El Oviedo inicia el año con la ilusión renovada
La reacción a los mandos de Cervera y la eliminatoria copera hace que los azules encaren la segunda parte de la temporada con optimismo
Un curso que debía ser ilusionante y que no tardó en truncarse parece en condiciones de enderezar el rumbo para el Oviedo. Así al menos encara la afición azul el inicio de 2023, un año en el que todos sueñan con que puedan suceder cosas importantes. La llegada de Álvaro Cervera tras el desafortunado paso de Jon Pérez Bolo por el banquillo carbayón ha logrado enderezar el rumbo y la nave oviedista aún está a tiempo de llegar a buen puerto. Debe, eso sí, recortar una desventaja importante si quiere llegar al pelotón de los candidatos a todo esta temporada.
2022 se cierra como el año en el que el club azul vivió un cambio de propiedad. El Grupo Carso dio un paso al margen para que Pachuca, viejos conocidos en México, asumieran el mando. A los nuevos dueños les avalaba una trayectoria exitosa en el país azteca, con logros tanto en el apartado deportivo como en el social. En Oviedo se acogió su llegada con los brazos abiertos.
Jesús Martínez y sus hombres tuvieron que asumir algunos legados de la etapa anterior y su sello solo se vio emerger tras el paso de algunos meses. Pero, superado el periodo de adaptación, han introducido novedades importantes en el funcionamiento de la entidad carbayona.
No le tembló el pulso a Martínez y sus hombres a la hora de cargarse de un plumazo a Bolo y Tito, entrenador y director deportivo respectivamente, tras solo once partidos en sus cargos. Llegó Cervera y ascendió Roberto Suárez en el escalafón. Y, como por arte de magia, el equipo recuperó un ritmo alegre de puntos.
Gran parte del mérito se debe a la mano de un Cervera que supo de inmediato qué necesitaba el equipo para competir en cualquier escenario. El Tartiere ya es un fortín, el equipo no ha recibido ni un solo tanto en casa desde que el cántabro asumió el mando, y el ritmo permite soñar con cotas mayores: en las diez jornadas en las que ha estado Cervera en el timón, el Oviedo es el quinto mejor conjunto de Segunda División.
La desventaja con el sexto es importante, pues aún debe recortar 5 puntos, pero más lejos quedan aún las posiciones de descenso, a seis. Hacía mucho tiempo que el equipo no navegaba más cerca de la promoción que del pozo. La idea es pelear hasta donde den las fuerzas. Acertar en el mercado de invierno, los azules apuntan a tres fichajes, sería básico para que el equipo dé otro paso adelante.
La Copa, un premio añadido
Y está además el asunto de la Copa. Una competición que históricamente siempre le ha sido esquiva al Oviedo y que esta vez parece dispuesta a darle alegrías. Ha superado dos fases por primera vez en los últimos 8 años y el bombo de la Federación Española de Fútbol ha premiado a los azules con un rival de enjundia, el Atlético de Madrid. Se espera un lleno en el Carlos Tartiere el próximo 4 de enero, en el primer partido del año.