Real Oviedo: La defensa no se toca
La zaga es la única línea para lo que no presentan fichajes en el club azul - La opinión de Cervera, clave
A lo largo de toda la temporada pasada, los análisis de Cervera coincidían en un par de aspectos. Que la mejora estaba en la fase ofensiva parecía evidente. Al equipo le costó mucho generar juego y aquello se reflejó en los números ofensivos, convirtiéndose la mayor parte del año en uno de los equipos con menor bagaje anotador. La otra, que el Oviedo defendía más que bien. Lo hacía con una eficacia que le hizo sumar puntos con mucha más habitualidad que la etapa de Bolo. En ello tenía que ver, por supuesto, el trabajo del entrenador, pero también el nivel de una zaga que dejó a Cervera y al club más que satisfechos.
Solo hay que echar un vistazo a la configuración de la plantilla para la próxima campaña para darse cuenta de que la defensa es una línea respetada. Siguen siete de los ochos defensas que acabaron el curso. Y, además, salvo una oportunidad de mercado, no se espera que llegue ningún refuerzo para la zaga.
Es una novedad importante ahora que el club bucea en el mercado estival en busca de alternativas que hagan al equipo de Cervera más peligroso. El Oviedo está siendo uno de los animadores del mercado, sino el principal, con dos fichajes confirmados, los d Sebas Moyano y Romario Ibáñez, y dos en camino: Leo Román, cedido por el Mallorca, y Álex Millán, en propiedad tras desvincularse del Villarreal. Además, espera completar otros tres fichajes, alguno de ellos incluso antes de que la pretemporada eche a andar el próximo 6 de julio.
Es decir, el Oviedo busca reforzar la meta, el centro del campo, los extremos y la delantera, pero no parece dispuesto a mover ficha en la defensa. Es la línea más segura para Cervera y por eso se le quiere dar continuidad.
Mezcla interesante
En la defensa, el club azul logra juntar juventud con el poso de algunas piezas con más veteranía. La banda derecha es la menos concurrida. El Oviedo partirá en la pretemporada con un solo lateral derecho con ficha de la primera plantilla. Es Lucas Ahijado, que viene de completar la mejor temporada de su carrera. Asentado como uno de los laterales ofensivos más desequilibrantes de Segunda el próximo curso no tendrá competencia directa. Ni Miguelón ni Juanfran lo fueron en la pasada y ahora se confía en Charbel, defensa del Vetusta para que dé el salto cuando se necesario.
En la izquierda sí se cuenta con dos integrantes. Abel Bretones querrá confirmar su explosión en su estreno para seguir siendo el dueño del carril izquierdo, siempre que no llegue una oferta irrechazable para hacerse con sus servicios. La competencia se la dará Pomares, dispuesto a olvidar su mala primera experiencia como azul.
En el centro de la zaga, la pareja Dani Calvo-David Costas se presenta como indiscutible para el inicio. Oier Luengo será la alternativa (también puede actuar como lateral), mientras se recuera Rodri Tarín de su operación en la rodilla. Con esos cuatro efectivos debería ser suficiente para mantener el nivel durante todo el curso.