Bienvenido a casa, señor Jódar
El madrileño remonta para vencer al neerlandés De Jong en su debut en el torneo de casa. El viernes se enfrenta al australiano De Miñaur en segunda ronda.
El estreno de Rafa Jódar en el Madrid Open tuvo un final feliz. Y no era sencillo para esta figura emergente del tenis español debutar en casa y hacerlo, además, en la central, con solo 19 años. Pero se ve que está hecho de la pasta de los ganadores, porque sin hacer ni mucho menos un gran partido, se las arregló para remontar y batir por 2-6, 7-5 y 6-4 en 2h31 a Jesper de Jong, neerlandés de 25 años y 109º del mundo (fue 70º), que había jugado ya 261 partidos sobre tierra batida entre todas las categorías profesionales.
Con una marca de 9-1 en arcilla desde Marrakech, donde se hizo con el trofeo antes de ser semifinalista en Barcelona la semana pasada, Jódar es el tercer español que obtiene una victoria en el torneo antes de cumplir los 20, como hicieron en su día Rafa Nadal y Carlos Alcaraz. Mañana se enfrentará en segunda ronda al australiano Alex de Miñaur, cabeza de serie número cinco.
“En estos partidos es donde creo que se demuestran los verdaderos jugadores con mentalidad dura, y así ha sido. Seguí punto a punto, sabiendo lo que hacer, así que muy contento con la victoria”, resumió Rafa, que vio cómo a la dificultad inherente de jugar en una gran pista como la Manolo Santana se unió el ambiente más bien frío, con apenas un tercio de los asientos ocupados, que produjo situaciones incómodas para los jugadores, ruidos y gritos a destiempo de espectadores en estado de embriaguez (el hipo de uno de ellos resonaba en la estructura metálica). El juez de silla se cansó de pedir silencio y hasta Jódar se dio la vuelta en un momento delicado del segundo set para abroncar a un seguidor.
Por eso, el triunfo del pepinero tuvo doble mérito, ya que, al margen de darle la vuelta al marcador ante un rival rocoso, que sabe jugar bien en tierra y que demostró valentía y determinación, supo lidiar con las condiciones molestas y con sus propios demonios para ir de menos a más. Porque hizo una mala primera manga. No sacó bien, sobre todo los segundos, y estrelló muchas bolas en la red. De Jong restó fenomenalmente, se movió mucho mejor, le metió revoluciones a sus derechas y fue mucho más consistente en los intercambios largos.
Esa dinámica continuó en parte en el segundo parcial, pero Rafa sirvió con mayor acierto y empezó a meter buenos restos a los pies de Jesper. Así fue encontrando punto de set hasta aprovechar el quinto. Con el partido igualado, pegó un estirón que parecía definitivo, pero el pertinaz holandés hizo la contrarrotura de inmediato y las piernas de Jódar flaquearon por el esfuerzo hasta el punto de tener que pedir dos veces la intervención del fisio del torneo. “Todo bien, solo causas del partido”, explicó después de solventar la papeleta con un aplomo que sorprende.
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