Giménez acude al rescate
Simeone acudió al uruguayo cuando más quemaba el partido. Madurez para acabar con los nervios de los jugadores más jóvenes. El comandante siempre está.
Minuto 71 en el Camp Nou, Ricardo de Burgos Bengoetxea confirma la validez del gol de Marc Bernal. No hay fuera de juego según la línea trazada. 3-0 y un mundo por delante. A un gol de la prórroga. Momento candente y cuando las piernas tiemblan. Cuando la pelota quema. Ahí acudió Simeone a su sr Lobo. Tenía un problema y había que solucionarlo. Josema Giménez entró al campo cuatro minutos después por un Giuliano exhausto. Para la oleada final del Barcelona. Que no lo fue tanto.
Giménez se situó como cierre, abriendo a Pubill a la derecha y a Hancko a la izquierda para formar un frontón contra los centros laterales. El sentimiento en el vestuario es que había jugadores que habían acusado los nervios de toda una semifinal y la enorme presión del Barcelona. Algo propio de la juventud y de verse por primeras veces tan cerca del título. Se necesitaba temple y carácter. Y ahí salió el charrúa, con el brazalete de capitán al bíceps que le cedió Griezmann, el único que había entendido el partido hasta entonces.
“Me encantó la entrada de Giménez, que nos dio madurez y seguridad. Y se necesita madurez dentro del equipo”, reconocía Simeone a la conclusión del partido. El uruguayo ha perdido peso en los esquemas. Pubill y Hancko han formado la dupla indiscutible atrás para el Cholo. Irrompible. Se entienden, son rápidos y sacan el balón jugado. Dos fichajes que están aportando muchísimo. Y que suelen descansar en Liga, donde las rotaciones son masivas y cambian los centrales a Giménez con Le Normand o Lenglet. A sus 31 años, el uruguayo es uno de los líderes de esa unidad B. De los pocos que aprietan para poder entrar en el equipo titular.
Un central que, tras sus dos primeros años de adaptación, había sido indiscutible siempre que estaba sano. El segundo con más Atleti de la plantilla tras Koke. El capitán es el único campeón de Copa del Rey del 2013, porque Giménez llegó unos meses después en ese mismo año. Son 13 temporadas ya defendiendo la rojiblanca. Un total de 376 partidos, cifra que no ha sido aún mayor por los contratiempos físicos. Justo por delante aparece Godín con 389, su mentor y compatriota. Podría adelantarle esta temporada. Y analizar su futuro en verano, donde hay muchos clubes interesados y donde se enfrentará a España en el Mundial. Giménez es un enamorado del partido a partido, enfocado en lo que viene. La Real Sociedad. Y de resolver problemas. “Que huevos tienes, hermano mío”, le escribía Juan Musso. Madurez y seguridad, lo que necesitaba el Atlético para estar en la final.
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