África

“En Marruecos tenemos lo que no hay en ningún otro sitio del mundo...”

Jorge Vilda ganó el Mundial femenino con España y ahora dirige a Marruecos. Él es parte de un plan que deja ver sus frutos con los éxitos de la masculina.

Redactor jefe
Aritz Gabilondo (San Sebastián, 1980) es redactor jefe de fútbol internacional de AS. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, empezó su carrera en El País y desde 2002 trabaja en AS. Ha cubierto Mundiales, Eurocopas y Juegos Olímpicos para este diario. Es comentarista de fútbol internacional en Cadena Ser, Movistar+ y Mediaset.
Rabat (Marruecos) Actualizado a

Jorge Vilda (Madrid, 1981) atiende a AS en Rabat después de hacerse fotos con aficionados. Le conocen. El seleccionador femenino forma parte de un plan federativo y del rey Mohammed VI con el que llevar a Marruecos a lo más alto en todas las categorías.

¿Marruecos es la siguiente gran potencia futbolística?

Llevamos dos años y medio trabajando aquí y desde el primer momento todo lo que nos presentaron fue un proyecto mayúsculo, ambicioso, con una inversión muy fuerte. Hace tiempo el rey Mohammed VI dijo que había que potenciar el deporte -también el femenino- y todo el país se puso a trabajar fuerte en ello. En esas estamos.

La respuesta está siendo muy buena…

Sólo con viajar a las ciudades ves grúas construyendo estadios y campos de entrenamiento, así como otros recintos para que la gente juegue por la calle. Eso ayuda. Vayas donde vayas, en playas, en calles, la gente está jugando al fútbol... La federación ha hecho una apuesta muy fuerte por las selecciones y también poco a poco por sus competiciones.

¿Cuánto de importante es el apoyo de las instituciones?

Como país de África, el apoyo del rey y la estabilidad que eso ofrece ayuda mucho. No hay tantos cambios que puedan virar la dirección como en otros países. La apuesta por el deporte y el fútbol es clara, grandísima. Eso permite crecer muy rápido. Al final esto es una carrera. Todos quieren mejorar, pero el que más invierte y más apuesta normalmente mejora al resto.

El estadio de Rabat es impresionante.

Todo el mundo en la Copa de África está viendo la organización y las infraestructuras, pero antes está el trabajo previo. Se han construido estadios en tiempo récord, estadios impresionantes, como se vio en la semifinal en el Maulay Abdellah, en Rabat, con 65.000 espectadores. Por todo Marruecos hay estadios así.

¿El complejo donde entrenan, el Mohammed VI, es mejor que muchos europeos?

Es impresionante. Yo no he visto nada igual en el mundo, de verdad. Y conozco prácticamente todos los importantes, incluido los profesionales. Es de primerísimo nivel. Tiene 13 campos de hierba natural en perfecto estado, dos de hierba artificial, uno cubierto, cuatro residencias, una clínica con dos quirófanos para poder operar, un centro de recuperación de futbolistas -que va a ser el de toda África-, y su extensión es de entre 25 y 30 hectáreas. Una gozada trabajar ahí.

¿Invertir implica ganar?

La exigencia es máxima, desde luego. Nos lo dice el presidente: cuando Marruecos juega un torneo es para ganarlo. En el femenino se lleva menos tiempo trabajando y todavía se necesita un proceso. Aún así, en las dos últimas Copas de África llegamos a la final. También se está trabajando mucho en inferiores. Las condiciones son muy buenas, te dan todo, pero la exigencia es máxima. Trabajar así me gusta.

Marruecos está encontrando verdadero talento en la diáspora.

Es importante tener un departamento de scouting para descubrir jugadores que puedan representar a Marruecos. Jugadores que tengan nivel, con padres, familias y hasta abuelos que sean marroquíes y se les pueda convencer. Es una forma de mejorar. También está el jugador local, al que se le ayuda mejorando la liga, y también otros marroquíes que juegan fuera de Marruecos.

Dicen que Casablanca pelea por arrebatarle la final del Mundial 2030 al Bernabéu…

No me voy a mojar (risas). Soy español. Si la final fuera en España estaría muy contento; y si fuera en Marruecos, con el trabajo que están haciendo, también sería una gran sede. Lo que sí me gustaría es que la final fuera España-Marruecos. Lo que está claro es que los estadios aquí son magníficos. No he visto aún ese que están haciendo entre Rabat y Casablanca, que tendrá un aforo de 120.000 espectadores, pero seguro que va a ser espectacular.

¿Marruecos será el primer país africano en ganar un Mundial?

Podría ser. Trabajamos para ello. El fútbol masculino está mucho más desarrollado y puede aspirar a todo, sin duda. A nosotros a nivel mundial todavía nos queda trabajo, pero el objetivo es ese: algún día ser campeonas del mundo. Los chicos en el último Mundial quedaron cuartos. Se llegó a semifinales, que fue la primera vez que lo logra un equipo africano. Fue un éxito muy grande. Después de la gran Copa de África que están haciendo, tienen más opciones.

Hay un estado de euforia declarado en el país y allá donde haya marroquíes en el mundo.

Noticias relacionadas

Es impresionante. La pasión con la que se vive el fútbol aquí es difícilmente igualable. Los estadios están siempre llenos, tanto en masculino como en femenino. Si hay un partido de bádminton, también lo llenan. Es gente que ama su país. En semifinales había 65.000 personas cantando el himno y se te ponen los pelos de punto. Es pasión para lo bueno y para lo malo (risas). Son los dos extremos. Me siento un privilegiado de formar parte de esto.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Internacional

Lo más visto

Más noticias