NBA | All-Star 2026

Kawhi Leonard y los olvidados del partido de las estrellas

El alero de los Clippers atraviesa, a nivel numérico, la mejor temporada de toda su carrera. Es la primera vez en la historia que alguien con sus estadísticas se queda fuera del All-Star.

SEAN M. HAFFEY
Actualizado a

Cada año, la temporada regular de la NBA ve su ecuador en forma de parón durante el segundo fin de semana de febrero. Un interludio de siete días sin partidos que se rellena de viernes a domingo con un evento reconocido en todo el mundo: el All-Star; todo un evento lleno de concursos, conciertos y un gran descanso para los jugadores. El colofón del fin de semana más popular de la temporada se manifiesta el domingo en forma de exhibición: el All-Star Game; el partido de las estrellas. La selección de un jugador en este evento le reconoce como uno de los deportistas más en forma del mundo; siempre es un honor formar parte de los mejores. El objetivo es premiar a los que más méritos han hecho durante la primera mitad de la temporada regular, pero siempre hay excepciones y debate acerca de quién ha entrado, y sobre todo, sobre quién se ha quedado fuera.

Cuando se conoce el resultado de estas selecciones, que se determinan de forma combinada entre afición, medios de comunicación y jugadores, hay dos reacciones posibles: una aprobación general, cuando parece que todo cuadra, o un descontento colectivo; sin duda el caso de este año. La realidad es que, cuando se mira la lista de suplentes del partido de las estrellas, faltan varios nombres, pero uno sobresale indudablemente por encima del resto: Kawhi Leonard. Y no porque sea uno de los grandes jugadores de la década pasada y deba ser elegido por ‘costumbre’; ese derecho queda reservado a unos pocos elegidos. Lo que más llama la atención de la ‘no elección’ de Kawhi es precisamente lo irreal que suena que no forme parte de este evento con su rendimiento actual. El alero de los Clippers lleva un tiempo en estado de gracia; promedia los mejores números de su carrera: 27,7 puntos, 6,1 rebotes y 2,1 robos (líder de la NBA), con unos porcentajes de tiro al alcance de pocos mortales: 50/40/94; es la primera vez en la historia que alguien con sus estadísticas se queda fuera del All-Star.

Cuando sus números de esta temporada se comparan con los de LeBron James, que sí ha sido elegido como suplente, la diferencia es muy impactante. El ‘rey’ promedia 21,9 puntos, 5,6 rebotes, con porcentajes de tiro sustancialmente peores que los de Kawhi: 50/32/75. La diferencia es que LeBron es uno de esos jugadores que tiene un pase; lleva dominando la NBA durante dos décadas y este año, en su vigesimotercera temporada, sigue siendo uno de los mejores jugadores de los Lakers; King James tiene la bala del reconocimiento por longevidad y costumbre que nadie más posee (22 temporadas seguidas formando parte del partido de las estrellas). Pero la realidad no se puede ignorar, que Kawhi se haya quedado fuera no tiene ningún sentido. El alero es el séptimo máximo anotador de la liga; cinco de los ocho primeros fueron elegidos como titulares del All-Star (Luka Doncic, Shai Gilgeous-Alexander, Jaylen Brown, Tyrese Maxey, y Jalen Brunson, y los otros dos (Anthony Edwards y Donovan Mitchell) fueron seleccionados como suplentes. Su entrenador, Tyronn Lue, expresó su incredulidad respecto a su ‘no elección’: “Para mí, Kawhi ha sido, durante las seis últimas semanas, el mejor jugador de la NBA”.

Los Clippers, que le han dado la vuelta completamente a su situación (17-4 en los últimos 21 partidos) han sido el equipo más olvidado por los votantes. No solo por la situación de Kawhi, sino porque el creador del equipo, James Harden, también se ha quedado fuera. ‘La barba’ atraviesa su segunda juventud; está jugando a un nivel excelente y su temporada es sobresaliente: 25,4 puntos, 5 rebotes y 8,1 asistencias por partido tampoco han sido suficientes para ganarse un puesto entre los suplentes. Otra de las caras más importantes que se ha quedado fuera es Joel Embiid, que si bien empezó la temporada al peor nivel de su carrera, hace bastante tiempo que se ha encontrado, y está jugando, como mínimo, al nivel de un all-star. El pívot camerunés promedia 26,2 puntos, 7,5 rebotes y 4 asistencias por noche con un 50% en tiros de campo, y ha liderado a los Sixers a un 10-4 en enero, con partidos de 40, 38 y 37 puntos; pero tampoco ha sido elegido, ni siquiera como suplente.

No solo ha habido debate y controversia con las caras más conocidas que no han sido elegidas. Si bien las superestrellas que se quedan fuera son las que más llaman la atención, hay varios nombres menos sonados en la historia de este evento que tampoco van a formar parte de él, a pesar de haber hecho grandes méritos para ello. Alperen Sengun, uno de los mejores interiores jóvenes (y no tan jóvenes) del mundo es uno de esos nombres. El pívot turco mete 21 puntos, captura 9 rebotes y reparte 6,5 asistencias por partido; unas estadísticas completísimas que reflejan la versatilidad en su juego a pesar de su tamaño. La temporada pasada, con peores números (19 puntos y 5 asistencias) sí fue elegido para formar parte de los suplentes. En su lugar, el jugador seleccionado este año ha sido Chet Holmgren, que promedia 17,8+8,6+1,2; números mucho menos completos que los de Sengun. El argumento puede estar en que Chet forma parte del mejor equipo de la liga, pero los Rockets son cuartos en el Oeste. Además, la selección para este partido no se basa (en teoría) en el éxito colectivo tanto como el rendimiento individual; no es como la votación del MVP.

Precisamente el prevalecimiento del rendimiento individual se refleja en la selección de Pascal Siakam; los Pacers son el peor equipo del Este (13-36). El ala pívot camerunés promedia 23,8+7+4, y se ha ganado la inclusión como suplente. Sin embargo, Michael Porter Jr., promedia unos números ligeramente mejores (25,6+7,3+3,2), en unos Nets igual de mediocres (13-35), pero se ha quedado fuera del partido de las estrellas. Por otro lado, la teoría del mérito colectivo (dentro de un gran rendimiento individual) no tiene efecto en el caso de Norman Powell y Brandon Ingram. El escolta de los Heat, elegido para ser suplente del Este, promedia 23 puntos por partido, con un aporte residual en rebotes (3) y asistencias (2). Por su parte, el alero de los Raptors mete 22 puntos y captura 6 rebotes por noche. Los Heat son séptimos del Este, mientras los Raptors son cuartos (30-21). La lógica diría que Ingram, (números similares y un equipo mejor clasificado) sería el elegido, pero la realidad ha resultado ser la contraria. Una infinidad de casos y contradicciones. El resultado, muchos jugadores que no formarán parte del partido de las estrellas; algunos de forma absurdamente injusta.

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