‘El Pibe’ Aramayo: “Ronaldo me defraudó mucho como presidente”
Gran parte de la historia del Real Valladolid ha pasado por sus manos.
El Real Valladolid es una entidad viva que evoluciona y ve pasar por sus colores a directivos, jugadores y aficionados. Una parte importante de esa historia pasó por las manos del ‘Pibe’ Aramayo, primero en su etapa de jugador, y sobre todo después como masajista y alma del vestuario blanquivioleta.
A sus 82 años sigue en activo y vive con intensidad todos los avatares que se producen en el club, aunque ya desde una prudencial distancia “me fui en 2011 y creo que el fútbol, las empresas en general, han ido a peor porque se están olvidando de la esencia que mantiene el fútbol, el aficionado, tanto en el campo como en la televisión. Los equipos cambian 15 jugadores cada año... de hecho yo no conozco los jugadores del Valladolid ahora mismo y eso que voy a todos los partidos con mi mujer y dos nietos... lo veo, pero ni lo analizo”.
¿Cree que se ha perdido identidad?
Los equipos han dejado de ser de la gente porque las empresas solo ven dinero, ven el número y les da igual que hayas estado dentro 34 años. La gente va al fútbol por cariño y eso se está perdiendo.
¿Qué le parece que haya 22.500 abonados en Segunda?
Es impresionante... me acuerdo cuando estábamos con Cantatore que jugábamos de maravilla y venían 8.000 a vernos. Lo de ahora no se había visto nunca aquí, va más gente joven al fútbol... pero como no lo cuiden puede estropearse, aunque también pienso que la gente es muy fiel y aunque estuviéramos en regional, la gente seguiría yendo al fútbol.
¿Cómo vivió la etapa de Ronaldo?
Muy mal. ¿Cómo puede ser un presidente del un equipo no venga a ningún partido? y decía que en cinco años íbamos a estar peleando la Liga de Campeones... más valía que hubiera pensando en tenernos en la mitad de la tabla en Primera con tranquilidad, que vengan los grandes por aquí y de vez en cuando dar alguna sorpresa... y si nos descuidamos, entrar en UEFA. La decepción es mayor teniendo en cuenta que es un hombre de fútbol.
Eso que decía de alejarse de los aficionados ¿viene también un poco de esa época?
Pero no solo en nuestro club. Esto viene de más atrás en varios equipos, desde Piterman (Racing y Alavés), luego Málaga, Valencia... no es solo nuestro club, en general. Ronaldo me defraudó como presidente.
Fue una época oscura...
Era innecesario alejar al club de la gente. Debería saber que la gente quiere al club, no hacía falta cambiar el escudo y cosas así y la gente no le dejó y dijo ‘hasta aquí ha llegado’.
¿Qué piensa de la nueva propiedad?
Todavía hay que darles margen porque están aterrizando en Zorrilla y han tenido que gestionar por ejemplo la marcha del entrenador, que nos ha pillado a todos de sorpresa; le deseo a Almada toda la suerte del mundo y siempre he pensado que parte de culpa cuando echan a un entrenador es de los que estamos alrededor que no le decimos las cosas, sin ser alcahuetes, pero decirle el sentir general del equipo. Esta nueva propiedad está queriendo al aficionado y eso es bueno y se están empapando del club y la ciudad, luego habría que hablar del equipo y lo que quieran o puedan gastar.
Jubilado se está bien, pero seguro que después de 50 años vinculado al fútbol, se echará de menos...
Cuando me jubilé no lo echaba tanto en falta porque seguía subiendo y estaba con los muchachos un rato, pero luego, cuando ya no me permitieron entrar desde que llegó Ronaldo, me sentí fuera y asumí que ya había terminado mi etapa allí. Aún hoy me digo, me gustaría estar en ese vestuario unos días a ver que pasa ahí y a lo mejor para poner orden (risas). Sí, lo echo en falta y muchos me comentan que el ambiente no es el que teníamos antes.
Usted y los clásicos del vestuario eran el pegamento que unía cada vestuario año tras año.
Sí, ya sabíamos la mecánica y los amoldábamos a eso. Tuvimos una racha de jugadores impresionantes pero también como personas y eran los primeros en armar el buen ambiente... la época de Harold Lozano y toda esa generación. Con Cantatore todos los jueves había cena de equipo y hoy en día seguimos los jueves juntándonos para cenar los que seguimos aquí, los veteranos. El sábado tenemos la cena de fin de año seremos unos 130. Cantatore sabía que el día siguiente de la cena, el viernes, los chicos venían alegres y les proponía una ‘pachanga’ en vez de correr y se convertía en el entrenamiento más fuerte de la semana porque se jugaban la merienda y pagaban los perdedores y yo me encargaba de cobrarles. Eso creo que hoy no lo hay.
¿Fue más feliz como jugador o después?
Como jugador porque era joven, pero como masajista fue mi otro hobbie... y siempre digo que trabajé solo cinco años en mi vida, los que estuve en una fabrica de hilo de nylon en Argentina. El resto fue fútbol y siempre estuve contento. He tenido la suerte de estar 50 años con gente de entre 20 y 30 años y eso te rejuvenece.
Usted sale en cada poster de los equipos en cada temporada... no era solo ‘el masajista’, en aquellos vestuarios era algo más...
Era más cosas. La confianza que les di, sabían que yo no los traicionaba nunca. Mi padre me dijo ‘hay dos cosas que un hombre no debe ser nunca: alcahuete y ladrón; donde vayas, pórtate bien y siempre tendrás las puertas abiertas’ y por eso en los vestuarios siempre fui uno más. Yo era un intermediario mudo.
¿Cómo era la Navidad en aquellos equipos?
Normal, se adornaba el vestuario, se hacía una comida antes de que todos se fueran a sus casas. Ahora está todo más regulado.
¿Qué jugadores que hayan pasado por sus manos elegiría para hacer un equipo?
Hubo muchos. Eusebio para el medio campo, ‘Polilla’ Da Silva y ‘Pato’ Yañez, a Moré no puedo dejarlo fuera... Edu Manga, Gilberto, Gail, Andrinua, García Calvo... fueron muchos. Ahora sobresalen menos, por ejemplo Raúl Moro que destacó el año pasado, al lado de Yáñez no tendría comparación. También es verdad que era otro fútbol.
Es verdad que el fútbol cambia mucho ¿Los de hace 25 años tendrían cabida en este fútbol actual?
Sí, aunque se tendrían que adaptar. A mí cuando me preguntan por el mejor del mundo, Di Stéfano era un fenómeno y sería un fenómeno ahora. Cruyff, otro fuera de serie en su momento y no te digo nada Maradona y el de ahora mismo, Messi. Cada uno en su época. También tuve a Puskas en el Alavés y de 10 pelotas disparadas a puerta metía nueve y la otra daba en el palo.
¿Cómo le gustaría ver evolucionar al Valladolid?
Lo he dicho antes, con estar tranquilos en mitad de tabla de Primera sería bueno, pero de momento no veo la evolución porque no hay material, aunque creo que al equipo se le puede sacar más rendimiento, no mucho más, pero sí mejorar. Técnicamente andamos justos y con poco gol. La evolución pasa por subir y enganchar una racha buena y que se nos respete un poco más. Ahora ven al Valladolid en la mitad y todos piensan que pueden ganarnos, pero de momento, esa evolución no la veo.
Fijarse en modelos como Osasuna, regresar a Primera y tener algo de estabilidad...
¡Claro! es lo nuestro, media tabla de Primera, tranquilitos, dar espectáculo en casa y dar guerra fuera.
Usted también ha visto cambiar el estadio...
El señor alcalde ha dicho que lo va a mejorar aún más y eso que ahora no está mal, ha quedado bien por fuera y por dentro aunque las gradas podrían ser más anchas (ya no tiene remedio); ¿la mejora? yo creo que como está ahora , está bien, pero si se pudiera cerrar la zona sur, quedaría mucho mejor, una ‘bombonera’. Manos mal que se cerró el fondo norte porque corría el viento que no veas. Hombre, hacer un Bernabéu es imposible, pero cerrar ese fondo y las cubiertas que tapen más, quedaría muy bien.
Usted vio al Valladolid en Europa, ¿le gustaría volverlo a ver?
Sería buena señal volver a Europa. Yo soy del Aurrerá de Ondarroa que es mi pueblo natal, segundo del Athletic por ser vizcaíno, tercero Estudiantes de la Plata que jugué allí, y luego jugué en Alavés, Valladolid, Mirandés, Rayo Vallecano... y en todos tengo amigos y cuando ganan me alegro, pero mi EQUIPO con mayúsculas es el REAL VALLADOLID. 34 años en una casa no se pueden despreciar. A mi me gusta el fútbol y veo a los equipos que están para ver como van y me acuerdo de los amigos que tengo en cada sitio.
Imagino que le hizo mucha ilusión que pusieran una placa en su honor en el estadio y no le gustaría tanto que desapareciera con la gestión de Ronaldo, igual que otras como la de Saso o Colo Colo; todas ellas han desaparecido...
Las otras tenían incluso más valor que la mía. Yo no me esperaba que la pusieran, pero ahora por lo menos que me la den y me la llevo para casa y la pongo en el portal (risas). Sí, fue un feo para todos los que estaban allí, pero son cosas que pasan, otra cosa que hicieron mal. Remodelaron y quitaron todo, incluida la de Arellano de Colo Colo que murió en el campo y es una placa que trajeron de Chile, por lo menos respeta eso. Es historia de este club y forma parte de la gente.
¿Qué mensaje mandaría en estos momentos tan complicados?
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A la afición le pediría que ya empiecen a aplaudir, que dejen de silbar ya; que cuando haya una mala jugada que callen y den ánimos. Si no cambiamos la filosofía de la tribuna vamos a estar otra vez mal... mal asunto. Vamos a ayudar todos al equipo aprovechando el cambio de entrenador a ver si salimos adelante".
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