Carvajal lo cambia todo
Su vuelta al once liberaría a Valverde de la defensa y abre un abanico de opciones para Arbeloa.
Carvajal fue el primero en aparecer tras la debacle del equipo en Lisboa. Él fue el primero que enfiló el camino al autobús abandonando así las entrañas del estadio Da Luz. Lo hizo mucho antes que el resto, con cara de verdadero enfado. Antes de eso y durante el partido, Carvajal había estado ejerciendo como el capitán que es. Móvil en mano, avisando al cuerpo técnico de cómo estaba la clasificación para el top-8. Pero en el campo aún se espera esa aportación. No es titular desde hace ya 127 días (desde el derbi del Metropolinato).
El lateral está teniendo una temporada muy difícil en este primer curso después de su importante lesión de rodilla. Si a principio de la campaña fue entrando poco a poco en el equipo titular, en el derbi del Metropolitano todo se volvió a venir abajo. Fue el 27 de septiembre. Una lesión en el sóleo le hizo parar y no volvió a jugar hasta el Clásico de Liga que el Madrid ganó 2-1, el 26 de octubre. Sólo unos días después se supo que debía de someterse a una artroscopia para solucionar un problema menor que había quedado pendiente en la rodilla lesionada con anterioridad... Y hasta hoy, un calvario.
El capitán, ya recuperado, ha estado presente en las convocatorias de los últimos ocho encuentros, pero en ese periodo no ha acertado a jugar más que un par de ratos: 13 minutos ante el Albacete y 14 frente al Mónaco. Y lo cierto es que Arbeloa espera con ansiedad a que Carvajal vuelva a ser el de siempre porque eso puede hacer cambiar mucho la fotografía del equipo. Para empezar liberará, por fin, a Valverde de hacer esas funciones en defensa y se abrirá un buen abanico de posibilidades.
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Con Carvajal de vuelta, el ahora técnico tendrá dos opciones, poner un trivote de auténtico músculo (Valverde, Tchouameni, Bellingham) para respaldar a los de arriba, si persiste con el sistema 4-3-3, o volcar al uruguayo a la derecha, como hizo Ancelotti en su día, para que sea él una especie de bisagra entre el centro del campo y la delantera. Así ganó el italiano sus dos últimas Champions.
Carvajal, que acaba de cumplir los 34 años, tiene pendiente con el club la negociación de su renovación. Por el peso que tiene en el vestuario y su amplia hoja de servicios, el suyo es un caso especial y se da por hecho que seguirá. Pero para aclarar el panorama necesita ser visible. A falta de poder serlo en el campo está cumpliendo con su labor de capitán... pero su vuelta al campo puede servir, también, para darle un vuelco al funcionamiento del equipo.