Llull llega a una cifra ‘inalcanzable’: 1.200 partidos
Si juega hoy ante el Dubái, redondeará la mejor marca en un solo club. Navarro acumuló 1.139 duelos en el Barça y Felipe Reyes, 1.046 en el Madrid.
Sergio Llull, capitán del Real Madrid (Mahón, 1987), inaugurará este 2026 con un duelo especial. Si juega este viernes ante un Dubái Basketball sin Dzanan Musa (20:45, Movistar Plus+), alcanzará la cifra redonda de 1.200 partidos con la camiseta del equipo blanco. Más que nadie en la historia del club. En fútbol, por ejemplo, Raúl González cerró su ciclo con 741 encuentros en 16 temporadas.
El Increíble Llull suma 20 cursos desde su fichaje por el club el 10 de mayo de 2007 y no deja de ampliar su récord tras superar a Felipe Reyes (1.046 partidos) en enero de 2024. Una marca sideral, incomparable en la élite, en España y en una Euroliga donde de los 27 jugadores que han llegado a los 300 encuentros, todos menos él y Juan Carlos Navarro militaron en dos o más equipos. Llull acumula hasta hoy 463 partidos en la máxima competición europea (primero por delante de Kostas Sloukas, 443) del total de sus 1.199. En la Liga Endesa lleva 662 (y otros 11 con el Manresa), 43 en la Copa, 29 en la Supercopa y dos en la Intercontinental.
Para poner en contexto la cifra de Llull, entre los grandes clubes de la ACB y que han participado también en la Euroliga, nadie se le acerca, salvo el histórico Navarro. Berni Rodríguez apiló 683 duelos en el Unicaja; Víctor Luengo, 643 en el Valencia Basket y Sergi Vidal, 521 en el Baskonia. Navarro, en 20 campañas, acumuló 1.139 (incluidos 23 de la Lliga Catalana).
A cuatro trofeos del récord de Luyk
Llull ha celebrado hasta ahora 29 títulos (tres Euroligas, una Intercontinental, nueve Ligas, siete Copas y nueve Supercopas), por delante de los 23 de La Bomba Navarro y a cuatro del récord (33) de Clifford Luyk, leyenda del Real Madrid.
El menorquín llegó al Real Madrid con solo 19 años, procedente de la LEB, del Manresa, como refuerzo de final de temporada para el playoff y, sobre todo, pensando en el futuro. Aquellas eliminatorias de Liga, con Joan Plaza en el banquillo, el técnico que le hizo debutar, se convirtieron en su primer título en junio de 2007. Para el segundo tuvo que esperar casi cinco años en los que vivió la salida de Plaza, la llegada y dimisión de Messina y unos meses con Lele Molin.
Temporadas de travesía por el desierto, aunque también ayudaron a que el joven base-escolta siguiera madurando. Su segundo éxito no lo vimos hasta febrero de 2012, en la Copa del Sant Jordi, la primera conquista de una era Laso que se cerró con 22 trofeos y 10 premios de MVP para el base. Porque Pablo Laso hizo su apuesta por él como director y acabó con el debate de posición, ahí, al timón, se coló en la élite continental.
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