la primera vez que me ha pasado en la vida”
La actriz, acompañada del director, Paco León; y de su compañera, Miren Ibarguren, atienden a AS unos días antes del estreno de la película.
El próximo 30 de enero se estrenará en los cines la nueva película dirigida por Paco León, ‘Aída y vuelta’. Esta comedia, una adaptación cinematográfica de lo que podía haber sido la mítica ‘Aída’ si hubiera seguido en pantalla unos años más, apunta a ser una de las películas del año y promete despertar emociones de antaño a todos aquellos seguidores de la serie. Y, por qué no, atraer también a aquellos que no se engancharon durante sus 237 capítulos.
El cineasta, junto con sus compañeras Carmen Machi y Miren Ibarguren, ha atendido a AS este miércoles en la presentación del proyecto. Lo han hecho aparentemente contentos por el resultado y por las primeras críticas (positivas), aunque será la audiencia quien determine el veredicto final.
P: ¿Cómo os habéis sentido en esta especie de resurrección de ‘Aída’?
Paco León: Bueno, es que llevamos en esto dos años y pico desde que surgió la idea. La culpable fue Carmen, que dijo que por qué no hacíamos una película y, de repente, me propusieron dirigirla y escribirla. Ha sido muy emocionante, complicado y ahora estoy feliz y más tranquilo porque ha salido bien. Creo que la película le gusta a la gente, pese a que era muy difícil y creo que nos ha salido. Así que contentos.
Miren Ibarguren: Creo que sobre todo la gente que estáis viniendo aquí, que sois periodistas y habéis visto la película, habéis quedado muy contentos.
En el pase de prensa había carcajadas constantes.
P.L. Eso se nota.
M.I. Los primeros feedback, además, son los importantes.
Carmen Machi. Y más vosotros, que os ponéis ahí un poco ... con que a ver si no os gusta.
¿Cómo os habéis sentido haciendo de vosotros mismos?
M.I. No era improvisado. Estábamos haciendo de nosotros mismos escrito por Paco y por Fer, o sea que tampoco éramos tan nosotros mismos. Pero sí, hemos dado permiso para que de nuestra boca salieran cosas terribles.
C.M. Es raro. Para mí, personalmente, la primera vez que vi la película no paraba de verme y no me soportaba. Normalmente tengo la capacidad de que cuando veo el primer pase de una película se me olvida que estoy. Lo he ido adquiriendo con el tiempo, no me juzgo y digo: ‘Anda, si salgo ahí’. Pero aquí no podía soportarme porque me estaba viendo mucho a mí y yo, normalmente, trato de ocultarme en los personajes y que no se me vea nada. No siempre lo consigo, pero mi objetivo es que estén a años luz de lo que me pase a mí. Aquí no tenía más remedio que estar en la película. Todo me parecía muy extraño porque realmente, por otro lado, estaba contenta porque lo veía muy conseguido. Me estaba viendo y es muy difícil verte. Yo me estaba dando cuenta de que sí me reconocía a mí y es la primera vez en mi vida que me pasa esto. Cada vez que salía yo no me quería ver y cuando salía otro era muy feliz. Todo me parecía maravilloso menos cuando salía yo.
También significa eso que hay un buen trabajo en el guion y en la construcción del personaje.
C.M. Por supuesto. Pero hay algo en cuanto a que el objetivo es que se aproxime a ti el máximo posible.
P.C. ¿La has visto una vez?
C.M. La he visto dos. Fue diferente. La segunda ya me daba lo mismo todo, pero me parecía que era el objetivo cumplido. Era yo con incomodidad, porque seguramente en algún momento la tuve. Era muy raro, no es lo usual.
¿Qué ha sido lo más difícil en todo este proceso?
P.L. Yo creo que atinar con todo. La película es una comedia vodevilesca, ligera, rápida y divertida, pero es una trenza con muchos hilos y era difícil atinar para que todos los ingredientes funcionen y ninguno se coma a otro, que todo brille y que tenga esas diferentes lecturas. Que sea divertida, pero que también tuviera esa capa de pensar y reflexionar sobre temas, tener conflictos morales, verse reflejado, ponerte en sitios incómodos y también, que sea emocionante.
Uno de esos temas sobre los que te hace reflexionar es sobre los límites del humor. ¿Se nota mucho en los guiones de vuestros trabajos el paso del tiempo?
M.I. Claro, los guiones no son iguales, los chistes no lo son. Se puede ver en el tipo de chistes que se hacen. Los monólogos de hace 15 o 20 años para nada se parecen a los de ahora. Hemos sabido resetearnos y eso también es una buena noticia. Que la gente esté a favor de hacer las cosas bien, modernizarse y dejar de hacer daño por hacerlo al resto de las personas. Hay chistes de los que ya no te vas a reír en la vida y creo que hoy en día se está utilizando el humor, aparte de para seguir riéndonos que para eso está, para hablar de muchísimos más temas de los que no se hablaba antes. Antes se dirigía a una víctima y ahora te puede contar una historia de vida con la que te partes la caja, pero con cierta identificación y con carácter ejemplarizante.
P.L. Después también hay una cosa curiosa en el humor. Hay cosas que hacen gracia de toda la vida. Una persona que se cae, un pedo. Son cosas universales y clásicas. Hay cosas del humor que cambian y otras que no.
Leía en una entrevista tuya (Paco León) en ‘El País’ que te reuniste con Canco Rodríguez (actor que da vida a ‘El Barajas’ antes de grabar y hablabais del miedo compartido a las quejas por haceros fotos todo el rato, una cuestión que también tiene mucha importancia en la película. ¿Habéis notado mucho cambio desde que empezó a salir ‘Aída’ en la televisión con la actualidad? ¿La gente es más respetuosa? ¿Queréis mandarle un mensaje a las personas que os paran por la calle?
C.M. Quiero darles las gracias.
Eso es porque te has visto reflejada en la película, ¿no?
C.M. No, a ver. Para una persona que va por la calle y se encuentra a alguien que acaba de ver en una película, esa persona no sabe que tú ya llevas 200 antes que él. Hacen lo lógico, lo normal. Eres tú el que ya llevas detrás mucha tralla con ello en días en los que no puedes más. Cuando es en el lugar de trabajo sí, pero cuando estás ya relajada, duchada, en la calle porque has quedado con alguien y continúas trabajando, no tienes siempre capacidad. O vas al hospital con un ataque de asma, con una mascarilla y te preguntan si te puedes hacer una fotografía. No es el momento. Pero lo entiendes, porque es como una oportunidad que pasa. Yo lo entiendo perfectamente. Hay veces que nos dicen: ‘Una foto’, y tú contestas que no te encuentras muy bien y te dicen: ‘Ya, pero si la foto es para mí’.
P.L. O ‘no la voy a colgar’.
C.M. O ‘mira qué pelos tengo’. Pero te dicen que la foto es para ellos y que qué más me da. Ellos hacen lo normal y lo que te están transmitiendo es que nos siguen, nos ven y que les gustaría tener un recuerdo nuestro. Ante eso, ¿qué vamos a hacer? Dar las gracias, aunque haya una parte acumulativa porque llevas 60 fotografías y decides no salir a la calle más ese día.
P.L. A mí se me ocurre un mensaje. Gracias y perdón, porque nosotros intentamos corresponder ese cariño, pero no siempre es posible. A veces no es fácil.
M.I. Sí, te vas a decepcionar. No voy vestida como tú te imaginas, ni maquillada como tú te imaginas, ni soy tan alta, ni tan delgada, ni tan simpática. Es así.
C.M. La gente hace lo normal y son momentos puntuales. El 90% de la gente es encantadora.
M.I. El 98% es gente supermaja que lo pide de manera educada. Gente que te dice dónde has trabajado porque te llevan siguiendo mucho tiempo.
Gente más parecida al señor del final de la película.
P.L. En la película salen muchos tipos. Era difícil retratar los distintos perfiles, porque hay tantos espectadores de ‘Aída’.
Noticias relacionadas
C.M. Imagínate a Carmen Machi haciendo a esa Aída, que en ese momento se quiere ir y dejar la serie, y la gente le para para decirle que le encantas en ‘Aída’. Es un poco loco. Está también eso contado desde ahí. Hay ficción, pero imagínate que me encuentro en un momento en el que estoy odiando lo que hago y te quieres hacer una fotografía cuando acabo de discutir con el productor ejecutivo sobre ese tema. Está puesto en un lugar que no es lo normal.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí