Sociedad

Beben agua estancada y duermen sobre hierbas en el suelo por 320 euros: el auge de los cursos de supervivencia de 3 días

Dormir sobre helechos y hervir agua turbia se ha convertido en el plan veraniego ideal para quienes buscan una experiencia extrema y desconexión total.

Actualizado a

Por 320 euros, un número creciente de personas paga por pasar tres días en la intemperie, bebiendo agua estancada y durmiendo en el suelo cubierto de hierbas. En plena naturaleza del Périgord, al suroeste de Francia, los cursos de supervivencia se han convertido en una opción de vacaciones cada vez más popular. Guiados por instructores expertos, los participantes se enfrentan a situaciones que imitan escenarios extremos, sin comodidades ni contacto con la vida moderna.

El organizador de estos cursos, Denis Tribaudeau, lleva más de 20 años ofreciendo este tipo de experiencias. “Ya recogemos el agua, la filtramos, luego la hervimos y entonces será potable”, explica mientras sus alumnos rellenan botellas recicladas con agua de una charca. Sus enseñanzas van desde encender fuego sin herramientas modernas hasta reconocer plantas comestibles y construir refugios improvisados con ramas y hojas.

Entre los participantes, muchos lo viven como un juego de rol llevado a la realidad. Victorien Mazer, de unos veinte años, se apuntó junto a su hermana motivado por sus referentes de infancia: Koh-Lanta y The Walking Dead. “Desde que soy pequeño, siempre he querido hacer un curso de supervivencia. Y como mi hermana quiere participar en Koh-Lanta, decidí acompañarla en esta aventura”, cuenta.

“El aspecto de la supervivencia me gusta. Si algún día me pierdo en plena naturaleza, está bien saber cómo encender un fuego, encontrar agua, filtrarla o construir un refugio”, reflexiona Victorien. Su hermana Alexandra también valora la dureza del reto: “Hace 40 grados, no tenemos agua, es una locura pensarlo. Pero después sientes la satisfacción de haberlo logrado”.

Un negocio con alma de aventura

Detrás de esta experiencia extrema está la pasión de toda una vida. “Cuando tenía seis años quería ser un indio. Me crié con Indiana Jones y siempre soñé con vivir en la naturaleza”, confiesa Tribaudeau. Aunque inicialmente se formó como ebanista y carpintero, la llamada del bosque fue más fuerte: “Me llevó 37 años retomar esa pasión. Montamos esto con mi esposa y fuimos los primeros en el departamento”.

Noticias relacionadas

Su empresa ha crecido hasta ofrecer una treintena de fórmulas en Francia y en el extranjero, con destinos como Tailandia, Tanzania o la Amazonía. También imparte formación en bushcraft, técnicas primitivas de uso del medio natural, y programas para futuros instructores. Para él, más que un negocio, es una filosofía: “No hice ningún estudio de mercado hace 20 años. Mostrar la naturaleza a la gente y enseñarles a reconectarse con ella funcionó desde el principio”. Y aunque la experiencia tiene un coste que puede superar los 2.900 euros, el contacto con lo salvaje parece no tener precio para quienes buscan volver a lo esencial.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Sociedad

Lo más visto

Más noticias