Aprobados y suspensos del Pucela: No llegó con competir
El Real Valladolid cayó en La Romareda, pese a deber disponer de un penalti a favor y tener un disparo al larguero. Fue, no obstante, un equipo yermo.
El Real Zaragoza era la primera vara de medir seria que debía afrontar el Real Valladolid y, como el Sporting, al que el conjunto blanquivioleta superó, se vio la necesidad que hay, y no solo por la derrota, de que lleguen refuerzos, como reiteró más tarde Paulo Pezzolano. Aunque sus pupilos rozaron el empate, con un disparo al larguero, y antes debieron disponer de un penalti para igualar, no bastó; en una Segunda División tan guerrera, con competir no llega si lo haces falto de piezas, como se vio en La Romareda.
Masip: Arriesgó con el balón jugado en el primer tiempo, aunque salió bien de la presión. No se vio demasiado exigido, aunque realizó cuatro paradas. Falló solo cuatro pases, los cuatro en largo.
Luis Pérez: Poco profundo, no dobló en demasía a Raúl Moro. Se le vio algo más en campo contrario cuando Kenedy pasó a ser su acompañante, aunque no ha comenzado ‘súper’. Buscó cuatro centros al área y ninguno encontró rematador.
Boyomo: Sin cometer errores de bulto, midió regular en alguna jugada en la primera mitad. Perdió los seis duelos en los que intervino, aunque no estuvo mal con balón. Sin embargo, volvió a ser sustituido, en esta ocasión, para ubicar a De la Hoz atrás.
Quintana: Estuvo templado y sereno con el cuero y sin él, aunque no en los duelos, en los que estuvo errado: intervino en nueve y los perdió todos salvo dos. En el tiempo complementario, salió bien dos veces desde atrás para abrir el balón y progresar.
Escudero: Participó del juego combinativo y le buscaron las cosquillas a las espaldas, hacia afuera, debido a esa situación. Tuvo que ser atendido por un golpe en la rodilla que pudo condicionar su sorprendente cambio en descanso.
De la Hoz: Estuvo aseado con balón, aunque por momentos el Real Zaragoza consiguió congestionar al Pucela y no es de los que inciden con la pelota. Pasó a la posición de central con la ventana de cambios en la que entraron Montiel y Sergio León.
Monchu: Asomó en la frontal del área rival en algunos momentos, aunque poco a poco, como la gota malaya, el centro del campo rival fue imponiendo su ritmo. Cuando Cédric cae en el área, él también lo hace.
Raúl Moro: Intermitente. Intentó desbordar por fuera, pero le cerraron bien. El desacierto y un golpe recibido en la rodilla en el primer tiempo, como en el caso de Escudero, acabaron derivando en su sustitución en el descanso.
Iván Sánchez: Acertado en los 15 pases y en los 3 regates que intentó antes del descanso. Vio la amarilla por ir pasado de revoluciones. Se midió y siguió participativo, aunque a veces maniatado. Tuvo un disparo al larguero en el minuto 76.
Tunde: Tuvo una pugna bonita con Fran Gámez, de la que salió ganador la primera vez, aunque pocas veces pudo repetir el desborde debido a las ayudas que tenía el lateral. Esto no le minó, lo siguió intentando, aunque sin acierto alguno.
Iván Cédric: Protagonizó la jornada polémica del partido, en la que sufrió un penalti no señalado por un fuera de juego que se produce, precisamente, por la infracción sufrida. Solo entró en tres ocasiones en contacto con el balón en todo el partido.
También jugaron en el conjunto de Pezzolano:
Lucas Rosa: Salió como lateral izquierdo. Como Escudero, actuó en zonas internas y rozó el gol en el 80′, en una jugada con Tunde. Jugar a pie cambiado le jugó alguna mala pasada, pero lo intentó.
Kenedy: Buscó profundizar por su costado, con acierto dispar. Es un ‘panzer’, aunque esa potencia no se convierte por sistema en control o peligro. Si por la voluntad fuera... Pero al menos la tiene.
Joni Montiel: Participativo. Con su salida, el equipo creció, aunque fuera solo por presencia y necesidad. Primeros minutos para ir entrando.
Sergio León: Su quiebro a la media vuelta, dentro del área, pudo propiciar el gol de Iván Sánchez. Poco buscado.