Barcelona 1992, un sueño real
España ganó 22 medallas, lo que sigue siendo su techo en los Juegos, el país se unió en torno al deporte y la ciudad mudó su piel. Fermín Chacho se encumbró.
No fue un sueño de verano. Fue real. Barcelona 1992 cambió el olimpismo. Y al deporte español, que aún no ha logrado romper el techo de 22 medallas que logró. El 25 de julio de 1992, el arquero paralímpico Antonio Rebollo disparó la flecha que iluminó el pebetero de Montjuïc. El 9 de agosto, Juan Antonio Samaranch, el hombre que se impuso como meta de vida llevar los Juegos a su ciudad, clausuró la cita como presidente del Comité Olímpico Internacional: “Lo habéis conseguido. Estos han sido, sin duda, los mejores Juegos de toda la historia olímpica (…). Barcelona no será la misma en el futuro, tampoco nuestro deporte”.
En las 24 ediciones anteriores de los Juegos, España había logrado 26 medallas y en Barcelona se consiguieron 22 (13 oros, 7 platas y 2 bronces), además de 29 diplomas. Fue un éxito organizativo, por una unidad política que ahora parece una quimera. Barcelona se transformó y se puso patas arriba, abriéndose al mar. No se dejaron instalaciones convertidas en ‘elefantes blancos’.
Fueron los Juegos del Cobi de Mariscal, del príncipe Felipe abriendo la comitiva de 430 deportistas españoles como abanderado (fue sexto en vela), de una URSS rota que compitió bajo bandera del COI, de una Sudáfrica que volvió a escena tras el apartheid. La cita en la Michael Jordan lideró al Dream Team, el equipo de profesionales de la NBA. La de Óscar de la Hoya colgándose el oro en boxeo, la de Linford Christie como el más rápido de los 100. Los de Carl Lewis logrando su tercer título consecutivo en longitud y los de las seis medallas en gimnasia de Vitaly Scherbo. También los de la argelina Hassiba Boulmerka desafiando a los integristas al correr en pantalón corto para triunfar en los 1.500.
Destellos inolvidables hacia fuera, pero imborrables en España. Porque un país entregado vio cómo Fermín Cacho, el 8 de agosto, entraba en meta con los brazos abiertos liderando la final de 1.500. “Imaginé 50 veces la carrera y en las 50 ganaba yo”, recuerda. Ahí se ganó el primer oro de un equipo, el de las ‘Chicas de Oro’ del hockey hierba. Y una judoca, Miriam Blasco, se convirtió en la primera española en coronarse campeona olímpica. En el mar cayeron cuatro oros y una plata en la vela. También fue pionero Dani Plaza, con el primer oro del atletismo (20 km marcha). Kiko marcó el gol de la victoria en un Camp Nou encendido en un equipo con Luis Enrique, Cañizares, Alfonso o Guardiola. Y la gran Arantxa Sánchez Vicario, en su ciudad, ganó un bronce y una plata junto a Conchita Martínez. Dos semanas en las que todo un país se dio la mano. Y no fue un sueño.
El sábado inolvidable: oros en Montjuïc en 1.500 y en el Camp Nou en fútbol
El sábado 8 de agosto se quemó la traca de los Juegos. Fue el día en que Fermín Cacho ganó el oro en 1.500 y en el que la ‘Quinta del Cobi’ encendió al Camp Nou con 95.000 espectadores al ganar la final de fútbol a Polonia por 3-2. Además, se lograron las platas de Jordi Arrese y Arantxa (tenis), y Carolina Pascual (rítmica). El medallero lo redondearon el domingo el waterpolo y Reyes (boxeo).
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