La apuesta por la juventud en la portería del Oviedo
El club azul verá cómo Leo Román (23 años) y Quentin Braat (25) luchan por un puesto en el once inicial
La fórmula más habitual entre los equipos de Segunda División para la portería es apostar por un meta más experimentado, curtido en la categoría, y otro que tenga más proyección. Es normal ver una combinación así entre los equipos de la División de Plata. En el caso del Oviedo, la fórmula va a contracorriente, con una apuesta decidida por la juventud. La llegada de Leo Román a sus 23 años, cedido por el Mallorca, se une a otro portero aún en fase de crecimiento: Quentin Braat y sus 25 años. La lucha por la titularidad en el Oviedo está marcada por la juventud.
Quentin Braat fue el portero que más minutos sumó la temporada pasada, su primera en el fútbol español. El galo llegó al Oviedo de la mano de la dirección deportiva de Rubén Reyes y a un seguimiento de la secretaría técnica, que supo detectar las virtudes de Braat en la segunda división de Francia. El proyecto azul convenció al portero, que se embarcó en la aventura del fútbol nacional.
Tomeu Nadal fue el elegido para comenzar la temporada, pero la llegada de Álvaro Cervera al banquillo alteró los planes. Braat pasó a ser el meta elegido, aunque al final de la campaña, ya con el Oviedo sin objetivos ambiciosos en juego, los dos metas se alternaron en el once inicial.
La desgracia llegó para Braat en la última jornada, justo antes de las vacaciones. Braat cayó de una forma poco natural y se lesionó en la clavícula. No ha tenido que pasar por el quirófano, aunque en un primer momento se temió que se perdiera la pretemporada y no pudiera empezar con el resto de sus compañeros la Liga. Sin embargo, las últimas noticias hablan de que está acortando los plazos y que podría llegar a tiempo para el comienzo de la competición.
La apuesta por Leo Román
Ante la falta de seguridad de que el galo esté en plenas condiciones, el Oviedo decidió intensificar la búsqueda en el verano para encontrar un portero que fuera una garantía. Y lo encontró, tras algunas vueltas en el proceso, con Leo Román, portero internacional en las categorías inferiores que está en estos momentos concentrado con la selección española sub-21 en el Europeo de Rumanía y Georgia.
Cuando acabé el campeonato se incorporará a los entrenamientos del conjunto azul. Y así Cervera tendrá a sus órdenes a un portero que promete, aunque solo será por un año pues la cesión del Mallorca a los azules no incluye opción de compra a partir del 30 de junio.
La operación para cerrar un portero dio algunas vueltas en las semanas precedentes. El Oviedo empezó fijándose en Diego Conde, que acababa contrato con el Getafe. Negoció durante días, pero el deseo del futbolista era seguir en Madrid y por eso acabó firmando con el Leganés, club en el que ya había militado. Leo Román pasó entonces al primer puesto en la lista de preferencias.
Pero el máximo accionista, Jesús Martínez, entró en escena al detectar la posibilidad de hacerse con los servicios de Santiago Mele, portero internacional uruguayo. Sin embargo, la operación para traer al guardameta charrúa no llegó a buen puerto, al tener su palabra dada ya al Junior de Barranquilla colombiano, así que las miras regresaron al mercado nacional. Leo Román volvió al primer plano, aunque también apareció la alternativa de Ander Cantero. Las dificultades para desvincularse del Eibar y el temor a que el proceso se dilatara varias semanas hicieron que el club azul se convenciera de que la de Román era la mejor alternativa posible, aunque fuera como cedido, el único aspecto que no convencía en el conjunto carbayón.