The Legend of Zelda: Spirit Tracks
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The Legend of Zelda: Spirit Tracks, guía completa - Templo de las Arenas: Mazmorra

Saca el hyliano que llevas dentro para rescatar a Zelda y poner fin al malvado Mallard.

Templo de las Arenas: Mazmorra

Justo al entrar verás que caen unas piedras en un orden determinado. Aprovéchate de que siempre se repite la forma en la que caen para subir, poco a poco, hacia el norte. Cuando estés arriba ve hacia la izquierda, donde encontrarás una puerta cerrada y, más arriba, una zona por la que sigue habiendo rocas y además hay un ojo en la pared. Lanza una flecha contra él para poder abrir la puerta. Sigue adelante y abre el cofre, derrota a los esqueletos y conseguirás una llave pequeña. Vuelve a la entrada del templo y abre la puerta cerrada, luego sube las escaleras. Desde aquí, sube hasta el final y déjate caer en la zona de arena. Escapa de tus enemigos (pues no puedes derrotarlos) y ve hacia la derecha. Pasa la estatua y ve hacia el norte esquivando las plataformas con pinchos. Sube hasta el segundo piso desde este punto. Una vez allí, ve al sur y vence al nuevo tipo de esqueletos con Bombas. Avanza hasta el final y recoge el Báculo de las arenas, que te permite crear columnas de arena.

Vuelve sobre tus pasos hasta la habitación en la que te enfrentaste a los esqueletos y crea una columna bajo tus pies. Sube hacia el norte y regresa a la primera planta. Sube, esquiva las barreras con pinchos y recoge los dos cofres haciendo columnas de arena en el mapeado. Luego, ve por abajo y derrota a los enemigos de arena: ahora podrás, con el báculo, que los dejará aturdidos. Cuando lo estén, dales un golpe con la espada para destruirlos. Luego sube, esquiva la barrera de pinchos y sigue hacia arriba, subiéndote con el báculo a una de las zonas de arena. Desde arriba, crea dos barreras de arena para bloquear el movimiento de la plataforma de pinchos. Sigue adelante hasta encontrar unas escaleras hacia un piso inferior. Cuando estés aquí, ve al noroeste de la sala (verás una roca redonda) y recoge el tesoro creando una columna con el báculo. Entra por el pasillo de la izquierda y verás una roca cilíndrica bloqueando el camino; usa el báculo debajo de él para hacerle rodar a la izquierda, hasta que se caiga al agujero.

Colócate sobre la única zona que hay sin arena, usa el látigo para desplazarte por los abismos y localizarás otra roca similar. Haz lo mismo, esta vez hacia la derecha, y ve por el camino que acabas de desbloquear. Sigue adelante hasta alcanzar una zona en la que verás tres ojos, al lado de una puerta. Crea columnas con el báculo y dispárale a los dos más elevados. Cuando la arena esté deshaciéndose, dispara al restante. Si consigues que los tres queden activos durante un momento, activarás la puerta de la derecha. Ve por allí y volverás a encontrar otra roca cilíndrica. Empújala hacia arriba del todo. Así podrás entrar en el norte del corredor y, con la ayuda del báculo, colocarlo entre dos rampas, lo que te permitirá usarlo como puente y cruzar hacia la zona más alta de la derecha. Repite esto para colocarlo en la parte inferior.

Más adelante, en la siguiente pantalla, verás a dos enemigos de arena. Derrótalos como hasta ahora y vuelve sobre tus pasos, para encontrar una sala con arena. Usa el báculo para sortear una barandilla e interactúa con un cuadro que hay en la pared. Atento a la pista. Si te fijas bien, verás que se refiere a la primera sala del templo (donde aparecía el primer ojo que tuviste que disparar, mientras pasaban las rocas). Localiza ésa habitación y la de los tres ojos, traza una línea y divídela en dos. El punto central será donde se encuentre la llave, así que ve hacia allí dirigiéndote hacia la primera habitación, luego ve al pasillo de la derecha, regresa por donde caían las rocas. Usa el báculo para sortearlas, luego sigue hacia arriba y directo al final. Cuando pasen dos rocas, baja rápido y sal por el pasillo superior (en la izquierda). Volverás así a la habitación de un único ojo. Lánzale una flecha para abrir la compuerta (apartando las rocas con el báculo). Sigue adelante y te enfrentarás a tres enemigos. Acaba con ellos de la forma habitual.

Desde ahí, ve a la zona elevada de arriba a la izquierda, impulsándote con el báculo. Usa el báculo de nuevo en el punto que marcaste para recoger la llave pequeña. Ve hacia abajo, salta el bordillo y regresa a la zona principal del templo, la zona con la gran roca. Empújala hacia un martillo con el báculo y luego acciónalo para que sea disparado contra la pared norte. Baja por las escaleras.

Verás justo al llegar una compuerta a la derecha y una zona de arenas movedizas. Ve por estas últimas usando el báculo y en la siguiente zona verás dos enemigos y dos interruptores. Usa el báculo para congelar a los enemigos y colocarlos sobre los interruptores, abriendo así la compuerta. Pasa a través de ella, ve hacia el este con el báculo -en la sana de las arenas movedizas- y llega a la siguiente habitación, en la que encontrarás una zona de arena y, sobre ella, un bloque con un diamante azul. Usa el báculo para empujarlo y muévelo para que el diamante acabe entrando en la baldosa del centro: derecha, abajo, derecha, abajo, arriba e izquierda.