Italia

Fratelli d’Italia

Mientras el partido Italia-Irlanda del Norte vivía sus momentos más intensos, un ojo estaba puesto en las interacciones entre Gattuso, Buffon y Bonucci: hoy al mando de una misión, ayer héroes en el campo.

Corresponsal de As en Italia
Nacida en Nápoles en octubre 1994, desde los 17 años ha juntado su pasión por el deporte y por la escritura, dedicándose al fútbol en medios digitales y en televisión. Ha vivido y trabajado en Santiago del Chile y Buenos Aires de corresponsal y realizando documentales. En 2019 inicia su aventura con Claro Sports cubriendo todo el fútbol de Serie A.
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De izquierda a derecha, en este orden, adosados al banquillo: Rino Gattuso, seleccionador de Italia; Luigi Riccio, su asistente; Gianluigi Buffon, jefe de la delegación italiana; y Leonardo Bonucci, colaborador del seleccionador. Esta es la fotografía que dio la vuelta al mundo, mientras sonaba el himno nacional italiano, minutos antes de la semifinal de la repesca para el Mundial de 2026 entre Italia e Irlanda del Norte.

“Aura”, se podría decir, tomando prestada una palabra que se ha popularizado últimamente. Los aficionados y/o quienes estaban en 2006 y conservan recuerdos vívidos recordarán de inmediato el mismo abrazo que Gattuso y Buffon compartieron en el centro del campo antes de la final entre Italia y Francia en Berlín, que culminaría con el capitán Cannavaro levantando la Copa del Mundo junto a sus compañeros.

Aquel día todo era azul, especialmente la gloria de un equipo que, fragmentado, veinte años después se encontró liderando a esa misma selección nacional, pero para revivir su suerte. Sin botines ni tacos, sino con una pizarra táctica y un silbato. Evidentemente repasando también la hazaña del verano de 2006, cuando la Federación Italiana decidió destituir a Luciano Spalletti de su cargo de seleccionador en junio pasado, Buffon levantó la mano para proponer a Gattuso, y ahora, nueve meses después, aquí están, abrazados.

Ringhio y Gigi se conocen bien. Pero, ¿por qué no recurrir a alguien más que también sepa cosas sobre victorias, inclusive de las recientes? Ahí está Leonardo Bonucci, con quien Buffon compartió una larga etapa en la Juventus, donde el ex defensor, junto con Barzaghi y Bonucci, formaban la BBC, una de las defensas más temibles y sólidas de Europa. Además, Bonucci también estuvo presente en la EURO 2020 para levantar el trofeo, el último de Italia antes del sorprendente desastre que le impidió participar (también) en el Mundial de Qatar 2022. Tras retirarse como jugador, el sólido defensor decidió dedicarse a entrenar y ya formaba parte del cuerpo técnico de la Selección italiana sub-20, pero la llegada de Gattuso lo catapultó de inmediato a las grandes responsabilidades de la selección mayor.

Los tres están unidos, muy unidos. No solo por la historia de la Selección italiana, sino también por lo que lograron con el Milan y la Juventus, lo que les permitió coincidir frecuentemente en el campo y conocerse aún mejor. De hecho, Buffon, al explicar la elección del exrossonero como entrenador, afirmó: “Rino era la persona indicada. Es empático, sabe cómo construir relaciones, cultiva vínculos con los jugadores de forma auténtica e inmediata, sabe cómo fomentar el sentido de pertenencia y sabe cómo construir un equipo que te ayuda a superar los obstáculos”.

Sabe cómo construir a un equipo, dentro y fuera del campo. De hecho, los tres líderes no han estado ociosos, de vacaciones ni en casa en los últimos meses. En cambio, han viajado por todo el país como “Fratelli d’Italia”, visitando a sus jugadores por todo el país y el extranjero. Quizás el jugador más emocionado que interactuó con el entrenador fue Sandro Tonali, quien marcó un gol y dio una asistencia en el partido Italia-Irlanda del Norte. Auténtico hincha del Milan, aún conserva una taza con todas fotos de Rino Gattuso en casa de sus padres y desde luego luce el número 8 en honor al propio Ringhio, tras haberle pedido permiso en los tiempos pasados en rossonero. El entrenador también lo quería a su lado cuando dirigía al Napoli, porque “Sandro es un jugador completo. Yo solo sabía hacer una cosa, mientras que él puede hacer muchas”.

Y se notó. Tonali es capaz de mucho, incluso de hacer magia. La que en el 56’ nos regaló con su disparo: rompió el empate y las cámaras enfocaron a Gattuso. Bonucci lo abrazó por detrás y juntos estallaron en un grito de júbilo. Finalmente, Buffon también se sumó, sobre todo al sonar el pitido final: los tres, el trío, unidos en un abrazo. Y así deben quedarse, porque en Zenica, contra Bosnia, habrá un estadio impulsado por los sólidos y tenaces ideales de todo un pueblo y ellos que saben de hazañas de una Italia obrera una vez más deberán intentar transmitirlo a la Selección del presente.

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