No todo es perfecto en el Ceuta
El único lunar de la temporada: solo 14 puntos a domicilio para un Ceuta que es el segundo peor visitante de la categoría. Zaragoza, una buena oportunidad para equilibrar la balanza.
La temporada del Ceuta es, en líneas generales, de sobresaliente. Un equipo que ha competido de principio a fin, que ha sido uno de los mejores locales de la categoría y que ha sabido mantenerse en la zona alta durante muchos meses con una naturalidad poco habitual. Más aún si se pone en contexto. Primer año en el fútbol profesional y la sensación constante de estar hecho para cosas importantes. Un Ceuta valiente, reconocible, que ha crecido con el paso de las jornadas y que, en muchos tramos del curso, ha jugado como un equipo grande dentro de su realidad. Ha ilusionado, ha enganchado y ha competido de tú a tú contra cualquiera.
Pero incluso en campañas así aparece algún matiz. Y en este caso está bastante localizado. Lejos del Alfonso Murube. El Ceuta es el penúltimo equipo de la categoría como visitante. Solo ha sumado 14 puntos fuera de casa y únicamente ha ganado tres partidos, ante Cultural Leonesa, Sanse y Mirandés. La última victoria llegó el 1 de marzo en Anduva. Un dato que no termina de encajar con el nivel general mostrado durante el curso. Parte de la explicación está en un factor que ha acompañado al equipo toda la temporada. Los desplazamientos. No como excusa, pero sí como parte de su realidad. Viajar desde Ceuta rara vez es sencillo. En muchos casos implica combinar ferry, carretera y avión, con trayectos largos, escalas y una planificación que suele ocupar dos días completos. Eso afecta al descanso, a la recuperación y a la preparación de los partidos.
Ha sido un tema recurrente durante el año. Se ha hablado dentro del club y José Juan Romero lo ha mencionado en más de una ocasión. No se esconde, pero tampoco se utiliza como justificación. Se acepta. Forma parte de la naturaleza del Ceuta, una realidad difícil de cambiar incluso en un club que sigue creciendo y profesionalizándose en todas sus estructuras. Además, hay momentos donde todo se intensifica. Como ocurrió en Semana Santa, con partidos en Burgos y en Ipurua en apenas cuatro días. Ahí el desgaste no es solo competitivo, también es físico y logístico. Y eso termina influyendo. Aunque también es cierto que viajar a Ceuta tampoco es sencillo para los rivales. Los desplazamientos tienen su complejidad y, en cierta medida, las dificultades se equilibran.
En lo deportivo, el último tramo fuera de casa ha dejado sensaciones irregulares. Derrotas en Las Palmas, Leganés y Eibar, y un empate de mucho mérito en Burgos, donde el equipo firmó una gran actuación. Aun así, el balance sigue siendo corto. Solo el Huesca, en puestos de descenso, ha sumado menos puntos (8) a domicilio. Con siete jornadas por delante, al Ceuta le quedan tres salidas. Zaragoza, Sporting de Gijón y Andorra en la penúltima jornada, un desplazamiento especialmente peculiar que vuelve a poner en evidencia la complejidad logística del equipo.
Noticias relacionadas
Pero antes aparece Zaragoza (sábado, 16:15 horas). Un rival con urgencias, con el agua al cuello, en un escenario exigente. Un reto potente. Y también una oportunidad. El Ceuta puede marcarse pequeños objetivos en este tramo final. Y uno de ellos es claro. Mejorar su rendimiento fuera de casa. Ajustar ese pequeño debe y acercarlo a lo que ha sido el equipo durante toda la temporada. El dato está ahí. No define el curso, pero sí lo matiza. Y el Ceuta todavía está a tiempo de darle la vuelta. Empezando por una salida de nivel, de las que exigen y también motivan.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí