La segunda oportunidad azul para Joni Montiel
El Oviedo cierra el regreso del media punta, cedido por el Rayo, que vivirá otra experiencia en el Carlos Tartiere
Joni Montiel tendrá su segunda oportunidad en el Oviedo. El media punta no ha iniciado la pretemporada con el Rayo Vallecano, club con el que tiene contrato en vigor, y estará en Oviedo en los próximos días para firmar con el conjunto azul. Será la segunda campaña consecutiva en la que lo haga, ambas en calidad de cedido por el conjunto vallecano. Buscará el madrileño mayor protagonismo del que gozó la pasada campaña con José Ángel Ziganda en el banquillo.
El pasado curso fue complicado para el media punta, que tardó en encontrar su sitio en los planes carbayones. Hasta diciembre, su papel fue residual, con 11 participaciones, solo en una ocasión como titular y en el resto nunca más de media hora.
Fue en la segunda vuelta de la competición cuando aumentó su influencia en el juego del Oviedo. Montiel empezó a brillar con un papel muy peculiar: como agitador en las segundas partes. Ziganda logró enchufar al vallecano siempre saliendo desde el banquillo para convertirse en uno de los elementos más decisivos del Oviedo y en clave en los mejores momentos de los azules en el campeonato. Montiel logró convertirse en uno de los futbolistas más desequilibrantes de Segunda División aunque nunca desde el once inicial.
Al final del curso, Montiel acumuló 534 minutos, repartidos en 28 choques ligueros, y solo uno como titular. El jugador de 23 años ayudó anotando tres tantos.
La experiencia resultó agridulce pero el futbolista ha mantenido desde el final de la temporada que su deseo era seguir vistiendo la camiseta azul. Sin hueco en el Rayo Vallecano, los madrileños entendieron que lo mejor era buscarle una salida. El deseo del futbolista ha sido decisivo para que se enfunde otro año la camiseta del Oviedo. El Levante también se interesó por la situación del vallecano, pero el acuerdo entre clubes, además de con Montiel, le llevará a disfrutar otra campaña del Carlos Tartiere.
Ahora será Bolo el que deba encontrarle sitio en sus planes. El técnico ha sido de los que ha insistido en la necesidad de cerrar su cesión otra temporada. Le encaja en su sistema de juego y en su forma de entender el fútbol, por eso parece más probable que cuente esta temporada con más oportunidades.
Para el Oviedo, su continuidad es una buena noticia. Se trata de un futbolista diferente, con talento y capacidad para resolver en el último tercio del campo, donde su influencia crece. Bolo tendrá que pulir las lagunas defensivas con las que se encontró Ziganda a su llegada para lograr que sea un futbolista aún más importante.
Con las dudas sobre la continuidad de Borja Sánchez, su papel podría ser más decisivo. Ahora será la labor de Bolo ver dónde puede situar el vallecano, que la temporada pasada aportó muchos minutos de calidad desde la banda derecha, buscando resolver las jugadas con sus frecuentes diagonales.
Competencia arriba
Otra opción para Bolo es situarlo como media punta o como segundo delantero. Ahora mismo, el técnico cuenta con Borja Bastón y Samu Obeng como referencias en el área, pero no tiene ningún futbolista de las características del vallecano. El Oviedo sigue peleando la llegada de Enrich, lo que favorecería el sistema de dos delanteros: en ese contexto, Montiel podría encontrar otra vez acomodo en la banda derecha.