Real Oviedo

El Oviedo busca en 2024 romper por fin el maleficio del play-off

Los azules no han logrado dar el salto desde su ascenso en 2015.

| DiarioAS
Corresponsal en Oviedo
Nacido en Oviedo en 1983, se licenció en Derecho en la Universidad de Oviedo en 2006 y en Periodismo en la Universidad Carlos III en 2008. Redactor de deportes en el diario asturiano La Nueva España desde 2009. A partir de 2014, el Diario AS confía en él para la corresponsalía de Oviedo, con especial dedicación en la actualidad del Real Oviedo.
Actualizado a

El Oviedo inicia el año, y con él la segunda vuelta, con el firme propósito de seguir en la misma línea ascendente de resultados y juego con la que finalizó 2023. Así, de paso, lograr meterse de lleno en la pelea por los puestos de play-off, la gran asignatura pendiente en los últimos años.

El equipo carbayón regresó al fútbol profesional en 2015, después de muchos años de penurias en las categorías no profesionales y que estuvieron cerca de provocar la desaparición de la entidad. En 2015 volvió a Segunda y la idea del máximo accionista, el Grupo Carso por entonces, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, era que fuera de pasada y que el proyecto llegara cuanto antes a la máxima categoría. Pero los resultados no fueron en la misma línea.

El primer curso tras el regreso, el de la 2015/16, con Sergio Egea a los mandos, el equipo estuvo la mayor parte de la temporada en los puestos de honor, luchando incluso el ascenso directo. Pero en marzos se dio la renuncia de Egea y su sucesión por Generelo, que no tuvo los resultados deseados. Y el Oviedo se quedó sin el premio del play-off.

No fue muy diferente la historia al curso siguiente, con Fernando Hierro como nuevo director de orquesta, con Julián Calero de segundo técnico. El equipo tuvo problemas fuera de casa pero al amparo del Tartiere construyó una candidatura sólida para meterse entre los seis primeros. Otra vez un mal final de curso acabó con las opciones de un final feliz y el Oviedo fue octavo.

Anquela llegó al banquillo con nuevos bríos y estuvo cerca, muy cerca, de meter al equipo entre los seis primeros. Se quedó fuera en su primer intento, temporada 2017/18, por el golaverage particular y una dolorosa derrota en Soria que sería definitiva. En su segundo intento fue despedido en la recta final del campeonato y volvió Egea en busca de la reacción pero no pudo meter al Oviedo en los puestos anhelados.

La 2019/20 fue mala desde el principio. Egea no dio con la tecla, Rozada sacó al equipo del farolillo rojo pero se mantenían algunos problemas y la directiva le dio el equipo al Cuco Ziganda. Ahí sí llegó el despegue y la menos se terminó la temporada sin sobresaltos.

Siguió Ziganda al frente en la 20/21, una campaña atípica, sin espectadores, y con un Oviedo que nunca logró la regularidad deseada para acabar en mitad de tabla. Sí fue una gran campaña la 2021/22, la tercera con el Cuco a los mandos. Pero una derrota en Las Palmas al final hizo que los azules se quedaran otra vez a las puertas. Fue, de nuevo, por una cuestión de goles que sí favoreció al Girona, club que entró como sexto y acabó subiendo a Primera.

Últimos años con malos inicios

La 22/23 trajo a Bolo al Oviedo con el anhelo de nuevos bríos. El equipo naufragó con el vasco, sin resultados ni un patrón de juego, y solo la llegada de Cervera sirvió para enderezar el rumbo. Pero al equipo le faltaron jornadas para poder pelear por el play-off.

Y esta campaña, parecía repetirse la historia del pasado curso, con otro comienzo para olvidar. Pero esta vez la directiva reaccionó de una forma más rápida y contundente con Luis Carrión como encargado de revitalizar el proyecto. Y los resultados sí sonríen. El equipo tiene toda la segunda vuelta para mejorar el saldo logrado hasta ahora y por fin romper el maleficio de los seis primeros y pelear de verdad por el ascenso a Primera División.

Etiquetado en:

Te recomendamos en LaLiga Hypermotion

Lo más visto

Más noticias