Cervera, contra las adversidades
El técnico ha logrado que el Oviedo compita contra los tres primeros a pesar de las numerosas bajas y de la situación en la tabla
En Granada, el Oviedo fue mejor pero se quedó sin premio. Ante el Eibar, un empate que pudo ser victoria azul en los últimos minutos. Y en Las Palmas, en el duelo que quizás menos lo mereció, llegó el premio. El Oviedo conquistó un triunfo básico para sus intereses de gozar de un final de campaña tranquilo, alejado de los fantasmas del descenso. Ahora, con ocho puntos de margen sobre la Ponferradina, los azules respiran más tranquilos y lo hacen gracias a una victoria que llegó en el momento que muy pocos esperaban.
Con el equipo en una clara crisis de juego y resultados, el calendario se encargó de ponerle las cosas aún más complicadas al Oviedo. Tras ganar en Leganés, los de Cervera se prepararon para un triple enfrentamiento ante los tres primeros clasificados: Granada, Eibar y Las Palmas se encargaría de calibrar el nivel de juego de los azules y de nervios de los aficionados.
El equipo ha salido bien parado del trile envite. Han sido cuatro los puntos sumados sobre los 9 en juego, pero incluso pudieron ser más. En Granada, el equipo rozó el triunfo con varias ocasiones claras en la segunda parte, mientras Los Cármenes asistía con nerviosismo al desenlace. Ante el Eibar, tocó remontar, así lo hizo de forma inmediata. E incluso rozó el segundo tanto en un final en el que logró encerrar al líder en su campo, pero faltó precisión en los últimos metros. Y ante Las Palmas volvió la versión más seria y dura del equipo. No disfrutó de tantas ocasiones con en anteriores citas, pero la que tuvo fue para dentro. Fue una gran jugada de Viti que Borja Sánchez empujó con la zurda. El trabajo gremial de todos los futbolistas y la fortuna en forma de dos postes hicieron el resto para colocar a los azules con 43 puntos en una situación mejor para la lucha por evitar el descenso.
La mejoría del equipo
Cervera había advertido en la previa que veía al equipo mejor que nunca, aunque los resultados parecían darle la espalda. Su profecía se cumplió en Gran Canaria, con un añadido de mérito: el equipo carbayón aterrizó en Las Palmas con hasta 9 bajas en su plantilla. En una temporada nefasta desde el punto de vista de la salud, la mala fortuna se cebó antes de uno de los enfrentamientos más trascendentales del año. Sin piezas fundamentales como Lucas, Jimmy o Bastón, Cervera logró armar un bloque sólido, asentado sobre la defensa de cinco hombres que logró limitar las opciones en ataque de Las Palmas, obcecado hasta el último minuto y sin encontrar respuestas al planteamiento de los de Cervera.
Ahora, el calendario parece dar un respiro al Oviedo que, sin embargo, ha demostrado comportarse mejor ante los equipos de la parte alta de la tabla. Sus próximos rivales serán el Lugo, colista, en el Tartiere, y el Ibiza, penúltimo, a domicilio. Cervera y sus hombres quieren abrochar cuanto antes la permanencia para evitar sustos de última hora en una competición que siempre reserva sorpresas desagradables.