Peñarroya atiza a Muurinen: “Sólo piensa en volver a Estados Unidos”
El entrenador del Partizán carga contra la joven promesa finlandesa y asegura que “hay una parte del baloncesto que ahora mismo no entiende”.
La estrella de Miikka Muurinen (18 años, 2020 centímetros) ha perdido mucha luz desde el pasado Eurobasket. Alero o ala-pívot, fue una de las grandísimas revelaciones del torneo continental, en el que la Finlandia de Lauri Makkannen llegó a semifinales (quedó en cuarta posición) por primera vez en su larga historia. Fue uno de los nombres que más dio que hablar por su valentía a pesar de su precocidad; por su fiereza, por no amilanarse ante estrellas NBA como el serbio Nikola Jokic. Pero, sobre todo, por sus mates, algunos de los cuales fueron sencillamente para el recuerdo.
Ante Gran Bretaña y frente a Lituania, en los cielos de Tampere (Finlandia), firmó dos de los mejores mates de siempre en un torno de gran calado como el Eurobasket: fue con una mano y tras un salto infinito. Contra Serbia, en octavos, ejecutó uno imposible, llevándose el balón hasta tocarse la espalda para luego hacer retumbar el aro del Riga Arena de Letonia. Daba igual: de repente, se convirtió en una auténtica y gran sensación, marcada por todo y por todos, con la NBA fija en él, los ojeadores mandando mensajes sobre su talento y el cielo como límite inalcanzable.
Pero las cosas se han complicado en exceso. Muurinen llamó a las puertas de Estados Unidos y ahí continuó su formación, pero el pasado verano regresó al Viejo Continente para enrolarse a las filas del Partizán de Belgrado, que en ese momento dirigía el mítico Zeljko Obradovic. En principio, algo ideal para el finés, que se ponía a la orden del entrenador más laureado de la historia de la Copa de Europa/Euroliga. Pero la debacle del equipo y los problemas del mítico técnico con la directiva de la entidad serbia precipitaron su abrupta salida. Llegó Joan Peñarroya, defenestrado por el Barça. Y para Muurinen la cosa no fue a mejor. Ni con uno ni con otro.
“Tiene potencial para ser un jugador de élite, pero no le basta. No se convertirá en un jugador por sus jugadas destacadas (highlights). Hay una parte del baloncesto que ahora mismo no entiende”, asegura el actual entrenador del Partizán, que dice que el joven jugador sólo piensa en volver a Estados Unidos. Algo que no habla especialmente bien para un jugador que apenas ha disputado seis partidos en la máxima competición continental, tiene un protagonismo mínimo y no termina de cumplir con las expectativas generadas en el pasado Eurobasket. Eso sí, apenas tiene 18 años y un futuro enorme por delante. Todavía está a tiempo de llegar donde muchos piensan que puede llegar. Veremos.
El asunto ha llegado a oídos de Lauri Markkanen, estrella de Utah Jazz y el mejor de la historia del baloncesto finlandés. El ala-pívot ha reconocido que era un salto muy complicado el que intentó Muurinen al nivel Euroliga: “Habría sido muy duro para cualquiera pero sé que si sigue trabajando, las cosas le acabarán yendo bien. Quiere jugar en una universidad en Estados Unidos, aunque no sé qué va a hacer. Espero que, por ahora, se encauce la situación y juegue más, porque tiene mucho talento. Todo el mundo ha visto sus highlights, tiene un físico increíble que le permite hacer, con su altura, cosas que hacen los bases. Así que le va a ir bien, da igual donde juegue. Saltó del baloncesto de instituto al profesional, le han pasado cosas que le pasan a todo el mundo con 18 años. Tiene que jugar contra hombres ya maduros, y eso es difícil. Cada uno se desarrolla a su ritmo. No hay nada de lo que preocuparse con las cualidades físicas que tiene. Lo que está viviendo hará que sea mejor jugador”.
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