Choque político por la visita del Maccabi a España: “Se debería jugar a puerta abierta”
El partido de Euroliga en el Movistar Arena entre el Real Madrid y Maccabi Tel Aviv, que se disputará a puerta cerrada, provoca tensiones a nivel político y social.
La doble visita del Maccabi de Tel Aviv a España en este inicio de año ha vuelto a abrir el debate sobre la participación de este equipo en la Euroliga de baloncesto y las condiciones en las que lo hace actualmente. El conjunto que dirige Oded Kattash visitó este martes el Palau Blaugrana para medirse con el Barça y de ahí viajará a la capital del Estado para enfrentarse este jueves al Real Madrid en el Movistar Arena.
En el encuentro entre Barcelona y Maccabi hubo protestas a las afueras del recinto para un partido que fue considerado de alto riesgo. Lo mismo ocurrirá en Madrid. En la previa de este citado partido habló Xavi Pascual sobre lo que suponen los partidos contra el Maccabi en la actualidad: “Es una situación en la que salimos perjudicados sin tener culpa de nada. La verdad es que no me gusta jugar sin nuestro público, pero esto es lo que hay”. Los culés vencieron en un Palau mudo por 93-83, continuando la inercia del Clásico también en competición europea.
Pascual se refería, además del desangelado aspecto que se da en un recinto deportivo sin público, a cómo se puede ver desvirtuada la competición cuando se habla del trato a los dos conjuntos israelíes en la misma, Maccabi y Hapoel. Desde diciembre estos clubes han vuelto a disputar sus partidos como locales en Israel, y con aficionados alentando en las gradas, mientras que fuera de casa no sufren a los contrarios porque las autoridades recomiendan que se haga a puerta cerrada con tal de evitar incidentes.
Esa disparidad de proceder ya la ha vivido, por ejemplo, el Valencia Basket, otro de los españoles en el torneo. No así Barça y Madrid, que como visitantes viajaron a Belgrado (Serbia) y Sofía (Bulgaria) para sus encuentros con los equipos israelíes. El Valencia, además, protestó ante la Euroliga por el trato a jugadores y técnicos que vivió en Israel, desembocando en una multa. Jugar con tu público y no sufrir al contrario supone un agravio comparativo para todo aquel al que le toca, algo lo que se repara constantemente desde que en Israel se han vuelto a disputar partidos de Euroliga. Lo ha sufrido también, por ejemplo, el Dubái (en un vacío Coca-Cola Arena), el otro combinado no europeo que participa.
España recomienda a través de sus fuerzas de seguridad que, de momento, los partidos sean a puerta cerrada para asegurarse de que en los recintos no se producen incidentes. Los clubes están aceptando esos consejos en beneficio propio, aunque los aficionados sean los que lo sufran y deban recibir una contraprestación económica por partidos a los que no pueden acudir. Los equipos se arriesgarían a una sanción de enorme volumen por parte de la Euroliga en caso de, por poner un ejemplo, una invasión de cancha.
Así anunció el Madrid la noticia
Se viene de un enfrentamiento entre Barça y Maccabi en el que diversos colectivos se manifestaron en contra de la visita israelí en la ciudad de Barcelona. El eurodiputado Jaume Asens fue una de las cabezas visibles. En la previa de la cita en Madrid se ha producido otro llamamiento: Ione Belarra, diputada en el Congreso y máxima autoridad de Podemos, anima a los ciudadanos concienciados con esta problemática geopolítica a “impedir que se juegue”. Para evitar incidentes también fuera del Palacio se pone el foco en las fuerzas y cuerpos de seguridad, algo en lo que ha enfatizado Carlos Novillo (consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid): “Espero que se ponga el dispositivo adecuado para que se pueda desarrollar con total normalidad, pese a que ya no va a ser normal el que tengamos que tener un partido sin público en Madrid”. Tanto el Barça como el Madrid se han dejado guiar por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, que es la que ha calificado estos partidos con alto riesgo.
De alto riesgo
El Delegado del Gobierno en Madrid había confirmado el lunes que tenían conocimiento de "diversas concentraciones" de rechazo a Israel y apoyo a Palestina en los aledaños del Movistar Arena, con ocasión del partido, por lo que se incrementará el dispositivo de seguridad para garantizar el desarrollo de la actividad deportiva sin recortar el derecho a la manifestación. El dispositivo de seguridad movilizará alrededor de 400 efectivos de la Policía Nacional, sumando los apoyos de la Policía Municipal de Madrid en tareas de regulación y cortes de tráfico, además de la seguridad del propio club y del estadio, Bomberos y SAMUR-Protección Civil.
Declaración de Almeida
El alcalde de la ciudad de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha expresado su opinión sobre el Madrid-Maccabi en el Palacio este 8 de enero a las 20:45 horas:
“El Delegado del Gobierno lo que tiene que hacer es garantizar las condiciones de seguridad de las competiciones deportivas que se celebren en la ciudad de Madrid y que el hecho de que venga un equipo israelí no tiene que ser distinto a que venga un equipo de cualquier otra nacionalidad”
“Es lo mismo que hizo con la Vuelta Ciclista a España, utilizar la seguridad como un reclamo político en vez de como una garantía de convivencia entre todos los que están en esta ciudad”
“El partido se debería jugar a puertas abiertas, garantizando la seguridad, garantizando que cualquiera que quisiera perturbar el buen orden del partido, desde luego no tuviera la capacidad de hacerlo y en su caso, si lo hiciera, que tuviera las represalias dentro del Estado de Derecho”
Almeida se ha referido a las protestas de La Vuelta el pasado septiembre, las que cortaron el Paseo de la Castellana en la última etapa de la ronda ciclista, como ejemplo para pedir que las cosas se hagan diferente en esta ocasión.
Entre la normalidad y la cancelación
El alcalde madrileño cargaba en sus palabras contra Francisco Martín Aguirre, el Delegado del Gobierno en la Comunidad del Madrid, por las directrices extendidas a los equipos. El clima de tensión en la sociedad respecto al genocidio en la Franja de Gaza es lo que se esconde detrás de este tipo de decisiones adoptadas.
250 entidades locales han expresado esta misma semana su pesar por la disputa del encuentro aunque se fuera a realizar a puerta cerrada. A través de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), se pidió que se impidiera la celebración del evento.
En un par de meses se volverá a repetir esta historia con la visita a España del Hapoel de Tel Aviv, que se clasificó para la EuroLeague a través de la competición secundaria: la EuroCup. En marzo no sólo jugará contra Barça y Madrid, también ante el Baskonia, los tres equipos que no han pisado Israel este curso.
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