La vida personal de Joaquín Sabina: de exiliado en la dictadura a reconvertirse en “pirata cojo”
Este viernes, TVE emite una entrevista inédita y su último concierto en Madrid, con el que en el mes de diciembre se retiró de los escenarios.
El pasado 30 de noviembre, Joaquín Sabina se despidió de los escenarios para siempre en un multitudinario concierto en el Movistar Arena. El de Úbeda interpretó algunos de los mejores éxitos de su carrera en un evento que fue grabado por TVE y que se emitirá este viernes en La 1 a partir de las 22:00 horas, junto con una entrevista inédita al autor hecha por Carlos del Amor.
Desde que dejara el mismo recinto que eligió para cortarse la coleta en ambulancia tras sufrir una caída que le llevó a la UCI, cada vez que Sabina se subía a un escenario se desprendía una emoción especial al pensar que podía ser la última. Sin embargo, con el apoyo de su banda, ha conseguido terminar una gira de más de 70 conciertos por todo América y parte de Europa sin ningún contratiempo.
Sabina nació en Úbeda, hijo de un inspector de policía y de una ama de casa del que tomó el apellido artístico, pues su nombre real es Joaquín Ramón Martínez Sabina. Muy pequeño empezó a escribir poesía y a componer sus primeros temas con una banda, los Merry Youngs, con los que versionaba a leyendas del rock.
Fue un joven rebelde. Tanto que se enfrentó en varias ocasiones al régimen franquista y, tras atacar una sucursal bancaria con un cóctel molotov, se exilió en Londres. Allí se casó por primera vez con una argentina, Lucía Inés Correa, con quien estuvo como pareja bastante poco tiempo.
Con Franco muerto, Sabina volvió a Madrid. Eran los años 80, en plena Movida. Un movimiento artístico del que el jiennense se desmarcó. Él no buscaba cosmopolitismo, sino seguir haciendo un rock literario donde las letras tenían una importancia capital. Fue un fijo de las noches de La Mandrágora, un bar donde cantaba con Javier Krahe o Alberto Pérez.
En esa época, Joaquín conoció a Isabel Oliart, hija del exministro Alberto Oliart y con quien tuvo sus dos hijas: Carmela Juliana, en 1989, y Rocío, en 1991. Pese a su perfil exageradamente público, las dos hijas del artista siempre han estado en un segundo plano. La última pareja, y la actual, del cantautor fue Jimena Coronado, una fotógrafa peruana que le ha acompañado en cada momento desde que se conocieron y para las que Sabina solo tiene buenas palabras. “Jimena me salvó la vida. Sin ella no hubiera conocido la felicidad del amor verdadero”, ha llegado a pronunciar en alguna que otra ocasión.
Desde hace años, Sabina vive en la plaza de Tirso de Molina, en Madrid, un barrio que divide la zona de Lavapiés y el barrio de Las Letras. Allí cultiva su pasión por las artes con espacios para la pintura, la literatura y, como no, la música. También protagonizó un documental, ‘Sintiéndolo mucho’, en el que Fernando León de Aranoa le grabó durante trece años mostrando sus miedos, sus problemas del día a día y su amistad con personalidades como Leiva, Serrat o Benjamín Prado.
Un “pirata cojo” que no contesta el teléfono
En 1992, Joaquín Sabina lanzó una de sus canciones más autodescriptivas: ‘La del pirata cojo’. El tema, incluido en el álbum ‘Física y química’, introduce una filosofía de vida y una declaración de principios sobre su propia identidad. En ella viene a reivindicar su amor por la libertad y la independencia, sus ganas de vivir todas las vidas en una, pero, sabiendo y reflejándolo con la cojera, que es un pirata con imperfecciones. Más aún desde el episodio del ictus y de su caída en medio de un concierto.
Noticias relacionadas
Otra de las curiosidades alrededor de Sabina viene de la boca de su inseparable Joan Manuel Serrat. Hace unos meses, el catalán confesó que “nunca habla por teléfono” con Joaquín. Él es un bohemio, de los que les gusta mantener el contacto personal. Por eso, cuando alguien quiere algo y llama a su casa, es Jimena quien descuelga y filtra la información si lo considera oportuno.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí