Reacción a tiempo para reforzar al Oviedo de Cervera
A pesar de cometer nuevos errores a balón parado, la Copa le sirve al vestuario para añadir optimismo a la situación del equipo
Tras confirmarse el pase copero, con las pulsaciones aún por las nubes tras 120 minutos frenéticos en los que el Oviedo pasó por todos los estados de ánimo, Álvaro Cervera reconocía ante los medios que los suyos seguían teniendo un problema en las jugadas a balón parado. De esa manera recibieron los azules los dos goles de la Gimnástica de Torrelavega, conjunto alegre y descarado de la Segunda RFEF, que le había puesto contra las cuerdas hasta llevar el choque a la prórroga. Allí, apareció Sangalli para, de cabeza, dar el pase a los azules a la segunda ronda copera.
El duelo resume a la perfección las virtudes y defectos del Oviedo esta temporada, mejorada la imagen desde que Cervera se ha hecho cargo de la nave pero con problemas evidentes en el juego y, sobre todo, con esa endeblez a la hora de defender las jugadas de estrategia que sigue lamentando Cervera. “Cometemos errores que no puede ser. No podemos hacer tantas faltas”, se quejó el entrenador, consciente de que cada infracción en el campo de los azules es una invitación a los rivales a colgar balones y poner en aprietos a la defensa del Oviedo.
Pero también hay una lectura amable. La que dice que a pesar de que la mañana se complicó en exceso, los de Cervera supieron recuperarse y mandar en la prórroga. El cabezazo de Sangalli fue un premio merecido a lo que se había visto en esos 30 minutos extra, con un Oviedo más fuerte en lo físico que su rival y que demostró tener las ideas claras: buscó las bandas para poner centros laterales.
“Sufrimos bastante durante todo el partido, pero así es la Copa del Rey. Por eso es una competición bonita. Nos vamos con buen sabor de boca”, explicó Sangalli que se había convertido en el héroe al firmar el gol del triunfo. Sobre esa acción, en la que remató un certero centro de Abel Bretones, el interior vasco explicó que “no recuerdo marcar muchos goles de cabeza, la verdad. Es un buen centro de Abel, Borja Bastón arrastra a los centrales al primer palo y llego para rematar”. El tanto fue especial para el extremo ya que regresaba a una convocatoria varias semanas después. Tras recuperarse de una lesión, Sangalli ya es uno más a las órdenes del entrenador, que ve como le nacen alternativas en la banda derecha. Estoy muy contento. Ya no solo en el fútbol, sino que en cualquier ámbito de tu vida siempre es agradable ver que te sientes útil y puedes ayudar. Y hacerlo con el gol que nos da el pase y que supone una alegría para toda la gente que vino a vernos te hace estar aún más feliz”, explicó el donostiarra.
Mángel, feliz
Otro de los futbolistas satisfechos con cómo se dio el partido fue Mángel. El centrocampista fue el recurso de Cervera en la segunda parte para darle oxígeno al centro del campo. Es su tercer partido consecutivo contando con minutos con los mayores y se le ve feliz con el devenir de la temporada en el aspecto personal. Sobre el duelo copero, el pivote explicó que “lo tuvimos todo de cara y luego nos achucharon. Pero nos encontramos la jugada de Sangalli. Tiene mérito pasar porque hay muchos equipos de categoría superior que caen”.