Andrea Fuentes: “Para hacer historia necesitamos locos”
Nueve medallas mundiales, un documental, un libro recién presentado, la IA, un rompedor ejercicio con Rosalía… La imparable Andrea Fuentes, seleccionadora española, charla con AS.
El oro olímpico es el asombroso objetivo final. Pero el camino es lo realmente importante. Y ella lo recorre con paso firme, cosechando nueve medallas mundiales tan solo ocho meses después de aterrizar en el equipo español, rompiendo moldes, adorando y siendo adorada por sus nadadores. Y situando a la natación artística en el centro de todas las miradas.
Andrea Fuentes (Valls, 07-04-1983) estrenó recientementa un documental, el precioso Informe Plus+ Locura Artística, este mismo lunes presentaba su primer libro, ‘Mentalidad, propósito y pasión’ (Espasa), y al frente de la Selección española, prepara el Europeo de París, que irá del 31 de julio al 5 de agosto, con alguna nueva rutina como el Berghain de una Rosalía que corre “por la sangre” del equipo y con mejorías técnicas, que incluyen la Inteligencia Artificial. Siempre innovando.
¿Cómo está enfocando esta temporada, al fin de preparación hasta el Europeo de agosto, tras su irrupción non stop, partiendo de cero y con Copas del Mundo y Mundiales al frente del equipo?
Es un año con menos competición, pero también de mucho trabajo interno y de poner los cimientos. La temporada pasada competimos tanto, pasamos muchísimo fuera, todo fue acción, que no tuvimos margen para trabajar la base, ciclos de fuerza, y al final pagas un precio por ello. Si queremos dar un paso adelante, necesitamos estos fundamentos técnicos y también una investigación que requiere de tiempo: ¿cómo podemos hacer esto diferente? ¿Hay alguna manera de empujar mejor que no conozcamos? Solo investigando puedes acertar.
¿Ha llegado a recurrir a la Inteligencia Artificial?
Sí. Le comenté a Andreu (Roig, biomecánico del CAR de Sant Cugat) que a lo mejor se podía hacer algo con esas herramientas. Y hay un tema en que se puede aplicar la Inteligencia Artificial: las formaciones. Cuando durante una coreografía vas cambiando el sitio de cada nadador, se crean corrientes. Cuantas más haya es mejor artísticamente, pero te generan más esfuerzo, energía que estás perdiendo mientras luchas contra el agua y que podrías emplear en ir más hacia arriba. En eso también nos nutrimos de Víctor (Cano, su pareja, exgimnasta olímpico y especialista en acrobacias del equipo), que nos da su mentalidad externa a la sincro.
Ha mencionado los “fundamentos técnicos”. ¿Radica ahí, en la técnica, el margen de mejora de España?
Sí. La diferencia que tenemos con China y Rusia es el tema técnico, y necesitamos mejorarlo. La base que traemos de los clubes es también distinta, porque no podemos entrenarnos diez horas al día desde los tres años como las rusas. ¿Cómo compensamos esa carencia? ¿Abandonamos la misión o tratamos de encontrar aspectos que ellas no tengan y nosotras sí, y paliar la deficiencia técnica con otras virtudes? Y así vamos avanzando.
“Nuestra diferencia con China y Rusia es técnica. Nosotras no podemos entrenarnos diez horas al día desde los tres años”
El 'sorpasso' hacia el oro
Hablando de avanzar, conforme progresaban los Mundiales de Singapur e iban sumando hasta nueve medallas, el pasado julio, llegó a confesar usted que sentía cierto “vértigo”. ¿Lo mantiene o ya está asumido?
Lo estoy gestionando con mi mental coach, Jordi Balaguer, porque cada vez que algún periodista me viene y me pregunta si vamos a por el oro, hay una parte de mí que piensa: ¡guau, la gente espera lo máximo! Si yo lo noto, que estoy acostumbrada a la presión, las nadadoras, ¿qué? Debemos gestionarlo, hablarlo, porque el día que salgamos en Los Ángeles se esperará el oro… Y si no, ¿qué? Debemos abrazarlo, que el oro no nos dé miedo porque es un privilegio, significa que la gente cree en ti. Hasta que eso te empodera, antes te hace temblar, te da vértigo. Pero bienvenido: es un paso más en la evolución.
De todos modos, en el Informe Plus+ sentencia usted: “No hay que ir a por la medalla sino a ser mejor cada día”.
Siempre les digo (al equipo) que, si miramos al oro, ¿qué hacemos estos tres años hasta Los Ángeles 2028? ¿Cómo conseguimos ser lo mejores que podamos ser? No nos perdamos en qué podemos ser, sino en cómo llegamos hasta allí, porque está muy lejos. Yo llevo muchísimos años buscando el oro olímpico como nadadora, y no lo conseguí nunca, es muy difícil porque muchísima gente va detrás. De hecho, Rusia se pasó veintipico años sin bajarse de ahí.
Un pasito más para lograrlo será el cambio de la rutina acrobática. Están ensayando con el Berghain de Rosalía, ¿verdad?
¡Sí! (Ríe)
Cuente, cuente, ¿estará listo para el Europeo de París, este año, o se lo reservan para los Mundiales de 2027 y los Juegos?
La primera intuición era prepararlo para el Mundial del año que viene, pero es que este Europeo es muy importante, porque nos encaramos con Rusia y si estamos muy cerca o incluso por encima, sería un paso enorme. Es decir, que si lo tenemos hecho, ¿por qué no ir a por todas? ¿Por qué esperar a Los Ángeles? No me da miedo, porque siempre iremos a mejor. Y si Rosalía ha creado esto… Ella es española, a Rosalía la llevamos en la sangre, somos nosotros y nadie más quienes debemos hacerlo.
“A Rosalía la llevamos en la sangre, es española, nosotros debemos hacerlo”
El 'Berghain', nueva rutina acrobática
Y se adapta perfectamente al equipo acrobático, porque la canción dura exactamente tres minutos.
Es perfecta. He tenido que recortarla un poco. Primero, porque World Aquatics no permite el “fuck” del final, si no lo pondría, pero a cambio transgrediremos con la coreografía en esa parte. Y también porque quería acabar de nuevo con los violines para culminar el ejercicio con un subidón.
¿Cabe la posibilidad de que lo estrenen en Pontevedra, en la Copa del Mundo del 29 al 31 de mayo?
La idea es guardarlo para el Europeo, pero si veo que lo necesitamos, estaría muy bien presentarlo en Pontevedra con todo el apoyo del público, porque en Galicia hay mucho fan de la sincro y estará la grada llenísima, lo que nos haría ganar en confianza si lo presentamos. Veremos.
Ahora que cita la confianza, ¿cómo gestionan, y pienso sobre todo en Iris Tió y Dennis González, el equilibrio entre empoderarse y el riesgo a que se lo acaben creyendo demasiado, tras los oros, los premios individuales, decenas de entrevistas…?
Es que es gente humilde de por sí. Es al revés: tengo que hacer que se lo crean más. En cierto modo han sido educados en una cultura que les decía “no eres nadie” y deben creerse que sí lo son. Quiero que confíen más en ellos, porque humildad tienen de sobra.
“Anna Tarrés ha sido la game changer número 1, yo lo quiero llevar aún más lejos”
Cambiar las reglas
Está usted ejerciendo, tal como en el documental se explica que hizo en Estados Unidos, de game changer: cambiando las reglas del juego.
He tenido un buen ejemplo con Anna Tarrés, que ha sido la game changer número 1, y yo siempre he tenido ese espíritu, lo he mamado de ella y lo quiero llevar aún más lejos.
¿Cree que, al margen lógicamente de los resultados, es la autenticidad lo que le está haciendo transmitir tanto?
Creo que en un mundo con tanta falsedad, en el que hay que hacer ver lo que no eres, y con tanta red social, es más necesario que nunca ser tal cual eres, sin tantos filtros ni miedos. Todos fallamos, nos equivocamos, la cagamos, obviamente. Pero tenemos que llevarlo bien con la alegría que nos caracteriza como equipo, dentro de la mierda que puede llegar a pasar, porque tampoco somos perfectos. Así que cuando nos viene algo difícil de gestionar, nos sentamos y lo hablamos sin tapujos. La mentalidad es siempre qué aprendemos de esa situación, por qué ha pasado y cómo nos puede hacer mejorar. Creo que esa es la clave del éxito de este equipo tan guay que me ha tocado.
“En un mundo con tanta falsedad, es más necesario que nunca ser tal cual eres”
La autenticidad como motor
Es escucharla hablar y pensar en que esa “locura” que dio título al equipo libre y ahora al Informe Plus+ en realidad no sería tal cosa en una sociedad más sana.
Sí, de hecho es una oda a quien se atreve a ser él mismo. Obviamente no me refiero al loco que saca una metralleta y mata a 500 personas, mi homenaje es hacia el loco que se propone subir a la luna, Ferran Adrià creyendo que puede hacer una espuma con un helando caliente, o Dalí imaginando un reloj que se funde. El que se propone lo imposible y no para hasta conseguirlo y cambiarlo todo. Para hacer historia, necesitamos a los locos, porque ellos son los genios: es evolución, es hacer historia, sin locos nos quedaríamos tal como estamos y no avanzaríamos nunca.
¡Pues que viva la locura!
¡Viva!
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