Almada refuerza la defensa y abre un nuevo dilema
Costas aspira a entrar en el once y Carmo ya está recuperado: hay dudas con el equipo inicial.
El Real Oviedo encontró ante el Sevilla una de las claves sobre las que quiere construir su reacción: la solidez defensiva. La pareja formada por Eric Bailly y Dani Calvo, dos futbolistas que no siempre han sido protagonistas durante la temporada, ofreció un rendimiento notable y permitió al equipo firmar una victoria convincente en el Carlos Tartiere.
El resultado no solo refuerza la confianza del grupo en la lucha por la permanencia, sino que también consolida una idea en la mente de Guillermo Almada: el camino hacia la salvación pasa por una defensa fiable. Ante el Sevilla, Aarón Escandell vivió una de sus tardes más tranquilas del curso, sin apenas intervenciones de mérito, lo que evidencia el trabajo colectivo en fase defensiva.
Una pareja que convence
El rendimiento de Bailly y Calvo fue uno de los aspectos más destacados del encuentro. El central marfileño volvió a mostrarse contundente en los duelos, imponiéndose físicamente a los atacantes rivales, mientras que el defensor aragonés ejerció de líder en la zaga, aportando orden y seguridad.
La coordinación entre ambos fue uno de los puntos fuertes del equipo, algo que no había sido constante durante la temporada. Calvo, pese a no tener siempre la condición de titular indiscutible, volvió a demostrar que responde cuando se recurre a él. Por su parte, Bailly parece haber alcanzado un nivel físico que le permite competir con regularidad.
Este escenario abre un debate para el próximo compromiso en Balaídos, donde el Oviedo buscará dar continuidad a su mejoría. Almada no es un técnico que suela introducir cambios cuando el equipo responde, pero en este caso la decisión no resulta sencilla.
El dilema de Almada
La principal alternativa es David Costas, uno de los jugadores más utilizados durante la temporada. El central gallego, que fue suplente ante el Sevilla tras perderse algunas sesiones de entrenamiento, parte con opciones de recuperar su puesto en el once titular.
El regreso a Vigo añade un componente emocional para Costas, lo que podría influir en la decisión del entrenador. Sin embargo, el buen rendimiento de la pareja Bailly-Calvo obliga a Almada a valorar si debe mantener la continuidad o reintroducir a uno de sus hombres de confianza.
A esta ecuación se suma un nuevo factor que incrementa la competencia en el centro de la defensa.
Más competencia en la zaga
David Carmo ha regresado a los entrenamientos con el grupo tras superar sus problemas musculares, lo que amplía las opciones disponibles. El central angoleño fue un fijo en etapas anteriores, tanto con Veljko Paunovic como con Luis Carrión, e incluso comenzó siendo importante con Almada.
No obstante, su protagonismo ha disminuido en las últimas semanas debido al buen momento de Costas y a la mejora física de Bailly. Ahora, con todos disponibles, el técnico cuenta con más alternativas para una posición clave.
La recuperación de Carmo refuerza una línea defensiva que se ha convertido en la base del crecimiento del equipo. Almada parece tener claro que la estabilidad atrás es el primer paso para que el Oviedo mantenga vivas sus opciones en la competición.
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