El Pucela coge el camino equivocado
Paulo André aparece como el gran culpable de una plantilla desequilibrada y con limitaciones que no responde a un entrenador novato en España.
El Real Valladolid ha escogido el camino equivocado, sospecho que un conductor que no se sabe el trayecto y el vehículo tiene algunos asientos de cuero, pero ruedas pinchadas y la caja de cambios hace demasiado ruido. No es que los blanquivioletas en su vuelta de Albacete se hayan ido hacia el Sur, aunque metafóricamente, sí. En el camino hacia el regreso de Primera, en vez de ir hacia el Norte, el equipo va hacia el Sur. Ahora mismo, el Real Valladolid se parece más al Málaga que a Osasuna, es más un equipo de Primera RFEF, que de Primera con participación europea. Y eso tiene culpables... claro que sí. Uno en concreto apenas salía en la foto... hasta ahora.
Señalar a los jugadores es lo fácil. Muchos de ellos no están en su mejor momento o no dan el nivel para jugar en un aspirante al ascenso, otros directamente no saben lo que se les pide y están desquiciados, pero el problema viene desde la dirección técnica y deportiva. El jefe supremo deportivo, director del Área de Estrategia Deportiva, Paulo André Cren Benini, la ha cagado, con perdón. Pensó que haber sido futbolista, ser amigo de Ronaldo, realizar una auditoria de la entidad y haberse pasado varios años visitando decenas de clubes le facultaba para ejercer como director deportivo. Se equivocaba. Pensaba que el fútbol es igual en Brasil, en Suramérica, que en España, que en Europa. Se vuelve a equivocar. Asumía, además, que tenía que hacer favores a algunos amigos y ahí ya remató su obra. Y su gran obra tiene un destino, salvo corrección, muy diferente al fijado. El equipo, muy probablemente, estará en descenso esta tarde y lo hará con todo merecimiento.
La soberbia es un defecto con escasos réditos y demasiados inconvenientes. El súper director deportivo ha tenido que destituir a su entrenador en Cruzeiro y no le va a quedar más remedio que destituir al del Real Valladolid más pronto que tarde salvo cambio radical. Una derrota el domingo será la chispa de un incendio en Zorrilla con consecuencias difíciles de predecir. Y entonces tocará deshacer muchas de las cosas que se hacen en el club hoy y volver a la normalidad. Porque Pezzolano no sólo tiene tan despistados, como desquiciados a sus jugadores. Todo el club está así. Desde el Promesas, a las oficinas. El carácter del uruguayo y su cambio radical en Zorrilla no convencen.
Así que, la plantilla planificada por Paulo André con un lateral izquierdo por encima de los 30 años y otro con 18 recién cumplidos, con un central demasiado lento para el tipo de juego que quiere el entrenador, sin extremos y exceso de interiores, con un delantero que no juega desde abril, propenso a las lesiones, otro que nunca ha hecho más de nueve goles y un tercero que viene del Promesas no está equilibrada. No es culpa de Fran Sánchez, ni de Domingo Catoira. Sus pecados tendrán, como todos, pero el gran culpable es el amigo de Ronaldo. Ahora le toca demostrar que es capaz de arreglarlo. Tiempo tiene. Y otro día hablamos de cómo actúa el club, cómo se ficha y otro del límite salarial, de dónde van los ingresos... cuestión que el club prometió explicar. Estamos esperando.