Música

Zzoilo: “Salía a cantar delante de 50.000 personas y estaba tan tranquilo, ahora me doy cuenta de que era algo muy grande”

Zoilo Tuñón charla con Diario AS con motivo del lanzamiento de ‘No soy un artista’, el éxito de ‘Mon Amour’ o su vida más allá de la música.

Redactor de Tikitakas
Nació en Getafe (Madrid) en el año 2002. Está estudiando un doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la UC3M. Ha encontrado en la escritura web un lugar ideal en el que contar historias. Entró en el Diario AS en octubre de 2024 como redactor becario en Tikitakas.
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Zoilo Tuñón Rosa, conocido comúnmente en el ámbito musical bajo el nombre artístico de Zzoilo, es un joven nacido en Valencia que, a sus casi 26 años de edad, ha tenido tiempo más que suficiente para estar en lo más alto, protagonizar conciertos con más de 50.000 personas en las gradas y, en el proceso, tocar fondo, perderlo todo y arruinarse.

Al escuchar su nombre, muchas personas lo relacionan con algo concreto: ‘Mon Amour’, ese tema que apareció en los últimos compases del verano de 2021 y que, de la noche a la mañana, se convirtió en un fenómeno de masas capaz de encabezar las listas musicales más prestigiosas en todo el mundo.

Sin embargo, más allá del éxito de ‘Mon Amour’, hay una persona que, como prácticamente todos cuando éramos pequeños, tenía muchos hobbies. Uno de ellos fue la música, la cual apareció en forma de un violín que Zoilo comenzó a tocar cuando apenas tenía 6 años y escuchó una canción de El Canto del Loco, ese mítico grupo español liderado por su ídolo, Dani Martín.

Conforme pasaron los años, la cocina hizo acto de presencia, Zoilo comenzó a trabajar en el restaurante familiar de sus tíos y su objetivo era triunfar en el mundo de los fogones. Sin embargo, un amor de instituto llevó al valenciano a escribir su primera letra, la cual tendría como título ‘Mon Amour’. A partir de ahí, el joven se centró en su carrera musical, llegó a lo más alto, se arruinó y, por motivos ajenos a él, se vio obligado a parar de hacer lo que más le gustaba: hacer música.

Ahora, Zzoilo regresa por todo lo alto con el lanzamiento de ‘No soy un artista’, su primer álbum musical, un proyecto personal con el que el valenciano busca decirle a su público quién es realmente y dar rienda suelta a los estilos musicales que más le atraen y se adaptan a él. De su regreso al panorama de la canción y de muchos otros temas charla Zoilo Tuñón Rosa con Diario AS.

‘No soy un artista’

¿Quién es Zzoilo?

Hola, soy Zoilo Tuñón Rosas, vengo de Valencia, tengo 25 años, casi 26… y no soy un artista. Soy un ‘desgraciado’ que hace música y que hace lo que le da la gana en todo momento.

Hablando de no ser un artista, que es el nombre de su primer álbum, ¿Cómo surge el proyecto?

La inquietud, las ganas de querer tener un proyecto sólido, un álbum que cuente quién soy y un álbum muy personal. Es una forma de tener un recuerdo para cuando sea un abuelo y no me acuerde de lo que he hecho en mi vida o de quién fui.

“Después de casi dos años y medio sin sacar música, que lo siguiente que sacase sea un álbum completo y tan personal, me daba mucho miedo”

Zzoilo

¿Busca transmitir algo concreto?

No, busco exponerme, busco contar mis miedos, mis virtudes, mis defectos… busco exponerme al público de una forma muy natural para que la gente me conozca más dejar de ser un simple cantante que se sube al escenario y canta.

Cuando anunció el lanzamiento del álbum aseguraba que le temblaban las manos, ¿por qué?

Porque después de casi dos años y medio sin poder sacar música por temas discográficos y diferentes movidas con la industria, que lo siguiente que sacase fuera un álbum completo, un álbum tan personal y en el que, como te decía antes, me expongo mucho, me daba mucho miedo, era como volver a hacer algo completamente nuevo.

Hasta que paré, llevaba tres años sacando canciones prácticamente todos los meses y de repente pasé a estar dos años y medio parado. Por eso, publicar un álbum sin saber si la gente lo iba a escuchar o no, si me iba a gustar una vez que estuviese fuera o no… Sentía pánico por volver a salir, pánico e ilusión.

Todo ese tiempo sin sacar música, ¿qué ha significado para usted, cómo la ha vivido?

Al principio lo viví como muy mal, con mucha ansiedad y con mucha rabia, pero luego descubrí que tenía que llevármelo al lado bueno. Por obligación tuve que parar, pero lo aproveché para descansar, idear un plan y ver si siguiente paso.

Me ha servido mucho para volver a coger con ganas esta vida de artista que había normalizado. Lo bonito de este mundo es no normalizarlo y vivirlo cada día como si fuera un sueño y, gracias a estos dos años, ahora vuelve a ser un sueño maravilloso.

“‘No soy un artista’ me sirve para demostrarme a mí mismo que puedo hacer otros estilos de música que me gusta o me siento más identificado, que no tengo que hacer siempre lo que el público pide”

Zzoilo

¿Este álbum es una forma de demostrar su variedad musical o su talento para quienes te encorsetan en ‘Mon Amour’?

Me da exactamente igual lo que la gente piense. No es que me de igual, es que dicen la verdad, soy el de ‘Mon Amour’, es mi mayor éxito y probablemente lo sea toda mi vida porque es imposible replicar una canción como esa o el éxito que ha tenido una canción como esa.

‘No soy un artista’ me sirve para demostrarme a mí mismo que puedo hacer otros estilos de música que me gustan más o me siento más identificado y ver que no pasa nada, que no tengo que hacer siempre lo que el público me pide, que puedo hacer lo que me gusta y funciona igual.

Dentro de su álbum, el primer sencillo es ‘Tengo un plan’, ¿qué significado tiene?

‘Tengo un plan’ era una frase que mi mánager siempre me repetía, me decía que necesitaba un plan. Más que nada una canción que sirve para que se callase un poco porque a mí me gusta mucho improvisar y me gusta que las cosas vayan fluyendo, que vayan pasando.

Entonces, decidí hacer la canción de ‘Tengo un plan’ como para que mi mánager se calmase un poco, pero mi verdadero plan es seguir haciendo lo me gusta.

Zoilo con una zeta

Cambiando de tercio, me gustaría hablar con el Zoilo de una zeta… ¿Qué hobbies tiene además de la música?

Me gustan mucho los coches, soy un friki de la Fórmula 1, empieza dentro de nada la nueva temporada y estoy nervioso porque creo que nos están colando una los de Aston Martin bien grande, nos están mintiendo a todos.

Voy mucho a los karts y a mi grupo de amigos y a mí nos ha dado por el pádel, que parece que ahora le gusta a todo el mundo. Somos malísimos pero nos lo pasamos muy bien, es una excusa para juntarnos y, en verano, salgo con mi padre en una especie de catamarán.

“Tengo muchos hobbies, he hecho de todo y no he acabado nada, pero la música es lo único que desde los 6 años sigue conmigo, y empezó con una canción de El Canto del Loco”

Zzoilo

Entre todos estos hobbies, ¿cómo llegó la música a su vida?

La música llega a los 6 años con el violín, decidí empezar a tocar el violín, mis padres me apoyaron y me compraron un violín y, desde aquel entonces, no me he separado de la música nunca, es una de las pocas cosas que no he dejado de hacer desde que empecé a hacerla.

Tengo muchos hobbies, he empezado muchos y todos los he dejado a la mitad. Hice rugby y lo dejé, empecé triatlón y lo dejé, empecé la fotografía y la dejé… He hecho de todo y no he acabado nada, pero la música es lo único que desde los 6 años sigue conmigo y empezó con una canción de El Canto del Loco.

¿Qué encontró en la música que no encontraba en los hobbies que dejó al poco de empezar?

Encontré historias de gente a la que idolatraba y con las que me sentía identificado. Me pasó eso con el álbum de ‘Pequeñito’ de Dani Martín en el que él contaba que se sentía pequeño, que se sentía inferior. Era una época en la que había mucho bullying y de repente encontré a gente que había vivido lo mismo que yo, que lo estaba cantando, que estaba teniendo éxito y que me encantaba cómo lo hacían.

Entonces, yo quería hacer música y quería expresarme con la música, era un momento en el que tenía libertad absoluta. En mi casa nunca se han dicho palabrotas, pero yo podía cantar una canción y si decía una palabrota, yo la cantaba a todo pulmón y no pasaba nada. Era una forma de liberarme y de expresarme sin ningún miedo.

¿Todo lo malo que le podía ocurrir lo plasmaba en letras?

De pequeño no escribía letras, tocaba solamente canciones, hacía ‘covers’ y tocaba canciones porque no había descubierto esa habilidad de escribir hasta que, de repente, me dio por hacer una canción porque me gustaba una chica y no había hecho ninguna canción que describiera lo que sentía por ella e hice ‘Mon Amour’.

¿Cuándo pasó la música de ser un hobby a algo más serio?

Pasó a ser serio en el momento en el que Mon Amour, la primera canción que escribo, lo peta. Yo estaba trabajando de cocinero y mi mánager me dijo: ‘¿Qué haces trabajando en la cocina? Aquí tienes una profesión y una carrera que cuidar’. Y eso es lo que hice.

¿Cómo recuerda la época en la que combinaba la cocina y la música?

Era muy bonito porque hacía música sin ningún objetivo, sin ninguna pretensión y sin ninguna ambición. Mi objetivo era pasármelo bien con mis amigos y disfrutar viendo como mi hermana y mis amigos lo ponían en sus historias de Instagram. Entonces era maravilloso. Luego, empezaron a llegar niños al restaurante a pedirme una foto mientras estaba cocinando y era un poco extraño, pero muy divertido.

¿En ese momento su objetivo era llegar a lo más alto en la cocina o hacerse un hueco en la música?

Llegar a lo más alto en la cocina, sin duda. Ese fue el primer objetivo grande en mi vida, era seguir en la cocina, estudiar cocina y llevar el restaurante de mis tíos, que era en el que trabajaba, al siguiente nivel.

¿Cómo se tomó su familia que dejara el restaurante familiar?

Muy bien, la verdad que mi tía fue la que me motivó a hacerlo. Yo no quería dejar el restaurante, mi tía me obligó. Me dijo: ‘Vete a la música, si funciona ojalá no vuelvas nunca al restaurante y, si va mal, aquí tienes tu casa’. Por suerte, no he vuelto al restaurante y a mi tía le fue muy bien

El éxito de ‘Mon Amour’

Hablando de ‘Mon Amour’, ¿cómo surgió la colaboración con Aitana?

Surge tal cual la foto de la portada de la canción. Ella me escribió por Instagram e hicimos el remix. Grabamos un lunes, que era el único día que libraba en el restaurante. Fui a Madrid, grabamos el remix, el martes volví a la cocina y salió, todo muy natural.

“Salía a cantar delante de 50.000 personas y estaba tan tranquilo, no me daba cuenta de lo grandes que eran las cosas que estaba haciendo”

Zzoilo

En el proceso de creación del remix, ¿creía que iba a funcionar tan bien?

No, yo no esperaba ni que saliera, yo me vi en el estudio y dije: ‘Ya verás, que la hemos grabado y el equipo de Aitana dirá que no salga’. Yo pensaba que no iba ni a salir… y a la semana de grabar me avisaron de que salía el 19 de agosto (de 2021) y, tras ello, dejé de trabajar en la cocina.

¿Cómo vivió el boom de ‘Mon Amour’?

Lo estoy flipando más ahora que antes, en aquel entonces era como seguir la corriente, iba en una nube, me dejaba llevar por la industria y no me dio tiempo a asimilar todo lo que estaba haciendo ni todo lo que estaba consiguiendo.

Salía a cantar delante de 50.000 personas, terminaba de cantar y estaba tan tranquilo porque no me daba cuenta de lo grandes que eran las cosas que estaba haciendo. Ahora, después de estos dos años de parón obligatorio, miro hacia atrás y digo: ‘Esto ha sido muy grande y está siendo muy grande, está siendo una pasada’. A día de hoy estoy disfrutando todo lo que he hecho estos últimos años.

¿Qué es lo más loco que recuerda de esa época?

Una que recuerdo con mucho cariño fue nada más mudarme a Madrid, yo estaba amueblando mi piso y había ido a comprar mantas porque no tenía mantas y hacía bastante frío. De repente, me llega un mensaje y miro el móvil, no tenía el número guardado y ponía: ‘Hola, soy Dani Martín’. Me quedé bloqueado, solté las bolsas y me puse a llorar.

Dani es mi ídolo máximo, se había enterado que hablaba muy bien de él en entrevistas y le pidió mi número a una persona que tenemos en común y me escribió para darme las gracias. Eso es una de las cosas para mí más locas, eso y mi madre subiéndose a un escenario diciendo ‘hola, soy la madre de Zzoilo’.

¿Qué suponía o supone cantar delante de miles de personas?

Antes era muy vergonzoso, y la primera vez que me subí a un escenario tenía bastante miedo. La primera vez que subí a uno fue con Aitana en Murcia, en un concierto suyo que salimos a cantar ‘Mon Amour’ a los tres días de que saliera. Había como seis mil personas y yo recuerdo estar muy muy nervioso, nunca había cogido un micrófono para cantar delante de más de diez personas.

Pensaba que iba a estar mucho más nervioso pero fue decir mi nombre Aitana, salir ahí, gritar ‘¡buenas noches Murcia!’ y ya fue como sentirme en casa, entré en modo artista. Mi padre, que sabe que soy yo porque me conoce, me lo dice, no reconoce a su hijo en el escenario. Me dice: ‘Te transformas en un ‘showman’, en una persona completamente distinta’.

¿Cuándo se ve a sí mismo tiene la misma sensación que su padre?

Me da mucha vergüenza verme, digo: ‘¿Qué estoy haciendo ahí?, gritando, moviéndome, bailando o haciendo cualquier cosa… ese no soy yo’.

¿Cómo hace mentalmente para llevar a cabo ese cambio?

Si te soy sincero, no lo sé. Creo que es un sistema de defensa que tiene mi cabeza para funcionar y para sobrevivir. Si tengo que hacer cualquier cosa, mi cabeza se pone en ese modo y me engaño a mí mismo, me pasa subiéndome a un escenario y me pasaría si tuviera que ponerme a servir mesas.

¿Ha sido complicado compaginar la timidez y la fama?

Sí y no, cuando sé que no tengo que tener vergüenza me pongo la careta del artista y de repente desaparece la vergüenza, sin embargo, cuando vuelvo a ser Zoilo, soy muy vergonzoso. Me da mucha más vergüenza hablar con una chica en una discoteca que salir a cantar y bailar delante de 50.000 personas.

¿Cuáles fueron los cambios más notables que trajo consigo ‘Mon Amour’ y la fama que le otorgó?

Cambia absolutamente todo. Cambian tus círculos, se acerca mucha gente mala, tienes responsabilidades y te empiezan a hablar de conceptos que no sabías ni que existían… Hacienda, IRPF, abogados, deudas, autónomos, pagar muchas cosas que antes no pagabas y que no tenías ni idea que había que pagar, el tiempo que ves a tu familia… Cambian muchas cosas para bien y muchas cosas para muy mal.

“Me lo he pasado muy bien, he hecho lo que tenía que hacer, lo he perdido todo y me he arruinado dos veces... No cambiaría nada porque eso me ha traído a estar hoy donde estoy a ser quien soy”

Zzoilo

¿El tiempo que estuvo parado le sirvió para recapacitar sobre todo tu camino hasta ese momento?

Sin duda. Fue un momento en el que trabajé con muchos profesionales y psicólogos que me permitieron entender todo lo que he pasado. A día de hoy, sigo entendiendo y tratándome con ellos, sigo hablando de lo que me ha pasado y de cómo me siento, pero sí que me ha servido mucho para valorar y darle un sentido a las cosas que antes las daba por hechas.

Si pudiera volver al pasado, ¿cambiaría algo?

No, no cambiaría absolutamente nada. Me lo he pasado muy bien, he hecho lo que tenía que hacer, he hecho daño a mucha gente, he hecho mucho bien a muchas otras, me he hecho mucho daño a mi mismo, me he hecho mucho bien, lo he perdido todo y me he arruinado dos veces… No cambiaría nada porque eso me ha traído a estar hoy donde estoy y a ser quien soy.

Mirando al futuro, ¿qué expectativas u objetivos tiene para este año 2026?

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Seguir haciendo lo que hago, seguir siendo quien soy, seguir sacando la música que me apetece sacar y disfrutar en los escenarios como llevo sin hacer dos años. eso es lo que más ganas tengo, volver al escenario otra vez.

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