“Estuvimos cerca de dejar ‘Naïve’ fuera del primer disco...”
Supervivientes felices del indie-rock de los dosmiles, The Kooks no aflojan y darán cuatro conciertos en España. “Estamos en el mejor momento”, cuenta a AS su líder, Luke Pritchard.
El mundo del rock y el pop, como tantos otros en la música, es en la mayoría de ocasiones una carrera de cien metros lisos que los artistas, a veces, ni logran acabar. La carrera de The Kooks comienza adquirir tintes de ser una maratón. Por tenacidad y longevidad. Supervivientes felices del indie-rock británico que a comienzos de los dosmiles pasó como un tornado por los escenarios y las pistas de baile, también las nuestras, la banda de Brighton no afloja. Tiene razones. No pretende vivir éxito masivo que fue y sigue siendo Naïve, un temazo que no deja de funcionarles. Al contrario. Su reciente álbum Never/Know (2025) conformó bonita colección de pequeñas joyitas poperas mientras recargan su popularidad durante la era de los streams y rejuvenecen de manera más que sorprendente su fanbase.
Podremos comprobarlo de cerca porque en marzo se dejarán caer por partida triple en salas españolas. El 3 de marzo en Barcelona (Razzmatazz), el 4 de marzo en Madrid (La Riviera) y el 5, en A Coruña (Sala Pelícano). Tres fechas inminentes a las que se acaba de sumar una cuarta ya en verano, el 25 de julio, de nuevo en Madrid y dentro de las Noches del Botánico. Para hablar de todo ello, y hasta de su vertiente futbolera, AS charló con el líder y vocalista de la banda, Luke Pritchard. Cómodo y distentido desde Estocolmo, nos abre las puertas de The Kooks...
“El público español tiene buena fama y con razón”, explica , “hay electricidad”. Es casi obligatorio comenzar con lo obvio, qué le damos y qué nos da The Kooks para venir tanto a España. Hasta el momento han sido 39 veces desde que en 2006 salieran del cascarón con Inside In/Inside Out. Que por cierto acaba de cumplir veinte añitos. “Recuerdo un concierto, creo que en Barcelona [se refiere al que dieron en La Mercè en 2012] en el que tocamos en la calle y aquello fue salvaje, pensé, “aquí sí que saben como montar una buena fiesta, eh”, también otra vez que tocamos en Valencia y al final había una gran fiesta en la playa, es que en el Reino Unido estamos acostumbrados a tocar en recintos más... encajonados, ya sabes".
Pero centrémonos en el presente. Porque es una banda que no ha sido fagocitada por el tiempo, el olvido y la irrelevancia, como otras de su generación. Si algo se puede decir de The Kooks es que siguen dando guerra. “Ese es un gran cumplido, gracias”, responde Luke con su tono tan polite. “El mejor que te pueden hacer, creo. Cada vez que afrontas un nuevo álbum necesitas ‘reinspirarte’, ¿sabes? Con ‘Never/Know’ la idea completa fue intentar recapturar la excitación y la alegría de hacer un primer disco”, analiza. “Cuando grabé el primero tenía 18 años y vas a un estudio por primera vez... y aún no es un trabajo para ti siquiera”.
Es el paso del tiempo y de la vida a veces rutinaria de músico profesional lo que mata muchas carreras. “A veces en la música te sientes un poco atrapado en una noria, quise romper eso y por eso mi visión fue la de que tenía que producir este último disco”, insiste. “Nunca lo había hecho, así que le di un poco de libertad y diversión al proceso, fue más impulsivo, y mi intención y la intención de la banda fue hacer un alegato de nuestros veinte años en esto”.
Para hacer estallar, como un petardazo, esas dos décadas hubo casi un momento cero, en el que entregaron al mundo Naïve. Una canción que casi ha alcanzado los mil millones de reproducciones en Spotify y YouTube, y que cada cierto tiempo se viraliza, por usar terminología actual, en el siempre competitivo ecosistema musical. “Cada poco aparece en el Reino Unido en el top-5 de canciones de esa década, es una locura, tío”, dice Pritchard. Más increíble aún es que nada de esto podría haber sucedido. “Estuve a punto de dejarla fuera de ese primer disco”, revela. “Me gustaba pero... Había gente que me decía que era una gran canción, pero yo no esperaba que fuera a conectar con el público de una manera tan profunda, se ha convertido casi en parte del libro musical del Reino Unido, todo el mundo la versiona... como digo, una locura”.
Del Crystal Palace, pero con moderación
En la música británica casi siempre hay algún tipo de conexión, aunque sea tangencial, con el fútbol. No hay otra. La de Luke Pritchard no está en su afiliación con algún club del Big Six de la Premier. En 2019 confesó que le tira el Crystal Palace... aunque The Kooks provengan de Brighton. “Me crié ahí pero soy del sur de Londres, así que sí hay vinculación con el Palace”. ¿Y qué piensa de Yéremi Pino tras dejar el Villarreal para ser una de las estrellas de su equipo? “He de admitir que no estoy muy metido con el fútbol”, confiesa riendo, regateando como haría el propio Yéremi, “pero me gusta el Palace porque tiene ese carácter de ser siempre los underdogs”.
Vuelve, eso sí, a la pelota cuando se le pregunta por la nostalgia, tan poderosa y que sigue movilizando montañas también en esta industria. “La nostalgia en sí no es mala, es recordar cosas bonitas, pasa como en el fútbol, se crean recuerdos sobre los partidos, cómo lo viviste, con quién fuiste, qué os pasó... con la música pasa lo mismo”. Por ahí se acerca a uno de los fenómenos más sorprendentes con The Kooks. Según las estadísticas de Spotify, casi la mitad de sus 7,2 millones de oyentes mensuales está entre los 18 y los 24 años. No es única y exclusivamente nostalgia, es otra cosa. Para Pritchard es, ante todo, motivo de orgullo. ”Es realmente bonito que los jóvenes puedan crear sus recuerdos con nuestra música como hicimos nosotros con ella en su momento. Hace poco actuamos en el o2 de Londres ante 20.000 personas y muchísimos eran adolescentes, nunca logramos eso en los primeros tiempos. ‘Naïve’ suena muchísimo en redes sociales, para esos jóvenes es como si fuera una canción nueva, pero no somos un grupo ‘one hit wonder’ y eso es lo mejor, estamos muy agradecidos”.
“Estamos escribiendo el próximo disco y tenemos grabada ya una canción, va a sonar más duro, más rock”
Luke Pritchard, a AS
Hacia algo “más duro”
Cuando Jon Krakauer escribió su famoso Into the Wild, traducido aquí por Hacia rutas salvajes, no tenía obviamente a The Kooks en mente, pero ellos sí, a su manera, quieren adentrarse en esa senda, digámoslo así, más asalvajada. “Estamos ya dándole vueltas al siguiente disco”, avisa Pritchard, que no tiene reparos en mostrar qué pretenden con él. “Hay una canción grabada y ya lo estamos escribiendo, será más duro, más rock, presiento que el 2027 va a ser un año muy divertido para nosotros”.
No parece una frase hecha. The Kooks ha agarrado otra buena ola y no contemplan dejar de cabalgar sobre su lomo. “Hay que abrazar el momento, ser agradecido y querer más, querer seguir sorprendiendo a la gente con lo nuevo que haces”. Porque Luke Pritchard hace extensible a The Kooks el estado de felicidad que exudan sus palabras, aunque sean desde Suecia. “Estamos en el mejor momento en mucho tiempo, quizá el mejor momento de la última década”. El público español tendrá ocasión de poder comprobarlo, hasta en cuatro ocasiones, en 2026.
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Las entradas para los conciertos de The Kooks en Barcelona, Madrid y A Coruña este mes de marzo pueden adquirirse aquí.
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