Florentino, Rui Costa y el ‘tapado’ era Zidane
El presidente madridista y Valdano negociaron en la boda de Figo el fichaje del actual presidente del Benfica, pero acabó llegando ‘Zizou’
La primera semana de julio de 2001 se vivió de manera vertiginosa en Vilamoura, una pequeña localidad costera situada en el Algarve portugués. Con apenas una cifra que supera los 20.000 habitantes, en verano se amplía hasta los 150.000 veraneantes que, de todas las partes del mundo, se reúnen para disfrutar de sus playas, de su puerto marino (con capacidad de atraque para 1.000 embarcaciones), de sus campos de golf… Es en esa zona donde Luis Figo planeó su boda con Helen Svedin en ese verano de 2001. El portugués, que había cruzado de acera justo un año antes, se había proclamado campeón de Liga con los blancos… y planeaba pasar por el altar con su pareja.
Pero esa semana vio cómo otro de sus ilustres visitantes generaba otro punto de interés. Su nombre es Rui Manuel César Costa, actual presidente del Benfica, y por entonces un excepcional futbolista que triunfaba en las filas de la Fiorentina italiana. Su nombre salió a relucir, puesto que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, se había fijado en él para reforzar la plantilla blanca, junto con otros futbolistas, como Manuel Pablo, Mendieta y Zidane. Tras haber ganado la Liga, el presidente blanco preparaba con meticulosidad su asalto a la Champions League tras haber quedado eliminado por el Bayern esa misma primavera… y sobre todo, preparar una plantilla de ensueño para 2002, fecha del primer centenario de la entidad blanca. La idea era que de esos cuatro jugadores, dos debían recalar en la disciplina madridista.
Florentino Pérez comenzó a trazar su estrategia. Primero habló con los representantes de Mendieta, Zidane y Rui Costa. De ese tridente, dos deberían llegar al Madrid. Se filtró la siguiente idea: “Zidane es el objetivo número uno, porque es el mejor del mundo, y entre Rui Costa y Mendieta no hay preferencias”. De esa manera, se intentaba presionar a los clubes poseedores de los tres jugadores (Juventus, Fiorentina y Valencia). Aparte del Madrid, por el talentoso centrocampista ofensivo también pujaban el Parma y el Milan. Pero una vez enterado el interés blanco, Rui Costa lo tuvo claro quería jugar con su amigo Figo (los dos estaban en Vilamoura). El presidente de la Fiorentina, Vittorio Cecchi Gori, prefería vender a su jugador al Madrid o al Milan, pero no al Parma. Y ahí empezó la apuesta.
Rui Costa, conocedor de la situación, no quería estar en boca de todo el mundo. Aún así, recibió a prensa española en su casa del Algarve, para dejar claras sus preferencias: “El Madrid es un grande, uno de los más fuertes del mundo, pero insisto en que necesito tiempo porque cada vez que me meten más presión estoy más confundido. La reputación la he ganado en la Fiorentina, ahora quiero títulos y en Madrid los puedo conseguir. ¿Jugar con Raúl, Figo…? Esté quien esté, el Madrid es un equipo de ensueño y en él siempre están los mejores. Con Figo he jugado desde que éramos niños, es el mejor del mundo y a su lado me siento bien”.
Mientras esto sucedía en Portugal, la Juventus se tensaba: la oferta del Madrid por Zidane era más que irrechazable: cerca de 70 millones de euros (finalmente fueron 72). Una cantidad con la que el equipo juventino planeaba reverdecer su plantilla, pero no se atrevía a dar el paso de traspasar a una figura tan idolatrada como lo era el francés, y más tras haber sido protagonista en la final del Mundial de 1998 y de la Eurocopa de 2000.
Pero cuando todo parecía hecho entre el portugués y el Real Madrid, Rui Costa se echó atrás: no le convencieron las cifras económicas. La película de la negociación fue de la siguiente manera: Florentino Pérez y Jorge Valdano se reunieron con Rui Costa y su agente en la noche-madrugada del 3 al 4 de julio, durante la celebración, convite y fiesta de la boda de Figo y su esposa. Pero a eso de las 02:30 de la madrugada, ambas partes rompieron las negociaciones por las cifras desorbitadas que pedían la Fiorentina y el propio jugador.
Mientras el Madrid le ofrecía unos cuatro millones y medio de euros netos al jugador por temporada con un contrato de cinco años (casi 23 millones de euros) y estaba dispuesto a pagar 30 millones a la Fiorentina; Rui Costa pidió seis millones de euros netos y el club blanquivioleta aspiraba a conseguir 42 millones por el traspaso. Finalmente, Rui Costa se vestiría de rossonero: cobraría más de cinco millones netos por campaña, y firmaba por cinco temporadas. La Fiorentina cobraría 45 millones de euros por el traspaso.
Noticias relacionadas
Prestianni y Mou, en Madrid
“Prestianni no es racista... ¿y lo de Valverde?"
Unas horas después, el Real Madrid anunciaba el fichaje de Zinedine Zidane por 72 millones de euros… A la vez que Florentino negociaba por Rui Costa, también hablaba con la Juventus por Zizou... Por ese jugador que, sentados en la grada del Stade de France durante la final del Mundial de 1998, le dijo a su mujer Pitina que algún día jugaría en el Madrid. Apenas 10 meses después el francés marcaba el gol de la Novena en Glasgow… Hoy, por su parte, Rui Costa se sentará en el palco de honor de estadio Santiago Bernabéu... como presidente del Benfica. Las vueltas de la vida. Las vueltas del fútbol.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí