Sabor África | Rachad Fettal

Rachad Fettal, el ‘Tiburón’ de La Fábrica que siguió la ‘vía Lamine’

Las lesiones están lastrando al ariete, pero la fe en él es total. Tras jugar con la Rojita y Marruecos, eligió la Sub-20 española. Volverá con el Castilla en marzo.

Redactor de la sección del Real Madrid
Extremeño nacido en 1989. Graduado mientras servía mesas en Mánchester, su aventura terminó cuando AS le abrió la puerta en 2019. Tras formar parte del equipo de AS.com, en marzo de 2022, se incorporó a la sección del Real Madrid. Nunca olvidará su primer 'Buenas míster, Fernando Sánchez para el Diario AS'. ¿El receptor? Zinédine Zidane.
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El Madrid frotó la lámpara en verano y salió Rachad Fettal. Cuando Gonzalo volaba del Castilla, aterrizaba el genio de Torre Pacheco. Un futbolista al que Valdebebas llevaba mucho escrutando. Que pudo llegar el verano anterior, pero lo hacía este. A cambio de 900.000 euros. Casi un millón por un delantero de expectativa gigantesca. Como gigante fue su impacto. Una pretemporada de campanillas. Gol a gol, hasta cinco. Hasta disparar el termómetro de la ilusión. Por el olfato y también el colmillo. Por una voracidad que su fútbol lleva intrínseco. Para marcar y para presionar. Pero llegó la lesión del zurdo. Una que, traspié a traspié, ha aplazado la explosión. Pero no la convicción de La Fábrica, perenne. La fe en Rachad es total.

Unos problemas en los isquios, en el bíceps femoral, solo le han dejado disputar dos partidos. El inicial (disputó 88 minutos) y el del regreso. Tras perderse cuatro meses, recaída en octubre mediante, reapareció. Lo hizo contra el Arenteiro, en la víspera de Reyes, y disputó apenas la media hora final. Suficiente para decidir (2-0 y él abrió la lata). Rachad, incienso y mirra. Volvió y marcó, pero también recayó. Un varapalo enorme que agitó los cimientos de Valdebebas. Que hizo que la recuperación corra a cargo de Niko Mihic. Como uno más del primer equipo. Para que todo vaya al milímetro, para que la vuelta sea definitiva y no haya nuevos patinazos. Y así se está trabajando. Los plazos marcaban entre ocho y diez semanas y es entonces cuando se le espera. En marzo. Sin pausa y, sobre todo, sin prisa.

La ‘decisión’

Y si fe tiene el Madrid, la RFEF es sinónima. Así se explica la Reconquista de Rachad. Aunque nacido en Murcia, sus padres son marroquís. Tiene doble nacionalidad y con ambas selecciones ha jugado. Sus primeros pasos internacionales fueron con España. Cuando todavía era el diamante más brillante del Almería, la Sub-18 y la Sub-19 le llamaron a filas. Sin embargo, Marruecos entró en juego. Y lo hizo con fuerza, como suele hacer. Tocaron su puerta, con insistencia. Y le presentaron un proyecto seductor. Para ser importante, troncal, en el futuro de la semifinalista Mundial. Con, especialmente, ese Mundial 2030 como caramelo al final del túnel.

Tenía 18 años y siete meses. Era septiembre de 2023 y Mohamed Ouahbi le hacía ser titular con la Sub-20. La decisión había llegado poco antes, el 31 de agosto. La primera decisión. Porque José Lana le había incluido para una concentración en Alfaz del Pi con la Sub-19. Pero ahí tuvo más peso el canto de sirena llegados desde el continente de sus padres. Y Rachad, siete meses después de lucir por primera vez la Rojita española (marcó a los 12 minutos de estar en el campo en un amistoso ante Italia con la Sub-18), estrenó la roja norteafricana. Se convertía en uno de los Cachorros del Atlas.

Y la ‘redecisión’

Pero en 2025, tras siete partidos (y dos tantos), el dilema volvió. Porque la RFEF no se rindió. Las relaciones para con el futbolista no quedaron fracturadas con el cambio, ni mucho menos. Tocaron de nuevo su puerta. Y e agosto, en la víspera del Mundial Sub-20, Rachad aparecía en dos prelistas. En la de Marruecos y en la de Paco Gallardo. Al igual que Thiago Pitarch, su nuevo compañero en el Castilla y con un abuelo que posibilitaba su doble nacionalidad. La propuesta marroquí era potente, pero también la española. Para empezar, ser piezas importantes en Chile con España. Segundo, se les trasladó que la llamada no era algo coyuntural, sino una muestra de confianza a futuro. Tocaba elegir... y ambos eligieron a La Rojita. Optaron por la ‘via Lamine’.

El infortunio

El infortunio quiso que, tras la redecisión de Rachad llegase el varapalo. Fue con la Sub-20, en una concentración en Clairefontaine para preparar la cita mundialista, cuando aparecieron las molestias. Jugó los últimos 18 minutos del primer amistoso ante Francia y, en las sesiones previas al segundo, donde apuntaba a titular, crac. Allí hicieron acto de presencia esos problemas en los isquios que no le han abandonado desde entonces. Que solamente le han permitido reaparecer por Reyes para volver a caer. Pero que simplemente colocan la progresión en standby. En marzo, el Tiburón, como le conocían en el club indálico, volverá a morder. Y López de Lerma le espera con los brazos abiertos.

“La cabeza en un avispero”

Porque se trata de un futbolista diferente. Así lo entienden en Valdebebas. Así lo entendió Alberto Lasarte, su entrenador en el Almería B, nada más le vio: “Recuerdo perfectamente cuando Rachad vino a probar desde Torre Pacheco con 15 años. Preparamos unos partidos y en uno de ellos él se chocó y empezó a sangrar por la nariz. Le pedimos que saliera para atenderlo y se negó. Entonces miré a un compañero de captación y le dije que había que firmarlo, es de ese tipo de jugadores valientes que son capaces de meter la cabeza en un avispero. No tiene miedo a nada". Ese es Rachad. Esa es su actitud.

Rachad Fettal, al firmar su contrato con el Real Madrid.

Y esto son sus números. Tras crecer en el EF Torre Pacheco y fichar por la cantera almeriense, se puso la División de Honor por montera: 29 zarpazos. Con actuaciones sonoras y llevando a su equipo a hitos como el subcampeonato copero contra... el Juvenil A del Madrid. El todocampeón con Jacobo Ramón, Chema Andrés, Manuel Ángel, Fortuny, Nico Paz, Palacios o Gonzalo. Fortuny y Manuel Ángel colocaron el 2-0, pero Rachad, en el 70′, puso nerviosa a La Fábrica. E hizo que los scouts blancos, y Arbeloa (era el técnico), comenzasen a subrayar su nombre seriamente.

Rachad, en su debut en Primera contra el Betis.Carlos Barba

Con el filial, donde impresionó a Lasarte, celebró 15 dianas y fue capital para ascender a Segunda RFEF. En diciembre de 2023 se estrenó en Primera. Con 18 años, contra el Betis y de la mano de Garitano. Y en la 2023-24 su importancia con el primer equipo se disparó (19 partidos, 348 minutos y un gol). Mimbres que hicieron a La Fábrica pisar el acelerador. Que no permitieron que temblase el pulso en Valdebebas a la hora de gastar. Que ha llevado a Marruecos y a La RFEF a pelear. Pero Rachad ha elegido al Madrid y a España. Y España y el Madrid le han elegido a él.

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